La OEA no reconocerá al ganador de las elecciones en Honduras

Son los comicios convocados por el régimen golpista para el 29 de noviembre.
El presidente depuesto de Honduras, Manuel Zelaya, recibió ayer el apoyo de la Organización de Estados Americanos (OEA), que afirmó que no reconocerá los resultados de las elecciones previstas para noviembre en su país. Pero a la vez, el presidente de Costa Rica, Oscar Arias, mediador en la crisis, declaró que el conflicto se resolverá con los comicios presidenciales. Estas posiciones contradictorias parecen complicar el panorama en el país centroamericano, tras el golpe de Estado del 28 de junio.

"Los países (miembros de la OEA) han manifestado hoy que no están dispuestos a reconocer ni el proceso ni los resultados" de las presidenciales del próximo 29 de noviembre en Honduras, explicó Zelaya a la prensa tras reunirse con el secretario general del organismo, José Miguel Insulza, y su Consejo Permanente.

La OEA, como Zelaya, sostiene que no puede considerarse legítima una elección convocada por un régimen de facto, mientras en Honduras se lanzó la campaña.

"Todos se han manifestado en pro de endurecer más bien las medidas contra el régimen" en Honduras, dijo, para recalcar el respaldo que recibió de los 33 países miembros activos del organismo, aunque no reveló de qué tipo de acciones se trataría.

Insulza señaló a su vez en una declaración que "todos los miembros del Consejo (...) manifestaron el mantenimiento de su pleno respaldo al presidente Zelaya como presidente de Honduras, y al mismo tiempo ratificaron en todos sus puntos las resoluciones que adoptaron la Asamblea General y el Consejo".

El derrocado presidente acudió ayer por cuarta vez a la OEA desde que fue sacado de su casa a punta de pistola por un grupo de militares y expulsado a Costa Rica. Hoy se reunirá con la secretaria de Estado, Hillary Clinton, de quien espera una declaración "contundente y evidente" sobre las violaciones de los derechos humanos desde el golpe en su país, según adelantó. Y espera además que el gobierno de Barack Obama finalmente declare como un "golpe militar" lo ocurrido en su país. Hasta ahora, la Casa Blanca no fue clara con respecto a este tema, aunque mostró su apoyo al mandatario derrocado y rechazó al gobierno golpista.

Zelaya explicó que el encuentro de ayer en la OEA era "necesario" después de que la misión de cancilleres del organismo fracasara en su viaje a Honduras, la semana pasada, en su intento de lograr que el gobierno de facto de Roberto Micheletti firmara el Acuerdo de San José, que apunta a restaurar a Zelaya en el poder en su país hasta el final de su mandato, en enero.

El plan fue redactado por Arias, quien, con la venia de EE.UU., se convirtió en mediador en el conflicto. Pero el presidente de Costa Rica dio la nota discordante. En una entrevista con el diario brasileño Folha de Sao Paulo, dijo que es "posible" que la crisis en Honduras se resuelva con las elecciones de noviembre, incluso si se producen en virtud de un "golpe".

El premio Nobel de la Paz dijo que si las elecciones hechas en naciones con "regímenes tiránicos" no hubiesen tenido validez, no habría sido posible la transición de los "gobiernos dictatoriales en Latinoamérica". Y explicó que "fue con el dictador chileno Augusto Pinochet que se realizaron elecciones (en Chile en 1989) y fue con regímenes de fuerza en América Central que tuvimos elecciones".

El mediador dijo que insistirá en que Micheletti acepte los 12 puntos del acuerdo de San José, que incluyen la restitución de Zelaya y la amnistía del ex presidente acusado de 18 delitos políticos.

En tanto, la vicecanciller del gobierno de facto de Honduras, Martha Lorena Alvarado, consideró "desconcertante" que la OEA desconozca las próximas elecciones luego de avalar y certificar los comicios el año pasado.

Comentá la nota