DE LA REDACCION.La Secretaría de Planeamiento, Obras y Servicios Públicos de la Municipalidad comenzó a proyectar diversos proyectos teniendo en cuenta la ejecución del Presupuesto 2009 donde están incluidas tareas que tienen como objetivo mejorar la ciud

Se debe al congelamiento de la obra pública en la misma semana en que la Nación lanzó planes millonarios para municipios del Conurbano afines al oficialismo. Aunque las fuentes pidieron reserva, confirmaron que “nada de lo prometido se cumplió”.
DE LA REDACCION. Se tensaron las relaciones entre el Municipio y el Gobierno nacional a causa del congelamiento de la obra pública. Fuentes destacadas confiaron a LA OPINION que no hay novedad sobre las obras pactadas entre la Comuna y el gobierno de Cristina Kirchner. El mal humor despertó luego de los anuncios de la presidenta y de su marido, Néstor Kirchner, sobre los planes financiados con sumas siderales de dinero en el Conurbano Bonaerense. Lo mismo sucede en algunos distritos de la región, donde otros intendentes, de cara al micrófono, fustigaron al Gobierno central por “premiar a los amigos de la Casa Rosada” en detrimento de los jefes comunales no alineados con el poder central. A pesar de que los funcionarios del Municipio evitaron hacer declaraciones duras contra el gobierno de Cristina, algunos reconocieron que lo pactado no fue cumplido. Incluso, admitieron que las obras que debían ejecutarse en 2008 tampoco fueron realizadas y que ni siquiera se envió el dinero o se renegoció la fecha de ejecución.Hasta el momento, desde la gobernación K, se dijo que el congelamiento de los fondos para obras públicas, que maneja el ministro de Planificación Julio De Vido, se debía a racionalidad frente a la crisis internacional y previsión para el año en curso. El argumento duró hasta que, la semana pasada, los Kirchner anunciaron obras por más de mil millones de pesos en municipios del Conurbano fieles al Gobierno.En tanto, las obras que la Nación anunció para Pergamino, y otros distritos de la región, todavía están en el freezer del Ministerio de Planificación, esperando la orden política. Los analistas coinciden en que las obras que el Gobierno nacional planifica realizar en corto plazo y con cuantiosas sumas de dinero en el Gran Buenos Aires, se deben a una estrategia de los Kirchner para reagrupar a los intendentes de la zona más populosa de la provincia (y un importante porcentaje del electorado provincial) en vistas a las elecciones de 2009. El gobierno de Daniel Scioli, toma una actitud similar. A través del Programa Provincial de Desarrollo, le dará a 64 municipios amigos de la provincia, 132 millones de pesos, mientras que, para unos pocos no alineados, aportará 55 millones de pesos. El dinero de la coparticipación provincial, según detalló una fuente de Hacienda municipal, llegó correctamente durante 2008. El consultado dijo que “el dinero llegó, no hubo problemas, pero no vino ni un peso de más”. El mismo funcionario confió que de la Nación “ha venido poco y nada de obras en estos tiempos. La mayoría de las promesas fueron incumplidas”.

Otra importante voz del Ejecutivo, contó que este año la ayuda es necesaria porque, “va a ser un año conflictivo en recursos. En el Presupuesto, la oposición redujo la obra pública. De los nueve millones para obras se sacó más de un millón 300 mil pesos. Se desechó la obra del cine San Martín, la ampliación de la pileta del parque, y otras. Con esto lo disponible para obras es, sólo siete millones de pesos y pico”.

De todos modos, el intendente Héctor Gutiérrez deberá hacer frente a importantes obras con dinero del Ejecutivo, sin esperar la ayuda de Nación. Así, por ejemplo, sucederá con el puente peatonal que la Comuna planifica construir para unir los barrios Hernández con Kennedy, según anticiparon desde el Palacio Municipal.

Dinero por votos

Los anuncios presidenciales sulfuraron a la mayoría de los intendentes de la región que no responden al Gobierno y que esperan desde hace tiempo concretar obras en sus respectivas ciudades pero, para hacerlo, precisan el dinero de la Nación y a pesar de las promesas, las licitaciones no se abren, los fondos no llegan, y los plazos y acuerdos no se cumplen.

Mientras esto sucede en el noroeste de la provincia, en el Conurbano, por ejemplo, el municipio de Florencio Varela, con un intendente incondicional del kirchnerismo como Julio Pereyra, las inversiones del Gobierno ascienden a casi 600 millones de pesos. Lo mismo sucedió en Berazategui, donde el intendente Juan José Mussi, luego de una reunión con Néstor K, en la quinta de Olivos, se llevó más de 700 millones de pesos para su distrito.Cifras similares se otorgaron a intendentes de Lanús ($60 millones); La Plata ($150 millones); Tigre ($224 millones); Olavarría ($176 millones); Tres Arroyos ($100 millones); y $90 millones para el distrito de Lobos. Según trascendió, para obtener los fondos los jefes comunales deben pasar, primero, por una reunión en la Quinta de Olivos. Si van, pueden incrementar los ingresos en las arcas municipales, en conceptos de recursos afectados (obras) en un 80 por ciento. Además, para que no haya inconveniente en la ejecución de las construcciones, el propio presidente del Partido Justicialista monitoreará el reparto. Así se lo aseguró a distintos intendentes que fueron a visitarlo y que desconfiaban de las promesas.

La estrategia kirchnerista, según confirmaron importantes referentes políticos del Conurbano a LA OPINION, es apoyar a los caudillos comunales a asegurar un significativo caudal de votos para las legislativas de 2009. El concepto es básico, si en el Conurbano se obtiene más del 30 por ciento de los votos, la Provincia de Buenos Aires quedará en manos del oficialismo y, muy probablemente, con ella, la elección nacional está asegurada.

Por eso, en diversos medios de comunicación trascendió que la orden de Néstor Kirchner fue, “hay que ganar ampliamente”. Eso les dice a los jefes distritales que lo visitan en la casa presidencial. El oficialismo espera que los caciques del Conurbano traccionen toda la cantidad de votos posibles y así asegurar los comicios. Dos frases definen la estratagema electoral 2009-2011: la primera es que “para ganar en 2011 hay que ganar 2009”; la segunda que, “esta elección se gana de abajo para arriba”, es decir desde los municipios. Las dos citas se las adjudican al ex presidente.

Enojadísimos

De esta situación opinaron los intendentes de San Pedro y Junín quienes se mostraron desilusionados y molestos con la administración nacional y comentaron que hace tiempo esperan recursos pero que nunca les fueron dados. Algo similar a lo que admitieron autoridades del Ejecutivo local.

Mario Meoni, intendente de Junín, opinó en un medio nacional que, “a partir del conflicto con el campo se profundizó la lógica de amigos y enemigos. Los que estamos en este último grupo no recibimos nada” quien agregó que “mientras en localidades cercanas se dan fondos, nosotros penamos desde hace dos años para cobrar dinero del Plan Federal de Viviendas. Faltan ocho millones, las obras están paradas y se le provoca un perjuicio enorme a la gente que ya tiene su casa adjudicada”, concluyó.

En tanto, el jefe comunal de San Pedro, Mario Barbieri opinó que, “es muy injusto. Se daña a la gente que es la más perjudicada. La política no está para eso”. Además, comentó que le pidió al gobernador Scioli ayuda para la producción de naranjas y un subsidio para desempleados “esto lo esperamos desde agosto, pero nunca llegó”, finalizó Barbieri.

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