Recuperan el edificio municipal quemado en 1999.

La propiedad donde funcionó el Concejo Deliberante de la capital es remodelada para que sea empleada por la Dirección de Ingresos. Berarducci dijo que fue un ícono de la inoperancia y de la incapacidad de las gestiones municipales anteriores. Tecnologías.
En la mañana del 23 de setiembre de 1999, un grupo numeroso de manifestantes se instaló frente a lo que era -en aquel momento- el edificio del Concejo Deliberante de la capital. Los exaltados municipales, que reclamaban el pago de sueldos atrasados, destruyeron la puerta de acceso y, luego incendiaron varias oficinas.

Ahora, casi 10 años después, ese mismo edificio muestra un nuevo rostro. La fachada vidriada puede verse en 24 de septiembre al 300, donde se instalará la nueva sede de la Dirección de Ingresos Municipales, que administra Alicia Lerech.

La recuperación edilicia comenzó a fines de 2008, cuando el intendente, Domingo Amaya, ordenó iniciar las obras de remodelación. En este sentido, el secretario de Gobierno, Walter Berarducci, resaltó que el edificio estaba literalmente abandonado al inicio de la gestión amayista, en 2003. “Fue un ícono de las anteriores gestiones municipales, porque demostraba la inoperancia y la incapacidad para administrar la ciudad y fue el único edificio que fue incendiado y que permaneció destruido por años”, afirmó.

El funcionario explicó que en otros casos había edificios que estaban cedidos a terceros y perdidos legalmente, pero que por medio de una acción judicial, el municipio logró recuperarlos. Mencionó a modo de ejemplo, el caso de un inmueble ubicado en calle 9 de Julio al 200.

El incendio ocurrió durante la gestión del entonces intendente, Jorge Uasuf. Incluso, los manifestantes fueron luego a un supermercado que era de su propiedad, ubicado en Junín al 300, donde saquearon el local y destrozaron lo que había a su paso. Después que se quemó el edificio del Concejo Deliberante, los ediles debieron trasladar sus oficinas a su actual emplazamiento en San Martín y Monteagudo, donde antes había funcionado el Banco Municipal.

La inversión para el nuevo edificio de Rentas municipales tiene un costo de $ 1,8 millón. Las obras, en una primera etapa, se hicieron por administración y ahora en la segunda parte de los trabajos, está en manos de la empresa Camaro, bajo la supervisión del subsecretario de Obras Públicas, Atilio Belloni.

Berarducci remarcó la intención de revalorizar los inmuebles del municipio. “Creemos que las palabras y los mensajes pueden transmitir mucho, pero los gestos, las acciones y los actos transmiten más y buscamos demostrar que queremos ser una administración distinta, jerarquizando esos edificios que forman parte del patrimonio”, dijo.

Destacó que la decisión política de instalar allí el área Rentas obedece a la idea de convertir esa repartición en una de las columnas vertebrales de la gestión para lograr una buena recaudación. (Ver “Recaudaron...”).

El nuevo edificio contará con un total de 1.200 metros cuadrados, distribuidos en tres niveles (planta baja, primer y segundo piso). Tendrá un sistema permanente contra incendios y se instalarán sanitarios nuevos a fin de dotarlo con infraestructura básica para la atención al público. Además, se habilitará un patio interno para garantizar iluminación y ventilación natural.

A diferencia del añejo local, ahora el edificio contará con dos salidas y se colocará mobiliario nuevo, lo que incluye un sistema informático moderno. “Los éxitos no son sólo de un hombre, o de un solo equipo de trabajo, sino de un conjunto de personas en el que está integrado la gran mayoría de los empleados municipales. Por eso apostamos a mejorar las condiciones en las que trabajan”, señaló Berarducci.

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