Recrudece la batalla entre seis grupos que pelean por Telecom

Recrudece la batalla entre seis grupos que pelean por Telecom
El ingreso de los Werthein a uno de los consorcios aumentó la agresividad de los oferentes. Piensan que los italianos no venderán.
En la guerra por controlar Telecom, que a su vez domina la mitad del mercado de telecomuniciones de la Argentina, las posiciones se extremaron a tal punto que quien se consideraba seguro ganador, ya no lo es tanto. Al fin y al cabo, desde la privatización de ENTEL, pasando por las licencias para operar servicios móviles y la desregulación del mercado, este sector se caracterizó por las intrigas, guerras empresariales, comerciales, episodios de espionajes, aprietes, delaciones y cambios de bandos.

Ernesto Gutiérrez, capitán de Corporación América, la nave insignia de Eduardo Eurnekian, se resiste a no ser el dueño de Telecom, tarea en la que se embarcó a comienzos de año. Ante la aparición de nuevos competidores y la resistencia de Telecom Italia a abandonar su posición en la Argentina, a la que se encuentra compelida por decisión del Gobierno, reordenó sus fuerzas y sumó a Martín Garfunkel, heredero de las riquezas que generó BGH, por parte de padre; y de Aluar, por parte de su madre, que apostó US$ 250 millones para participar de un consorcio integrado también por la familia Werthein, actuales poseedores del 50% de Sofora, la sociedad que controla a la empresa.

La oferta de este grupo, se asegura desde sus entrañas, es de un poco más de US$ 500 millones por la mitad de Sofora, que está en manos de los italianos.

Contarían además con el visto bueno del Gobierno para realizar la operación que se encuentra bajo la mirada de la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia, que se autoimpuso un nuevo plazo, hasta mediados de enero, para dictaminar la forma en que los italianos deben desinvertir, luego de que el organismo antitrust fallara que la adquisición por parte de Telefónica de una porción de Telecom Italia en 2007, tiene implicancias monopólicas en la Argentina.

A su vez, Corporación América vendió negocios inmobiliarios en Armenia para hacerse de liquidez para la operación y se asegura que puso en venta a sus free shops por los que pediría US$ 500 millones.

Aseguran que la fórmula Eurnekian-Gutiérrez-Garfunkel-Werthein, tiene otra fortataleza: que Los W sean sus socios. Al fin y al cabo, los italianos empezaron a quejarse de la Argentina cuando los Werthein desconocieron una opción de compra por parte de Telecom Italia.

A partir de allí, Los W iniciaron una guerra contra sus socios que se cobró la permanencia del CEO, Carlos Felices, entre otros ejecutvos, además de causas judiciales en los más variados fueros que hace dos semanas fueron centralizadas por la Corte a pedido de los italianos. La Justicia suspendió el ejercicio de la opción de compra.

De allí que otros oferentes pretendan que Telecom Italia les venda la empresa sin la familia Werthein adentro, que son vistos como una quintacolumna y conflicto seguro.

El grupo Cóndor, liderado por Carlos Newbery, y Genevieve, realizaron una oferta por el 100% de la compañía.

Newbery es una vaca sagrada en el mundillo local de las telecomunicaciones. Fue quien armó el consorcio lideardo por Telecom Italia y France Telecom que se quedó con la mitad norte de Entel. Trajo a BellSouth a la Argentina y la sentó con Franco Macri para fundar Movicom y más tarde unió a los estadounidenses de GTE con Clarín para lanzar CTI, que luego se convirtió en Claro.

Su oferta por Telecom es de US$ 659 millones, más otros US$ 176 millones para que los italianos se desahagan de Los W. El esquema de Genevieve sería similar, aunque aportaría una cifra mayor por el call.

Telecom Italia se entrevistó en Buenos Aires y en Río de Janeiro con los grupos interesados en adquirir su participación. En los últimos encuentros, en el Palacio Duhau, hace poco más de una semana, los oferentes, fueron compelidos a apurar el envío de sus ofertas. Y a la vez, consultados acerca de la posibilidad de que se extiendan los plazos de la operación. Un mensaje ambiguo que produjo que se exacerbara la competencia y las fórmulas de los aspirantes. Entonces quedaron seis.

Los otros tres son un concurso armado entre Alfredo Román y Martín Ruete Aguirre, conocido en el mundo de las telecomunicaciones por su participación en el CEI y la compra en plena crisis de CTI y su rápida venta a Carlos Slim; el Fondo Pegasus, liderado por Mario Quintana y dueño de Freddo y Aroma; y Clarín, quién para la mayoría de los consultados en el mercado, "se presentó para que le digan que no".

La otra que puede decir que no es Telecom Italia. Entre los oferentes no se descarta que la compañía pretenda estirar los plazos parajudiciales para esparar a un gobierno que dé vuelta las decisiones del presidente.

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