Un reconocido reportero gráfico fue golpeado por un policía

Osvaldo Graves, de “La Opinión Austral”, fue agredido por un uniformado que lo privó de hacer su trabajo
Lo que era la cobertura de un accidente más, uno de los tantos que se registran habitualmente en la ciudad, terminó siendo para los trabajadores de los medios locales la cobertura de la agresión sufrida por uno de sus colegas por un efectivo policial.

En horas de la tarde de ayer, Osvaldo Graves, un reportero gráfico de un medio colega, se dirigía a cubrir un accidente ocurrido entre un auto y una moto en Béccar y San Martín, cuando fue agredido por un efectivo de la comisaría Seccional Primera, quien no le dejó desarrollar su tarea, la habitual, la que hace todos los días desde hace mucho tiempo.

El incidente se produjo en la Rotonda ubicada en la Ruta Nacional Nº 3 y Av. San Martín. Allí Graves, un conocido laburante del medio, fue interceptado por un efectivo policial quien según la mayoría de los testigos lo habría golpeado para impedir que realizará su trabajo. “Lo golpeó, lo sacó a empujones de la camioneta y lo tiró a la calle”, así describió uno de los testigos la reacción del policía para con el trabajador de prensa.

“Me insultó, me faltó el respeto, no me dejó pasar a cubrir el accidente y me la banqué, pero esto fue el colmo”. “Esto” fue la agresión física que sufrió Graves, por parte de un uniformado policial. Y así contaba lo sucedido.

En minutos llegaron al lugar más trabajadores de los medios locales motivados por el incidente que no finalizó allí. Luego el efectivo policial intentó dar respuesta a vecinos exaltados que se sumaban al reclamo. “Yo no le pegué, no me dejaba hacer mi trabajo y lo retiré del lugar”, explicaba el uniformado mientras escuchaba todo tipo de réplicas. Los testigos coincidieron en que no sólo lo golpeó sin motivo alguno sino que para eso lo bajó de la camioneta del medio colega.

El domicilio de Graves queda próximo al lugar del hecho, lo que motivó que en pocos minutos sus familiares se acercaran para saber qué era lo que ocurría.

Más tarde el fotógrafo fue asistido por una ambulancia porque se habría descompensado a raíz del disgusto provocado por el incidente.

También hubo testigos que señalaron que el uniformado ya había sido protagonista de al menos un suceso similar. Quedará para sus superiores aplicar todo el peso de la Ley, no sólo para resguardar la actividad de nuestra profesión, tantas veces castigada, sino para salvaguardar el respeto por la institución. Y para recordarle a toda la sociedad que estos hechos pertenecen al pasado y no los debemos tolerar “nunca más”.

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