Se recupera el niño chileno que recibió un corazón artificial

Luego de una maratónica cirugía realizada por médicos argentinos, el niño chileno de 11 años Felipe Cruzat recibió con éxito un corazón artificial que lo mantendrá con vida a la espera de un trasplante del vital órgano, situación que se mantiene por 67 días.
La operación al pequeño, que duró 12 horas, fue calificada de exitosa por el equipo médico del Hospital Clínico de la Universidad Católica en Santiago, y el aparato de tecnología alemana traído desde Argentina permitirá a Felipe recuperarse de fallas renales, hepáticas y respiratorias que había presentado en los últimos días.

"La intervención ha sido exitosa. Felipe entrará en un proceso de recuperación progresiva (...) en estas primeras horas estaremos preocupados de sangramientos y descompensaciones", señaló el médico tratante del niño, Gonzalo Urcelay.

Asimismo el médico explicó que frente a la eventualidad que aparezca un donante de corazón para el pequeño, el órgano habría que mantenerlo almacenado, ya que no es posible un trasplante inmediato, hasta que Felipe recupere sus funciones generales.

La intervención es la primera que se realiza en Chile a un menor de edad, donde se conecta a las principales arterias el corazón artificial que suple la asistencia ventricular del vital órgano.

Gonzalo Cruzat, padre del menor, expresó que "la operación fue bastante larga y mantuvimos la tranquilidad todo el día, pensando en que Felipe estaba en las mejores manos".

Sobre el estado actual de su hijo, aseguró que "es impresionante ver cómo funciona el corazón artificial (...) Me produjo un gran impacto verlo conectado a una máquina".

"A Dios gracias salió todo bien y estamos sumamente contentos", agregó.

Chile cuenta con la tasa de donación de órganos más baja en la última década, según un estudio divulgado a principios de este año por la Corporación del Trasplante, el que alertó que sólo hay ocho donantes por cada millón de habitantes en el país.

Producto de la falta de órganos, cada año en Chile mueren 400 de los 1.600 enfermos inscritos en el listado nacional de receptores de órganos.

Actualmente son las familias del potencial donante las que deciden si se realiza o no la donación, a pesar de que el paciente haya manifestado en vida su disposición a donar sus órganos.

Comentá la nota