La CTA redobla su presión sobre el Gobierno y la CGT

Yasky volvió a pedir la personeria y dijo que la unidad "no es acuerdo de cúpulas".
El titular de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA), Hugo Yasky, puso ayer como condición para sentarse a discutir una posible reunificación gremial con el líder de la CGT, Hugo Moyano, que primero se le reconozca la personería a su central sindical.

"El movimiento obrero nunca tuvo una sola vertiente", advirtió Yasky en declaraciones radiales desde Barcelona, y destacó que "la unidad no es acuerdo de cúpulas: la unidad es compartir un proyecto. Estoy dispuesto a discutir pero a partir que se reconozca la legitimidad y el derecho de la CTA", subrayó.

"Yo no tengo problemas. Que demuestre que tiene más afiliados o que modifiquen la ley en el Congreso", suele ser la chicana con la que responde Moyano al reclamo de personería de la CTA.

En las últimas semanas, esta antigua disputa sindical tomó temperatura a partir de la actividad creciente de trabajadores que reclaman sus derechos laborales y gremiales por fuera de la CGT y con el apoyo de agrupaciones de izquierda y la CTA.

Todo se puso peor, cuando algunos de los principales laderos de Moyano en la conducción de la CGT reflotaron viejos argumentos para deslegitimar los reclamos gremiales de la CTA y las agrupaciones de trabajadores que no responden a su mando. El metalúrgico Juan Belén habló de la "zurda loca". El lucifuercista Oscar Lescano de la "anarquía".

El Gobierno quedó envuelto en una situación incómoda en esta disputa entre la ortodoxia sindical peronista de la CGT, uno de sus principales pilares de apoyo, y la centroizquierda representada en la CTA, en la que tiene algunos aliados como Yasky, a pesar de no haberle concedido la personería gremial que vienen reclamando.

Para no quebrar ese frágil equilibrio, la propia Cristina Kirchner le pidió a Moyano la semana pasada que suspendiera el acto en respaldo del Gobierno que estaba organizando para este viernes.

Luego, intentando acercar posiciones, el camionero dijo el domingo en un reportaje en el diario Página/12 que "llegó el tiempo de empezar a discutir" la unidad del movimiento obrero.

En su respuesta de ayer por diferentes radios, Yasky rescató su buena relación personal con Moyano, pero subrayó sus diferencias de criterio respecto a la organización sindical.

"Es un momento en que está en disputa una distribución más justa de la riqueza", reflexionó. "El Gobierno taponó la boca del embudo y por eso está esta tensión (en la que aparecen) las declaraciones de Belén, que son de museo, casi de la guerra fría", apuntó. Yasky también señaló que le gustaría discutir con Moyano el "manejo de los fondos" sindicales. "Pero todavía estamos lejos de eso", se lamentó.

Por último, abogó porque el Gobierno "firme en 15 segundos" la inscripción del gremio de los delegados del subte, ya que así "demostraría que cree en la democracia y la libertad sindical".

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