"La recuperación comenzará en el último trimestre".

"La recuperación comenzará en el último trimestre".
El número dos de Economía está convencido de que lo peor de la crisis ya pasó. Asegura que en los últimos meses del año se observarán signos de reactivación para consolidar el crecimiento en la primera mitad de 2010. Piensa que no hay que realizar un ajuste fuerte del dólar, como pide la UIA, y que sería importante para mejorar la confianza presentar el programa financiero del año próximo.
El flamante viceministro de Economía, Roberto Feletti, piensa que el país va a volver a crecer en el último trimestre de este año y que se va a consolidar en el primer semestre de 2010. En entrevista con Página/12 aseguró que "no es necesaria una devaluación fuerte del peso". Feletti cree que la fuga de capitales está relacionada con la desconfianza que genera la crisis internacional, con los giros a sus casas matrices de las multinacionales y con la plata en el colchón de los que esperan una mayor devaluación. "Hacia fin de año el proceso de fuga va a terminar", aseguró. El ex vicepresidente del Banco Nación acuerda con el ministro Amado Boudou en la importancia de crear un banco de desarrollo. También piensa que se debe acordar con el Club de París y con los acreedores que no entraron al canje en 2005 para poder acceder a los mercados de crédito internacionales en 2010.

–La UIA pide un dólar más alto. ¿Es necesario?

–Con un superávit de la cuenta corriente importante, de 6 mil millones de dólares, no tiene ningún sentido. Porque ni siquiera uno puede decir que el salto de tipo de cambio va a mejorar la ecuación fiscal, porque el superávit primario está.

–Los industriales lo piden para mejorar su competitividad.

–Analicemos la competitividad respecto del tipo de cambio. Brasil devaluó su moneda en un 18 por ciento, nosotros en un 10 por ciento. El tema con nuestro socio más importante, que es Brasil, depende de la capacidad de consumo de sus respectivos mercados internos antes que del tipo de cambio. Segundo, las políticas muy acertadas del Ministerio de Producción en cuanto a restricción de las importaciones han dado resultados muy buenos sin necesidad de fuertes alteraciones en el tipo de cambio. En tercer lugar, si agregamos a través de la banca de desarrollo un estímulo a la inversión, podemos conseguir competitividad en precios de oferta, no por la vía del tipo de cambio.

–¿Cuándo volverá a crecer la economía?

–De acuerdo a las proyecciones del equipo económico, estamos esperando una recuperación a partir del último trimestre de este año, y se va a verificar con fuerza promediando el año que viene. A partir del segundo y tercer trimestre de 2010 va a estar consolidado el proceso de recuperación.

–¿Por qué está tan seguro?

–Por un lado, un cambio en el escenario macroeconómico de China. La potencia oriental está abandonando su lógica de crecimiento basado en el sector externo para ser más mercado internista, y sobre todo está poniendo en valor la acumulación de reservas internacionales que ha tenido. Ese escenario implicará que tendrá que demandar más alimentos porque está en una situación de infraconsumo y eso favorece a la Argentina. Por otro, hay que ajustar y mejorar el intercambio con Brasil, pero también es dable esperar que la recuperación brasileña se traduzca en demanda de productos de la Argentina. Así, uno de los rubros de la demanda agregada que más sufrió, que son las exportaciones, va a recuperarse.

–¿Qué otros factores influirán?

–Las iniciativas como las que ha planteado acertadamente el ministro Amado Boudou de impulsar el crédito para el desarrollo a través de una institución de fomento para el desarrollo. Ese proyecto va a atacar a otra de las debilidades que es la de la caída de la inversión privada. Creemos que sustentabilidad fiscal y externa, asociado a estímulos a la inversión y a recuperación de la demanda externa, van a crear un contexto favorable hacia el crecimiento del consumo y de la inversión privada.

–¿Cuáles son los problemas que hay que resolver?

–La situación económica de la Argentina, en el contexto de la crisis que se vive en el mundo, es absolutamente administrable. Se ha expandido el gasto fuerte para sostener la actividad en el marco de un superávit primario. ¿Cuáles son los problemas? Argentina arrastra la carga de vencimientos de deuda, que afortunadamente los de este año están completos, y tenemos que trabajar en un programa financiero para el 2010.

–¿Qué ocurre en ese escenario?

–La economía argentina antes de la hiperinflación del ’89/’90 era una de las menos extranjerizadas de la región. Hoy es una de las más extranjerizadas. Y además la masa de activos argentinos en el exterior crea de hecho un sistema bimonetario que le plantea dificultades para monetizar la economía y para financiar un déficit. Nosotros no vamos a caer en el ajuste, más allá de que muchos economistas ortodoxos dicen que la confianza se recrea sobre la base de mayor solvencia fiscal. Nosotros no vamos a ganar confianza sobre la base del ajuste fiscal. Eso es una decisión del ministro de Economía y de este equipo económico. Lo que necesitamos hoy es recrear un programa financiero que permita cerrar los vencimientos del 2010. Esa sería la restricción con que tenemos que transitar frente a la necesidad de sostener el gasto como se ha venido haciendo. Para eso tenemos varias fuentes de financiamiento. Tenemos crédito doméstico, crédito multilateral y posibilidad de acceder a los mercados internacionales en 2010. Vamos a tener las tres fuentes de financiamiento. Me parece que hay que dialogar con los bancos y preparar un activo que permita aprovechar parte de la liquidez que hay hoy. El segundo punto que nos parece importante es que hay que repasar qué pasa con los bancos multilaterales. Está abierta una discusión de capitalización del BID, por ejemplo.

–¿Y el mercado voluntario de crédito?

–En cuanto al acceso a los mercados internacionales, están bastante cerrados. Uno observa qué colocaciones hacen otros países y se detecta que son escasas. Brasil recién está pudiendo colocar 1750 millones de dólares con un esfuerzo fiscal muy grande. Lo de los mercados es una doble aproximación. Afortunadamente hay tiempo para trabajar esto. Hay que reabrir la negociación con el Club de París, arreglar con los que no aceptaron el canje 2005 y luego emitir nuevos bonos.

–¿Qué va a hacer el Gobierno para retomar el camino de crecimiento?

–Trabajar mucho sobre el estímulo a la inversión. En ese punto el Banco de Desarrollo es muy importante. Hay que recrear el crédito de costo a largo plazo. Argentina tiene que empezar a discutir hacia el futuro este problema de la bimonetización. Argentina tiene que tener una moneda que sea capaz de ser reserva de valor, porque si no estamos atados y vamos a estar muy vulnerables frente a la situación externa. Hoy no lo estamos por las estrategias de desendeudamiento. Pero me parece que con estímulos a la inversión, con planes de desarrollo, Argentina no va a ser un país autárquico, sino que va a ser un país que tiene distintos rubros de bienes diferenciados y con ellos cabalgar en este escenario de integración regional en el que se ha avanzado.

–¿Se va a trabajar en medidas para disminuir la tasa de interés?

–Creo que la disminución de la tasa de interés se va a producir a partir de la presentación del programa financiero 2010. Segundo, porque esa medida va a traer un reflujo de monetización que ya se está viendo. Y tercero, lograr aprovechar la liquidez de los bancos, no toda absorbida por el crédito al sector público, con estímulos para financiar capital de trabajo. Al sistema bancario privado no se le puede pedir crédito a largo plazo, sino financiamiento del capital de trabajo, con subsidio de tasa de interés. De todos modos, en todos estos años la tasa de interés en la Argentina, a pesar de que el crédito se mantuvo, nunca superó niveles que fueran incompatibles con el nivel de actividad. Hoy la tasa de interés en tres puntos real positivo es una tasa compatible con el nivel de actividad y eso puede ser por mayor monetización y extensión del plazo de los depósitos, combinado con subsidios a la tasa.

Comentá la nota