Recuperaron la libertad los seis pescadores aprehendidos

La jueza de Garantías Gilda Stemphelet dejó anoche en libertad a los seis detenidos tras la serios incidentes ocurridos el pasado jueves en el puerto de Ingeniero White.
La magistrada consideró que estaba acreditada la participación de los detenidos en los hechos de daño, lesiones y agresión contra la Prefectura, pero no en los incendios ocurridos durante la crítica manifestación.

Los delitos que consideró probados no admiten detención, según el código procesal de la provincia de Buenos Aires, por lo que determinó su libertad.

El fiscal Eduardo d'Empaire había pedido la detención de los pescadores aprehendidos por considerar se trató de un acto violento que incluyó una serie de delitos.

La decisión de la jueza de liberar a los detenidos en la sede de Prefectura Naval fue tomada cerca de las 22, luego de varias horas de consideración de los hechos. De ahora en adelante, los imputados seguirán vinculados a la causa, procesados por lo delitos de daños, lesiones y agresión, dando inicio un proceso penal a partir de la investigación fiscal, hasta la posible elevación a juicio oral.

Sin embargo, los especialistas sugieren que posiblemente la justicia provincial planteará una cuestión de competencia, ya que al ocurrido todo en el interior del puerto, haber sido involucrados edificios de propiedad del gobierno nacional y haberse atacado a miembros de la Prefectura, puede considerarse al fuero federal como el ambito natural para resolver la cuestión. De hecho, el tema está en manos de la justicia ordinaria dado que la federal declinó de antemano intervenir.

Los nombres y los hechos

Pedro Santos --presidente de la Cámara de Pescadores Artesanales de Ingeniero White--, Angel Daniel Vidal, Cristian Uribe Gallardo, Gabriel Amico Giando, Wenceslao Córdoba y Gustavo Romero son las seis personas que recuperaron su libertad anoche.

Había quedado detenidas tras declarar en la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio Nº 15, ante el fiscal Eduardo d'Ampaire, luego de haber sido apresados por la Prefectura Naval --que los entregó bajo la carátula de "estragos dolosos"-- durante los disturbios registrados el último jueves en el ámbito del Consorcio de Gestión de Puerto.

Sobre un total de 56 aprehendidos, 50 recuperaron su libertad ese mismo día, mientras que los seis mencionados quedaron detenidos, sospechados de haber sido los organizadores principales de los hechos.

Los desmanes provocados, y reprimidos por las fuerzas de seguridad, fueron el final menos deseado ---inesperado por su magnitud-- del conflicto que los pescadores artesanales mantienen con las autoridades portuarias, cuya principal consecuencia es la virtual paralización de las actividades del puerto, producto del corte que practican en los accesos a la ría.

El jueves último, luego de escuchar la propuesta elevada desde la Nación, los pescadores arremetieron contra las instalaciones administrativas del Consorcio, atacando además a piedrazos los puestos de acceso y diversas instalaciones de empresas privadas, produciendo roturas de vidrios, el volcado y quemado de contenedores de basura y el incendio de un automóvil.

En la jornada de ayer, la jueza Gilda Stemphelet, titular del Juzgado de Garantías Nº 1 del departamento judicial Bahía Blanca, debía resolver si convertía la aprehensión en detención o si, como efectivamente ocurrió, determinaba su libertad.

Los hechos y las fuerzas

Los desmanes protagonizados durante el mediodía del jueves comenzaron pocos minutos después de las 11:00, luego de que el secretario de Gobierno municipal, Hugo Borelli, informara a los pescadores sobre la decisión del ministerio de Agricultura y Ganadería de la Nación de entregarles un subsidio de 800.000 pesos, el cual debía ser asumido como anticipo del plan de reconversión de su flota pesquera.

Descontentos con la propuesta, a las 12:30 comenzaron los enfrentamientos entre unos 100 manifestantes y los efectivos de la Prefectura Naval. Ante la gravedad de los acontecimientos, Prefectura sumó rápidamente refuerzos provenientes de la policía bonaerense (120 efectivos), Infantería, Caballería, Narcotráfico, DDI y grupo Albatros, generando un enfrentamiento que incluyó piedrazos, gases lacrimógenos y disparos de balas de goma.

Repudio de los pescadores puntaltenses

Mediante un comunicado, la Cámara Rosaleña de Actividades Pesqueras (CRAP) manifestó su "total repudio" a la "violencia ejercida contra los trabajadores de la pesca".

"Indecisión, mentiras y engaños de las autoridades que tienen la responsabilidad de cuidar a la gente, la ría y la paz social, hoy hacen responsables a los pescadores, después de haberlos dejado sin futuro y sin la posibilidad de mantener a sus familias", indica el escrito que lleva la firma de Marcelo Maldonado, presidente de esa entidad.

Señalan que ante un reclamo al que califican de "socialmente reconocido como justo", los pescadores recibieron como respuesta "la violencia y la exclusión", destacando que tanto la protesta como la manifestación sin violencia forman parte de los derechos que tienen como trabajadores.

"La CRAP se solidariza con los trabajadores de la pesca y exige a las autoridades que se hagan cargo de la injusticia que hoy recae sobre los más débiles y desprotegidos que sólo desean trabajar y desarrollarse como una sector productivo de la sociedad", indica el escrito.

Pallotta: Prefectura siempre garantizó la seguridad en el puerto

El prefecto principal Hugo Marcelo Pallotta, jefe de la Prefectura Bahía Blanca desde hace un año, le aseguró a este diario que la fuerza siempre garantizó tanto la seguridad terrestre en el puerto de Ingeniero White como la navegabilidad en la ría.

Puntualizó que en el área permanecen unos 200 efectivos, que gradualmente se está reanudando la actividad y que ha sostenido reuniones con gerentes de las empresas.

Si bien reconoció que los integrantes del Grupo Albatros se retiraron en la noche del miércoles 23, afirmó que fueron cubiertos con otros efectivos y que ello, de ninguna manera, pudo haber alentado los incidentes del día después.

"Albatros tiene la misión específica de atacar puntos de conflictos, solucionarlos y retirarse. Hasta el mediodía del jueves, todos los medios informativos indicaban que el conflicto con los pescadores estaba muy cerca del arreglo y que restaba determinar cómo iban a recibir un dinero que se les había prometido. ¿Qué pudo haber alterado tan abruptamente el eje de decisión?, no lo puedo responder", agregó.

Pallotta admitió que personal a su cargo le comentó que durante las agresiones advirtió la presencia de gente ajena a los pescadores y al puerto, aunque no se logró precisar la procedencia. También consideró que el jueves, al estallar la situación, "quienes ingresaron intempestivamente con elementos contundentes y el firme propósito de generar mucho daño, fueron repelidos por el accionar de la Prefectura".

Finalmente, el prefecto principal descartó que hubieran mediado cuestiones de competencias con la policía de la provincia y que, por el contrario, ambas fuerzas trabajaron en conjunto.

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