Recordaron la figura de Deolindo Bittel y su impronta en la vida política del Chaco y el país

La Cámara de Diputados de la provincia recordó la figura política de Deolindo Felipe Bittel, en un sentido homenaje que contó con la presencia de su esposa Nora Salas de Bittel, del dirigente nacional Lorenzo Pepe y numerosos amigos de quien fue gobernador y tuviera activa participación en la vida institucional de la provincia y el país.
Por más de una hora los legisladores resaltaron la trayectoria y entre anécdotas fueron describiendo con sencillez la huella dejada por un dirigente de raza como muchos lo calificaron.

La presidenta del Poder, Alicia Mastandrea fue la primera en recordar al conocido por todos como "Chacho", y lo hizo mencionando la carta que el dirigente envió en 1979 a la OEA en plena dictadura momentos en la que muchos no se animaban a hablar. Le preguntaron si no tenía miedo en enviar esa carta y respondió que no pero si vergüenza. La legisladora dijo que estas cosas "la impactaron", al igual que en 1991 cuando se sanciona a ley de cupo. "Tuvimos la suerte de que el senador Bittel dijo ‘pido disculpas a mi bancada pero en mi caso voy a apoyar la ley porque coincido con la lucha de los derechos de la mujer, en mi provincia ya tenemos el cupo femenino’ así votó el proyecto del radicalismo muy convencido y desafiando a su bloque".

Luego de la legisladora dieron la palabra a Lorenzo Pepe quien en sus primeras palabras señaló que "si Chacho estuviera hoy volvería a votar positivamente por un país más justo y equilibrado, con mayor comprensión e igualdad de oportunidades".

"Fuimos fundadores de la Universidad Nacional Obrera que cumplió 60 años en el 2008, el año pasado, y nadie de esa facultad reconoció públicamente el origen de esa universidad. Chacho era un hombre excepcional y tenía para expresar esta frase que marca de cuerpo entero a un hombre cuando tiene la valentía de decir ante la pregunta de si tenía miedo de sostener algo: "Claro que tengo, pero más tengo vergüenza".

"Chacho estaría hoy acá con Nora disfrutando de este encuentro; quien no ha soñado de nosotros tener un país con opiniones diferentes y no ser perseguidos por ello. Pero aún pensar diferente equivalía a la muerte".

Pepe dijo que Bittel comprendió la palabra de Juan Domingo Perón, de que "no había un solo gesto de rencor u odio. Siempre decía más vale persuadir que obligar y lo ponía en práctica en el recinto cuando discutía, ponía toda su capacidad persuasiva. Uno debe ir a la mesa de negociaciones sabiendo que tienen que ceder un poco, no siempre uno puede tener toda la razón".

"Fue un gran hombre. Paraba en un hotelito en plaza Miserere y allí íbamos los compañeros a pedirles directivas. Nos recibía en el único lugar de ese hotel humilde", lamentó que no viviera un poco más para "llenar la vida con cosas positivas y seguir sus pensamientos". Aseguró que "le debíamos este homenaje".

Por su parte, el diputado Hugo Maldonado dijo que "Bittel tiene junto a otros la gracia de ser de la generación que pensó en un Chaco pujante e inclusivo y con instituciones funcionando. Quienes trascienden son lo que tienen convicciones y pelean por ellas y Bittel formará parte de ese esquema de político, consagrando valores como la tolerancia, viviendo sin arriar sus banderas".

El legislador justicialista Oscar Raffín expresó que "fue un hombre que transitó los caminos de la provincia", y al mismo tiempo resaltó su voluntad permanente de buscar el diálogo y consensos.

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