RECTA FINAL DE LA CAMPAÑA: ATRAER INDECISOS

Néstor Kirchner "peroniza" la campaña para ganarle a Francisco de Narváez, De Narváez la "desperoniza" para ganarle a Kirchner y Elisa Carrió acusa a ambos de ser lo mismo, en un intento de remontar su raleada cosecha electoral.
Así se preparan las principales fuerzas políticas que disputarán las bancas del Congreso el domingo 28 para conquistar a los votantes indecisos, el preciado 20% del electorado, capaz de dar vuelta la elección en su favor.

Sacarle votos peronistas a De Narváez: Néstor Kirchner cree que sólo así asegurará un triunfo. En público, los operadores del ex presidente continúan instalando la idea de que sus contrincantes Margarita Stolbizer y Ricardo Alfonsín pueden "dar una sorpresa", con el propósito secreto de lograr que los votos opositores vayan al Acuerdo Cívico y Social y favorezcan el triunfo oficialista. Pero, en la intimidad, Kirchner ya se resignó, y asegura que el panradicalismo quedó atrás y no lo favorecerá.

Por eso empezó a obsesionarse con De Narváez. Primero, lo cuestionó con la causa de la efedrina, pero cuando lo convencieron de que no daba resultado, fue por el plan B: reforzar su identidad justicialista, en una búsqueda del "peronista crítico" que perdió.

"Hay que mostrar al Kirchner de saco abierto, mocasines, que camina el conurbano. Mostrar su faceta más peronista. Todo lo que les falta del otro lado", sostuvo un colaborador del ex presidente. "El otro lado" es Unión Pro.

El plan está en marcha. Habrá hasta tres salidas por día al conurbano bonaerense. El cierre de campaña será en La Matanza. Kirchner cree que el Gran Buenos Aires es su carta ganadora. Al interior iría un par de veces, una de ellas, posiblemente, a Olavarría.

El ex presidente mantendrá su discurso crítico "con los grandes centros de poder" (desde grandes empresarios hasta la cúpula agropecuaria) y se mostrará como el único capaz de "defender a la gente y al modelo".

Los nuevos spots ya están en la televisión y defienden ese perfil. Son cinco testimonios que hablan de "lo que hizo el Gobierno" y que reivindican "la pelea" de Kirchner. Todos terminan con el mismo eslogan: "En la vida, las cosas se consiguen peleando". La última semana, habrá una nueva tanda, con el mismo espíritu. No aparecerán ni Cristina ni Néstor Kirchner. "Tenemos que concentrarnos en los logros. No es necesario sobreactuar", justifican en su entorno.

Por su lado, Daniel Scioli está preparando folletería para las regiones difíciles, donde intentarán dejar en claro "todo lo que hizo el Gobierno". Así, el oficialismo confía llegar a su sueño: el 38% de los votos y ocho puntos de diferencia. Aunque, como nunca antes, admiten que el resultado, al final, podría ser más ajustado.

Mostrarse diferente

Con una lógica inversa al kirchnerismo, De Narváez cree que el votante peronista tradicional ya optó por Kirchner, por lo que apunta en los 13 días que faltan para el comicio a "desperonizarse" y mostrarse diferente.

Los encuestadores del candidato, de la empresa Isonomía, le explicaron que los indecisos se dividen en dos grupos: los dueños de un voto blando, que son aquellos que están analizando las opciones, y los votantes duros, que se muestran descreídos de la política. Son los que, probablemente, voten en blanco o impugnen su sufragio.

A los primeros esperan convencerlos con proyectos de ley concretos, como los que empezaron a publicitar esta semana. Entre ellos, eximir del IVA a algunos alimentos, instaurar un ingreso básico familiar para paliar la indigencia, incentivos fiscales para favorecer el empleo joven, una ley penal juvenil, la derogación de los superpoderes y la rebaja de las retenciones agropecuarias. Una batería de spots publicitaros ya explican cada uno de estos proyectos.

Entre los indecisos, hay un alto porcentaje de jóvenes, a quienes quieren llegar también por Internet. De hecho, el equipo de De Narváez preparó 11 sitios web, con páginas que incluyen desde el mapa de la inseguridad, una convocatoria a fiscales, a voluntarios, a primeros votantes hasta perfiles en las redes sociales Facebook, YouTube, Flickr, Twitter y Sónico.

Al resto de los indecisos duros, esperan seducirlos "desperonizando" la campaña. No es que no desean conquistar al electorado peronista, sino que pretenden que sus actos no sean convocatorias de aparato. "Nada de folklore peronista, bombo ni marchita. Queremos mostrarnos diferentes", dicen, y remarcan que ese votante peronista ya se decidió por Kirchner. "Buscamos seducir al otro votante justicialista, al que analiza a quién va a votar", explicó uno de los ideólogos de la campaña.

Estrategias

* Frente para la Victoria . Se quiere mostrar más peronista, alentar el crecimiento del Acuerdo Cívico y Social, recorrer más en el conurbano y menos en el interior provincial, y lanzar spots con los logros de la gestión de la presidenta Cristina Kirchner.

* Unión Pro . "Desperonizar" la campaña, exhibir proyectos de ley concretos, apuntar a los jóvenes por medio de 11 sitios de Internet, no responder a los ataques por la efedrina con recuerdos de Skanska o la valija de Antonini Wilson y simplificar el discurso.

* Acuerdo Cívico y Social . Instalar que Kirchner y De Narváez son lo mismo y terminarán juntos, lanzar spots publicitarios y correos electrónicos con esta idea, y dejar de defender a De Narváez por la causa de la efedrina.

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