Una reconversión productiva que llega al cordón verde de Resistencia

A casi 30 años de una de las inundaciones más severas que soportó Resistencia y que impactó, además de la población en general, al cordón verde integrado por tradicionales familias de los pioneros que se dedicaban a la producción hortícola, la actividad está reactivando y con ello las esperanzas.
En ese tiempo aproximadamente unas 25 familias que trabajaban para proveer de verduras y hortalizas a la población de la capital chaqueña pero que, lamentablemente, el agua terminó con su actividad.

Ahora la actividad se está incrementando con muchos de aquellos pequeños productores que, a pesar de la adversidad, no dejaron vencerse y resistieron a su desaparición. Criaron sus hijos, le dieron educación y hasta un pedazo de tierra para continuar con la tradición familiar.

La esperanza está apareciendo nuevamente a través del trabajo que está desarrollando el Instituto de Colonización que preside Osvaldo Lovey junto a las gerencias de Servicios Agrarios a cargo de Américo Barúa, de Infraestructura bajo la responsabilidad de Elías Guzmán y el de Procesos Productivos que preside Gustavo Leiva. "Hay gerentes, con sus respectivos equipos de técnicos y delegados que están promoviendo en toda la provincia un fuerte impulso a la Reconversión Productiva" dice Lovey mientras indica que Barúa recorre más de 500 kilómetros por día para estar contacto con la gente y diagramar la actividad como así, también, ir solucionando los problemas.

Es así que los funcionarios explican el entusiasmo que observaron en la gente y explican que a través del área de Desarrollo rural se está dando un fuerte impulsoa lo que denominan la diversidad productiva, destinado a todos los pequeños y medianos productores de la provincia.

"La horticultura es uno de los sectores que tiene mayor posibilidad de desarrollo y crecimiento" dice entusiasmado Barúa que también preside la Cooperativa Frutihortícola de Resistencia al explicar que a pesar de la crítica situación que se soporta por la sequía, se implantaron alrededor de 2500 hectñareas de primicias en Castelli, Tres Isltas, Miraflores, Bermejito, Pampa del Indio, General Roca y General San Martín. Incluyen a más de 500 ‘productores y se espera avanzar en su número. Los funcionarios se lamentan de las últimas heladas que constituyó otro golpe para los productores porque prácticamente en muchos lugares arrasó los cultivos que ya estaban en avanzado proceso. "No bajaremos los brazos a pesar de esto y estaremos permanentemente al lado de los productores por más que tengamos dificultades económicas" destacan con preocupación. Es que además de los 500 productores, se asiste a otros 200 en distintas localidades de la provincia con semillas, combustible, insumos (plásticos para cobertura de invernadero, media sobra, etc.) distintos sistemas de riego, entre ellos a feriantes y asociados de la cooperativa Frutihortícola.

Barúa, en la recorrida que realizó con NORTE por las distintas chacras del Gran Resistencia, explica que se está desarrollando un trabajo con seguimiento y planificado para impulsar un fuerte crecimiento de la actividad. "De esta manera se intenta brindar amplias posibilidades a miles de pequeños y medianos productores y, por supuesto a sus familias, que se han estancado en los tradicionales monocultivos, y que a través de sistemas de cultivos diversificados puedan insertarse en la actividad productiva". Confía, mientras señala las excelentes verduras que se producen en las chacras, en esta oportunidad en el Gran Resistencia, que en la medida que se siga planificando y articulando con todos los sectores del Estado, ya sea en lo técnico como en lo económico y que no existan distintas ventanillas sino una verdadera coordinación, el resultado será distinto y de esperanza, se entusiasma.

Es así, hoy los productores frutihortícolas tienen a flor de labios la sonrisa porque, como señalan, "desde hace mucho tiempo no eran atendidos. Sólo se fijaban en los grandes cultivos pero nosotros estamos aquí" expresan. Es cierto, faltan muchas cosas por ordenar y concretar como el adecuado asesoramiento técnico en forma permanente, la comercialización, la adquisición de insumos y, fundamentalmente, créditos. "Que se elimine la burocracia del papeleo. Que vengan a nuestras chacras y verán que podemos pagar los créditos. Que confíen y así podremos avanzar" dejaron como mensaje los productores que, repetimos, se sienten entusiasmados a pesar de las dificultades a vencer.

El objetivo tantas veces declamado y hasta ahora no alcanzado es que no "importemos" frutas y hortalizas de provincias vecinas. Hoy lo hacemos en un 85 por ciento pero habrá que derribar esas estadísticas para saber que verdaderamente avanzamos hacia el autoconsumo.

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