La ONU recupera protagonismo mundial

Criticada y marginada por Bush, la organización será sede esta semana de un renovado debate sobre calentamiento global y desarme
NUEVA YORK.- Tras varios años de ser blanco de críticas que llegaron a cuestionar su relevancia, la ONU volverá esta semana al centro del escenario mundial.

Lo hará con un debate clave en su 64° Asamblea General por las expectativas y controversias que supone la asistencia de líderes tan dispares, como, por ejemplo, el estadounidense Barack Obama, el iraní Mahmoud Ahmadinejad. También estarán presentes, entre otros, el libio Muammar Khadafy, el francés Nicolas Sarkozy, la alemana Angela Merkel, el israelí Benjamin Netanyahu, el palestino Mahmoud Abbas, el ruso Dimitri Medvedev, el venezolano Hugo Chávez, la argentina Cristina Kirchner, y, por primera vez en la historia, habrá un presidente chino: Hu Jintao.

"La presencia de todos estos líderes, muchos de ellos grandes antagonistas, pone de relieve la importancia de la ONU como una institución mundial central para el debate de ideas, la expresión de diferencias y la eventual resolución de conflictos internacionales", indicó a LA NACION Edward Luck, vicepresidente del International Peace Institute y consejero especial del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon.

"Más allá de las polémicas que susciten algunas de estas personalidades, su intervención en este foro de 192 países es muy buena para el afianzamiento de la ONU", añadió.

El propio Ban aprovechó la convergencia de estos jefes de Estado y de gobierno para convocar el martes, un día antes del debate general, a una conferencia sobre el calentamiento global. La reunión pretende allanar el camino hacia la cumbre sobre cambio climático de Copenhague, en diciembre, donde se establecerán nuevos límites a la emisión de gases de dióxido de carbono, que producen el efecto invernadero.

Después de ocho años de gobierno de George W. Bush, que desestimó el calentamiento global, dejó de lado a la ONU en el tema Irak y advirtió a la organización que corría el riesgo de volverse irrelevante, se aguarda con mucha expectativa la presencia de Obama. Será la primera Asamblea General del mandatario norteamericano, que tendrá una cargada agenda de temas, entre ellos el desarme y la no proliferación nuclear y el proceso de paz en Medio Oriente.

* Foro: ¿Qué opina del panorama internacional?

La visita del jefe de la Casa Blanca a la ONU coincide con la presidencia rotativa de Estados Unidos del Consejo de Seguridad. Por ese motivo, Obama se convertirá el jueves en el primer presidente estadounidense en encabezar una sesión de la ONU, que estará exclusivamente dedicada al tema nuclear. La reunión llega una semana antes de que Washington y Teherán inicien negociaciones directas sobre el controvertido programa iraní de enriquecimiento de uranio, mineral base de la bomba atómica.

Se espera que el líder iraní también sea recibido por fuertes protestas de exiliados, tras la ola de represión de opositores que desató en su país. Desde junio pasado, tales grupos protestan asiduamente contra el mandatario al que acusan de haber propiciado un fraude en los recientes comicios, en los que resultó reelecto.

También repudiarán la presencia de Ahmadinejad grupos judíos molestos por el nombramiento, como ministro de Defensa, de Ahmad Vahidi, sospechoso de haber intervenido en el atentado de 1994 contra la AMIA. La Argentina volverá aquí a expresar su rechazo a la polémica designación.

Khadafy y Lockerbie

Los ojos estarán también puestos en el presidente libio Khadafy, muy cuestionado por el recibimiento con honores que le brindó a Abdelbaset al-Megrahi, el terrorista condenado por el atentado contra el vuelo de Pan Am en Lockerbie, en 1988. Al-Megrahi fue liberado en agosto, en Escocia, en un gesto de clemencia por sufrir de cáncer terminal de próstata.

Al mandatario libio, ya se le negó la posibilidad de instalar su ya tradicional carpa beduina en Central Park, pero una foto de Obama dándole la mano a Khadafy irritaría a los familiares de las víctimas de Lockerbie y avivaría las críticas de la derecha estadounidense contra la Casa Blanca. "Obama caminará en un terreno delicado, y para la gente de protocolo de la ONU se trata de una pesadilla diplomática", señaló a LA NACION Stewart Patrick, analista del Council on Foreign Relations.

Complicada también está la perspectiva de que se celebre una cumbre tripartita entre Obama, Netanyahu y Abbas, para relanzar el estancado proceso de paz en Medio Oriente, como tanto desea la Casa Blanca. Los israelíes no han dado, hasta ahora, indicios de que están dispuestos a frenar los asentamientos de colonos judíos en Cisjordania y en Jerusalén, requisito sine qua non para que la Autoridad Nacional Palestina se siente en la mesa de negociaciones.

"Una foto de los tres sería un buen espaldarazo a los esfuerzos diplomáticos del mediador estadounidense, George Mitchell", destacó Patrick.

Por otra parte, la inusual participación de Hu es vista con gran curiosidad por los expertos, que creen que marca el inicio de un mayor involucramiento mundial de China. "Hasta ahora, China estaba satisfecha en su rol de potencia regional en Asia. Tal vez, esta iniciativa indique que ahora está dispuesta a asumir mayores responsabilidades a nivel global", apuntó Luck.

Para los latinoamericanos, la asamblea ofrecerá mucho colorido y tensiones. Por un lado, se cree que tanto Chávez como Uribe volverán a airear sus diferencias en torno al acuerdo militar entre Bogotá y Washington. A Chávez, además, lo esperan críticas por sus políticas tendientes a acallar a la oposición y los medios de comunicación de su país, mientras que a Uribe, que autorizó un referéndum para abrir la puerta a su segunda reelección, le aguardan incómodas preguntas sobre la manipulación de las instituciones democráticas y los servicios de inteligencia.

Y quien ya aseguró que hará sentir su voz es el depuesto presidente de Honduras, Manuel Zelaya, que, pese a haber recibido el unánime apoyo internacional desde que un golpe militar lo sacó del poder en junio, continúa viajando por el mundo para reclamar por su restitución.

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