Los recursos provinciales cubren la ayuda al campo

Si bien fue el Gobierno nacional el que decretó la emergencia agropecuaria, serán las provincias las que tendrán que soportar el mayor peso de la ayuda impositiva que recibirán los productores agropecuarios afectados por la sequía.
Según un estudio realizado por la consultora Economía y Regiones, sobre los 5.000 millones de pesos que se resignarán de recaudación las 23 provincias y el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires aportarán en conjunto 2.069,3 millones, es decir el 46%.

Esto se debe a que los impuestos cuyo pago se podrán diferir por un año son coparticipables: Ganancias, Ganancia Mínima Presunta y Bienes Personales, según el decreto que firmó la presidenta Cristina Kirchner esta semana.

"Asimismo -destaca el informe de E&R- también se verá afectado el monto de los recursos con destino a los Aportes del Tesoro Nacional ($ 95,3 millones), lo que eleva la pérdida a 2.164,6 millones, un 48% del total".

De todos modos, detrás de las provincias el otro sector que soportará el costo del beneficio para los productores será el Sistema de Seguridad Social, ya que una parte de la recaudación de los impuestos en juego financia el pago de las jubilaciones. En este caso el costo será de 1.160,1 millones de pesos, un 26% del total del beneficio otorgado según los cálculos oficiales.

En ese ranking, el Tesoro Nacional aportará 1.090,2 millones de pesos, equivalentes a el 24% del total. Es decir que quien autoriza e impulsa la medida es quien menos recursos propios sacrifica en la instrumentación de la medida.

Los territorios afectados por la sequía se localizan en las provincias de La Pampa, Entre Ríos, Santiago del Estero, Chaco, Sur de Córdoba, norte de Santa Fe y Buenos Aires.

Desde un primer momento hubo algunos gobernadores -el más concreto fue el de Hermes Binner, de Santa Fe- que plantearon algunas críticas por la decisión de la Casa Rosada, que decidió afectar tributos coparticipables en lugar de recursos propios.

Comentá la nota