YPF recorta los cupos de gasoil en las estaciones y algunas ya sufren escasez

YPF recorta los cupos de gasoil en las estaciones y algunas ya sufren escasez
Las expendedoras denuncian recibir 6% menos de lo que se les daba en 2008, lo que produce quiebres de stock diarios. Distribuidores de la petrolera con el 59,7% del mercado lo relativizan. Las naftas están a salvo.
Los cupos en la distribución de combustibles a las estaciones de servicio mendocinas son parte de la logística habitual del sector desde hace un par de años.

La noticia consiste ahora en que YPF comenzó a achicarlos para el gasoil hasta un 6% por debajo de los volúmenes del 2008, algo que, pese a la caída del consumo de los últimos meses, provoca faltantes y empieza a complicar al mercado en su época de mayor demanda estacional.

El año pasado la petrolera asignaba en promedio cuotas un 8% por encima del 2007. Por eso las estaciones toman la nueva medida con preocupación.

Mientras desde la compañía niegan que efectivamente se trate de un recorte, los afectados dicen que de las reuniones con directivos surgen varios factores para explicarlo: los principales pasan por la recesión y el desplazamiento de parte de la demanda a sus competidores Shell, Esso y Petrobras; situación que YPF, con más de la mitad del mercado, no está dispuesta a absorber completamente.

Para algunas estaciones el recorte comenzó hace al menos dos meses con tres puntos y gradualmente fue incrementándose. El ejemplo de una boca ubicada en Ciudad ayuda a entender la situación: de seguir con la cupificación anterior, debió haber recibido 106.000 litros de gasoil (contra 100.000 del mismo mes de hace un año), pero en mayo YPF sólo le asignó unos 94.000.

Por ahora no se extiende a las naftas, cuyos cupos se negocian o al menos no son rígidos (aunque siempre la entrega es inferior al pedido), pero las quejas se dejan oír. "El consumo bajó, aunque si fuera tanto debería sobrar gasoil y no es así. Además, en parte las ventas caen porque no hay qué venderles", coinciden los operadores.

Existencias acotadas

En definitiva, el achique no hace más que reducir también los tiempos de duración de las existencias. Si antes alcanzaban para dos o tres días, ahora los stocks se "quiebran" a diario.

Como se lamentaba ayer al mediodía un empresario: "Ya se me acabó y tengo que esperar a mañana".

La Jocolí ahora recepciona unos 11.000 litros de gasoil, 8% menos que en 2008. En comparación con abril último, equivale a cerca de 4.000 litros menos de diferencia; de ahí que, si el camión cisterna descarga al mediodía, es común que a primera hora de la noche ya esté agotado. "Abril era un mes malo comparado con lo que representa mayo", comenta Matías, de la administración del lugar.

Es clara la retracción de la demanda (también empieza a sentirse el poco peso del transporte chileno, que ha vuelto a cargar en origen al empardarse los precios), pero el impacto en la comercialización se mide con distintos calibres.

"Es complicado. El cupo nuevo está por debajo de la demanda y significa, por ejemplo, dejar de proveer a una empresa que consume en promedio 7.000 litros por semana", describe por su parte el responsable de una estación de Luján. En cambio, para algunos distribuidores, como Abraham, equivale a los despachos de dos días.

Explicaciones y medidas

Los operadores minoristas lo ven como una cuestión que se reduce a la búsqueda de la rama más rentable. Si bien los precios promedio en Mendoza dados por YPF son de $ 2,405 por litro para minoristas y de $ 2,550 a distribuidores, en el sector hay quienes señalan que la brecha llega a unos $ 0,35.

Sin embargo, los mayoristas tampoco escapan del achique, aunque es de uno o dos puntos menor que las bocas de expendio al público.

En reserva, muchos asumen que el problema no es la disponibilidad de gasoil sino el valor de venta, por lo que la medida seguirá mientras no suba como lo pretende YPF. Y por eso vislumbran una tendencia hacia un menor refinamiento, aunque la compañía insista en que la destilería está al 100% de capacidad.

Tampoco se deja de sopesar la decisión de Esso, Petrobras y Shell de dejar de refinar entre un 15% y 23%, lo que por lógica genero demanda insatisfecha. Paralelamente, YPF, que hace un año ocupaba un 48% del mercado nacional, trepó al 52% en marzo y ya tiene un 59,7%, que, dicen, no pretende incrementar.

Ante los primeros planteos, el área de logística salió a ofrecer opciones a sus clientes como el reemplazo del gasoil común por Euro-diesel, cuya rotación todavía es claramente baja. No obstante, en off the récord estricto una fuente de YPF consignó que la idea de la petrolera es "solucionar en el día" los quiebres de stocks cuando ocurran.

"Vamos racionando la salida de camiones para no quedarnos sin combustible", admitió en tanto Fabricio Guerrero, de Abraham, que mantiene contratos de provisión con una YPF y una Esso y solía disponer de unos 600.000 litros mensuales.

Nadie habla de que la nueva coyuntura vaya a traducirse en cupos a la venta en surtidor (otro recurso conocido). Algunas, como una YPF de Las Heras, prefieren ajustar momentáneamente con la optimización de recursos y reducción de turnos de trabajo.

Comentá la nota