La reconversión del turismo rural en Junín

A pesar de que las estancias están lejos de ser el boom que fueron a principios de la década, hay tres nuevos emprendi-mientos que se suman a los actuales. Los pueblos rurales, la alternativa superadora.
Desde hace años la industria del turismo se amplía y diver-sifica para atender las diferentes necesidades de los consumidores. Cada vez son más las nuevas alternativas que buscan atraer a personas con los más variados intereses.

Así fue como nacieron las iniciativas sobre turismo aventura, ecológico, cultural, joven, religioso, deportivo, gastronómico, de salud y tantos más que aspiran a colmar las diferentes expectativas de los viajeros.

Entre ellas, el turismo rural fue una opción que surgió como una propuesta factible y que abría nuevas perspectivas para la ciudad y la región.

Con la posibilidad de realizar una amplia gama de actividades en sus establecimientos agropecuarios, como las tareas típicas del campo -arreo y yerra de ganado, ordeñe, huerta, siembra, cosecha- y las recreativas o deportivas -cabalgatas, paseos en carruajes, caza, pesca-, a principios de esta década se dio un boom de turismo rural que tuvo un impacto positivo en la ciudad. Aunque pareciera que, ahora, de a poco, se va apagando.

En un rubro que, según estimaciones de la Dirección de Turismo local, implica entre un 15 y un 20 por ciento de toda la actividad turística veraniega, esta actividad busca su reposicionamiento a través de la promoción de corredores turísticos y el fomento de una categoría que está empezando a florecer: el turismo de pueblos rurales.

El escenario

El turismo rural comenzó a desarrollarse, básicamente, como turismo de estancias. En nuestra zona, hay tres establecimientos que trabajan en este sentido: las estancias La Brava y La Oriental, y aunque no se trate específicamente de turismo de estancias (ver recuadro), también se puede incluir en esta lista a La Mariápolis, situada en las afueras de O´Higgins.

En los últimos años, estos puntos turísticos que combinan la belleza del paisaje con un clima de absoluta tranquilidad y la posibilidad de realizar diferentes actividades, atrajeron una gran cantidad de visitantes. No obstante, esa tendencia fue decayendo y, si bien continúan funcionando, ya no lo hacen como antes.

Mónica Balmaceda, de la estancia La Brava, cuenta que desde mediados de año aceptan solamente grupos o contingentes: "Este año las condiciones no son las mejores y por eso decidimos trabajar de esta manera". Es que se trata de una gran infraestructura cuyo mantenimiento es costoso, entonces no es redituable abrirlo para que tal vez vayan sólo dos personas en un fin de semana.

Uno de los puntos débiles es la distancia con respecto a la Capital. "Tenemos competencia mucho más cerca de Buenos Aires y eso atenta contra nuestras posibilidades", explica Balma-ceda.

Objetivamente, las estancias de Junín se consideran de las mejores por varias razones: primero porque efectivamente son estancias, no es que están acondicionadas como si lo fueran, que es lo que sucede en otros lugares. Además, en cuanto al trabajo agroganadero, están activas, por lo que el visitante puede ver cómo se trabaja verdaderamente, sin que eso sea una puesta en escena.

El problema está en el cordón de Mercedes, Luján y San Antonio de Areco. Si se tiene en cuenta que Buenos Aires es el centro emisor de turistas más importante del país, esos lugares, al ser más cercanos, son más ofrecidos por las agencias de turismo, aunque no sean estancias "reales", puesto que a veces son espacios de sólo 3 ó 4 hectáreas.

La ventaja que tienen las agencias de turismo internacional en este sentido, es que, al tener opciones a 100 kilómetros o menos de la Capital, hacen paquetes de un día, y les quedan posibilidades para ofrecer más excursiones y visitas. Por esta razón, las estancias más lejanas son menos recomendadas.

Qué se está haciendo

El director de Turismo de Junín, Juan Pablo Mastrán-gelo, admite que "el boom del turismo rural de estancia ya pasó, entonces hay que buscar otras alternativas. Con las direcciones de Calidad de Nación y Provincia se hicieron lo que se llama Club de Excelencia en distintos segmentos del turismo. La Oriental quedó seleccionada en el Club de Excelencia de Estancias de la Provincia y de la Nación. Para eso se tiene en cuenta la construcción, el mantenimiento, los servicios y su propia historia".

Sin embargo, a pesar de estos diagnósticos de descenso de demanda en cuanto al turismo de estancias, existen nuevos emprendimien-tos que se están planificando en la zona. Según pudo saber este diario, hay una estancia que se está remo-delando cerca de O’Higgins que, de acuerdo con las pocas informaciones que hay al respecto, se especula que será muy exclusiva y sólo para invitados VIP. Además, se terminaron de acondicionar otras dos, una en las cercanías de Fortín Tiburcio y otra en Morse, que ya están listas para comenzar a funcionar.

Mastrángelo cuenta qué están haciendo desde su área para reimpulsar esta actividad: "Nosotros estamos promoviendo un corredor, que ya fue aprobado por la Nación, que es el paseo Luján-Junín-Los Toldos, donde también se va a agregar Areco. A través de esta iniciativa se arma un paquete en el que el turista visitaría Luján, después Junín y finalmente Los Toldos, lo que agrega aspectos histórico culturales por ser la ciudad de Evita. Y de ahí se podría regresar por 9 de Julio, Bragado y Mercedes, continuando con el turismo rural".

Pueblos rurales

Ante esta realidad, una opción a la que se le está dando mucho impulso -no sólo en esta zona- es el turismo en pueblos rurales. Para esto, se fomentan la cultura y la tradición de pequeñas poblaciones. En este marco, las fiestas populares les dan una identidad a los pueblos y, al mismo tiempo, funcionan como un "gancho" para atraer turistas.

En el partido, Agustín Roca es el que está más desarrollado en este aspecto, no sólo por la Fiesta del Fiambre Casero, sino por la predisposición y el trabajo de su gente. Además está el Museo y la Fiesta del Cosechero en Morse, que si bien son aprovechados ahora, podrían potenciar el turismo allí aún más. Otras opciones que están siendo analizadas son las de hacer una fiesta en Tiburcio, cuya manufactura tradicional es el chorizo, y otra en Safor-cada, donde se destaca la producción de pollo.

Los pueblos que tengan una estación de ferrocarril que pueda ser utilizable ya tienen un interesante punto de partida. Es que esas viejas edificaciones pueden convertirse en centros culturales, museos, y lugares de encuentro y de referencia para el turismo.

En el partido de Junín se está desarrollando el programa "Cambio Rural", originado en el INTA, mediante el cual se trabaja con dos técnicos de la institución agraria para fomentar este tipo de emprendimientos.

Y además, la Dirección de Turismo ofrece el programa provincial "Pueblos Turísticos". Mastrángelo señala que "se trata de educar al pueblo para que pueda vivir del turismo y para eso van a mandar capacitadores. El año que viene vamos a empezar con eso en Roca y en Morse, que son los que ya tienen una fiesta y gracias a eso están más instalados, lo que ya generó un movimiento. Esto les daría el toque final para prepararse de manera más profesional, si se quiere, para la llegada del turismo".

Comentá la nota