Récord de alumnos que aprobaron el ingreso a Medicina en la Universidad Nacional de Cuyo

Récord de alumnos que aprobaron el ingreso a Medicina en la Universidad Nacional de Cuyo

Desde su creación en 1952, es la primera vez en 65 años que hay 181 aprobados, a excepción de 4 años en los que hubo ingreso irrestricto. Se duplicó la cantidad de estudiantes que pasaron el examen entre 2016 y 2017. No bajó la exigencia. Están adaptando el edificio

Por primera vez en 65 años, la Facultad de Medicina de la UNCuyo tendrá un número récord de ingresantes a Medicina. De 2.057 jóvenes que se inscribieron como aspirantes lograron pasar todas las instancias del examen de ingreso 181.

Es una cifra que nunca antes se había dado desde que se creó la Facultad de Ciencias Médicas en 1952, a excepción de cuatro años (1974, 1975, 1984 y 1985), en los que se ensayó implementar el ingreso irrestricto, sin éxito.

Para dar respuesta a esta cantidad inusual de alumnos que iniciarán Medicina este año, la facultad ha dispuesto una serie de cambios, inversiones y adecuaciones en su estructura académica habitual.

Contracara

La situación de este año es la contracara de lo ocurrido el año pasado, que fue uno de los años en los que menos cantidad de aspirantes logró sortear los exigentes exámenes de ingreso de la facultad para lograr iniciar la carrera. De 1.960 jóvenes que se inscribieron como aspirantes lograron pasar todas las instancias del ingreso sólo 95. Es decir que de un año para el otro prácticamente se duplicó la cantidad de ingresantes.

Según las autoridades, uno de los filtros más duros fue Química, una de las tres materias que rinden en el examen de ingreso, junto con Biología y Física.

Este año se presenta un panorama totalmente diferente, que obligará a la casa de altos estudios a replantear su esquema de trabajo.

El secretario académico, Roberto Miatello, fundamentó las razones por las cuales creen que este año cambió tanto el panorama respecto al año anterior.

"En primer lugar, creo que este año los aspirantes se prepararon muchos más. El año pasado fueron muy pocos los que pasaron el ingreso y eso hizo que para este año doblegaran el esfuerzo para no arriesgarse a quedar afuera. El año pasado muchos aspiraban a que se pusiera en práctica el ingreso irrestricto y por eso hubo una especie de relax", explicó.

La discusión por el examen irrestricto en las universidades públicas alcanzó su punto máximo a fines del 2015, cuando por iniciativa de la legisladora nacional kirchnerista Adriana Puiggrós se introdujo una modificación en la Ley de Educación Superior para eliminar los exámenes de ingreso.

El proyecto se convirtió en ley en noviembre del 2015. Pero mientras muchos esperaban que se pusiera en marcha, nunca fue reglamentado.

En ese contexto en algunas universidades nacionales se presentaron amparos judiciales por parte de estudiantes que habían quedado afuera por el examen de ingreso y reclamaban ante la Justicia que se cumpliera la nueva ley para poder ingresar. Incluso en la Universidad de La Matanza fue el propio rector el que presentó el amparo para que se cumpliera la modificación legislativa impulsada desde el kirchnerismo.

En definitiva, pese a las vueltas, actualmente los exámenes de ingreso siguen en plena vigencia con lo cual los alumnos tienen claro que la única forma de acceder a la carrera es rindiendo el examen.

En segundo lugar, Miatello resaltó también que los exámenes han tenido la misma exigencia que todos los años, dejando claro que no se relajó ese estándar para lograr que más aspirantes pudieran alcanzar el ingreso.

Y el tercer argumento que dio el académico ante el aumento de ingresantes, es que este año han aprovechado más la instancia del curso de ingreso que da la facultad en forma gratuita. "Allí hay coordinación entre los contenidos que se dan en el curso y lo que luego verán en la carrera, eso ayuda mucho a evitar el desgranamiento durante el primer año", destacó Miatello.

Planes

Para hacer frente a la numerosa matrícula, este año han tenido que optimizar la capacidad edilicia. "Ahora estamos trabajando al límite", reconoció Miatello

"De tener un promedio de entre 120 y 140 vamos a tener 181, es un cambio grande. Pero la calidad académica que siempre nos ha distinguido, se mantiene", resaltó Miatello.

"Hemos construido cuatro aulas más en un sector del edificio que estaba destinado a otros fines, para tener espacios adecuados para que puedan entrar todos los alumnos en las clases teóricas. También hemos acondicionado las aulas parlantes de la biblioteca para que puedan ser salas tutoriales donde se puedan seguir desarrollando las clases con pocos estudiantes que para nosotros son muy importantes. También hemos comprado más libros y vamos a invertir en ejemplares electrónicos", finalizó Miatello.

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