Recortan gastos en el área de personal

Siete de cada diez empresas cambiaron las políticas del sector; muchas decidieron suspensiones y dejaron de cubrir las vacantes
Siete de cada diez empresas argentinas hicieron en los últimos meses cambios en sus políticas de personal. El objetivo en muchos casos es achicar el presupuesto del área e intentar así hacer frente a la realidad signada por un menor nivel de actividad económica. Reducir las proyecciones de recomposición salarial para este año, dejar de cubrir las vacantes que se producen por renuncia o jubilación de trabajadores, eliminar o reducir programas de beneficios a los empleados, revisar los planes de salud o de asignación de automóviles y reformular los ingresos variables del personal de ventas son algunas de las decisiones tomadas por las compañías. Y en algunos casos, claro está, se llega también a las acciones más drásticas de suspensiones y despidos.

Las conclusiones surgen de un relevamiento realizado por la consultora Watson Wyatt sobre "Control y gestión de costos laborales". La encuesta abarcó a 545 compañías en Estados Unidos y América latina, de las cuales 50 están en la Argentina: el 20% de estas últimas dijo haber producido ya alguna cesantía, en tanto que el 15% considera que desvinculará personal durante el primer trimestre de este año.

Más pesimistas

En el trabajo de la consultora, el país se revela como algo más pesimista respecto de los efectos de la crisis en comparación con Brasil y Perú, los otros países de la región con los cuales se comparan los resultados locales en el informe de la muestra. Según dijo a LA NACION Hernán Ventura, director del área de Capital Humano de Watson Wyatt, es la vivencia -no muy lejana- de la crisis de 2001 lo que convierte a los directivos argentinos en los más pesimistas. A diferencia de lo que ocurrió aquella vez, Ventura sostuvo que las compañías intentarán transitar por varios caminos antes de tomar la decisión de despedir gente. "En 2001 hubo mucho recorte de personal. Después, cuando llegó la recuperación, a las empresas les costó mucho poder reclutar gente y retenerla", explicó.

El analista aconsejó mirar el largo plazo antes de tomar medidas. "Hay que prever que las cosas cambiarán en unos años y hay que estar preparados", dijo, a la vez que recordó que después de la última crisis "las compañías que salieron mejor [en cuanto a sus políticas de personal] fueron las que habían optado por bajar sueldos antes que despedir".

Claro que la opción de reducir salarios nominales no parece habilitada en tiempos de inflación, como el actual. Pero la encuesta detectó que en los últimos meses hubo una moderación en las proyecciones de cuál será el ajuste salarial en 2009. El aumento promedio se ubicaría entre el 15 y el 18%, según estimaron los directivos sobre el final de 2008. Meses antes, un relevamiento similar arrojaba que el alza sería de alrededor del 23 por ciento.

Entre las medidas para reducir gastos previstas para los próximos meses, la más frecuente entre las compañías consultadas es la suspensión del ingreso de nuevo personal (35% de los casos). En tres de cada diez empresas se revisará la remuneración variable pagada al personal de ventas y se proyecta renegociar cláusulas del convenio colectivo. El 20% de las firmas dijo también que reducirá o congelará los planes de capacitación y el 7% respondió que apuntará a moderar las erogaciones en las áreas de servicios tercerizados, como los call centers. El 4% de las empresas, en tanto, respondió que considerará reducir las jornadas laborales (en promedio, se traduciría en un día menos de trabajo por semana) e implementar planes de retiro anticipado para el personal de 55 años o más, o de retiros voluntarios en general.

Estrategias de retención

Las celebraciones por fin de año se vieron ya afectadas por las perspectivas: una de cuatro empresas suspendió su fiesta con el personal y hasta Papá Noel sufrió por una política de suspensión en algunos casos: el 15% de los empleadores decidió no hacer el regalo de Navidad que en los últimos años habían realizado. Más allá de la consideración de que el despido debería ser la última alternativa para reducir costos, Ventura advierte que en un momento como el actual merece que se preste especial atención a las estrategias de retención del personal considerado valioso por las compañías.

"Es muy fácil que en un momento así haya una salida de talentos de las empresas", reflexiona. ¿Por qué razón? Según explica, si frente a una situación en la que un empleador no da muchas señales de continuidad de los empleos y de sus estrategias llega una oferta de otra compañía que, con esa actitud de búsqueda, demuestra disposición a mantener e incentivar a la persona en un puesto, entonces el llamado se vuelve atractivo.

Según la encuesta de Watson Wyatt, entre las empresas consultadas en la Argentina, el 44% decidió reforzar las políticas tendientes a retener al personal considerado clave. Seis de cada diez dijeron que lo hacen con el otorgamiento de aumentos salariales más competitivos, en tanto que el 45% opta por mejorar los beneficios y un porcentaje similar prefiere apuntalar la capacitación.

En mucha menor medida, se considera la posibilidad de dar programas especiales de desarrollo profesional en el exterior: sólo el 5% de las firmas relevadas dijo que tomaría ese camino.

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