Reconoce ahora el Gobierno déficit mensual en Aerolíneas de $ 200 M

Reconoce ahora el Gobierno déficit mensual en Aerolíneas de $ 200 M
SITUACIÓN LEGAL DE LA EMPRESA, MÁS COMPLICADA: EL PROCESO DE EXPROPIACIÓN ESTÁ PARALIZADO
Mariano Recalde, gerente general de Aerolíneas Argentinas, tuvo que reconocer ayer en el Congreso que el déficit mensual de la empresa ya asciende a $ 200 millones. Fue durante el informe que dio ante la Comisión Mixta Revisora de Cuentas, donde, además, no pudo explicar por qué no avanza el proceso de expropiación de la línea aérea, ya sea mediante la anunciada negociación con el Grupo Marsans y Airbus o (ante el fracaso de esta opción) con el juicio de expropiación que supuestamente debió haberse iniciado hace meses. De esa forma, Aerolíneas Argentinas se mantiene en una especie de limbo jurídico: las acciones están en su gran mayoría a nombre de Marsans, pero la empresa es dirigida por un representante del Estado que dispone la compra de equipos y aeronaves, asume deudas y cancela pasivos que, en muchos casos, fueron contraídos por los operadores anteriores.

La ley de expropiación, entonces, sólo habilitó en la práctica la toma de control de la empresa por el Estado, pero al rechazar Marsans el precio y no avanzar un acuerdo o juicio, el proceso quedó en suspenso. Y no parece que al Gobierno argentino le preocupe demasiado. Por varias razones, prefiere mantener la precariedad legal actual: así no debe reconocer que asumirá las deudas que dejó Marsans, tal como apareció en el famoso acuerdo inicial entre Ricardo Jaime y el grupo español que el Gobierno luego negó. Pero, además, mientras tanto, puede ir procesando esas deudas en medio del fárrago de gastos que envuelve a la empresa y sigue recibiendo fondos del Tesoro casi sin discriminar, con la mera limitación de que sean los suficientes para mantener a la aerolínea volando.

Desde el Gobierno, por el contrario, argumentan que el proceso de expropiación está congelado a la espera de la votación del Presupuesto 2010 que destrabe los fondos y la autorización de deuda para avanzar en la negociación con Airbus, de modo que el país devuelva a Marsans el avance que puso en esa constructora de aviones para la compra de equipos y Aerolíneas se quede luego con parte de la flota de catorce aviones que pensaba adquirir la española. Es el argumento que viene sosteniendo desde hace un año.

Al Gobierno español no parece tampoco preocuparle demasiado la situación. Mañana llega a Buenos Aires Teresa de la Vega, vicepresidenta del Gobierno español. El lunes se encontrará con Cristina de Kirchner con el solo objeto de convenir una agenda de temas para tratar en los próximos meses, cuando España tome la presidencia de la Unión Europea; y la Argentina, la del Mercosur y el Grupo América Latina. El Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero cree que puede ser una buena oportunidad para introducir de cada lado temas en los dos bloques. Pero no estará Aerolíneas Argentinas en la charla con De la Vega.

Ayer, el kirchnerismo de la Comisión Mixta Revisora de Cuentas intentó cuidar a Recalde frente a la oposición. El oficialista Nicolás Fernández comenzó denunciando que las críticas al viaje de Jujuy a Buenos Aires vía Córdoba, con el escándalo dentro del avión por el intento de subir pasajeros en Córdoba cuando se había bajado a otros en Jujuy por problemas técnicos, fueron sólo una campaña en contra de la empresa.

«Cada vez que Recalde viene al Congreso hay un escándalo», dijo. «Esta vez, fue la denuncia de que se quiso subir supuestamente a funcionarios al avión; en la visita anterior, fue el famoso vuelo a Montevideo para ver a la Selección nacional».

El nuevo problema por el viaje desde Jujuy se complicó más ayer por la tarde. En defensa a la acusación por haber querido subir funcionarios y legisladores cuando se les negaron asientos a pasajeros comunes, Aerolíneas informó que en la escala de Córdoba se había subido a un técnico. Un rato después, la propia línea aérea tuvo que pedirle disculpas a Ricardo Cirielli, secretario del sindicato que los agrupa, porque la información no era cierta.

Recalde comenzó ayer su exposición ante los diputados y senadores relatando la historia negra de la empresa en los últimos años y el desempeño de Marsans. Tuvo allí el primer cruce cuando el radical Gerardo Morales le recordó: «Pero en ese tiempo el Gobierno la vigilaba porque tenía directores nombrados en la empresa».

Fue entonces cuando también Morales tiró sobre la mesa: «¿Es cierto que el déficit mensual de Aerolíneas ya se ubica en $ 200 millones?». Recalde debió reconocerlo.

Se explicó que en el Presupuesto 2010 está prevista una asignación de $ 1.850 millones, lo que supone, tal como dijo Recalde, que el plan es reducir el déficit progresivamente.

Sobre la situación de la deuda, Morales fue aún más duro: «Nos estamos haciendo cargo del muerto. Tal como advirtió nuestro bloque en el debate en el recinto, la estatización de la empresa se hizo de la peor manera, y por no concluir el trámite de la expropiación, el Estado debe hacerse cargo de todo, incluso de la deuda de Marsans», dijo Morales.

Los radicales creen que, en lugar de disponer la estatización y luego analizar el origen y la legalidad de cada rubro de la deuda de Aerolíneas Argentinas, el Gobierno decidió seguir adelante con el acuerdo que Jaime había cerrado con Marsans y tomar la empresa a beneficio de inventario. Es decir, asumir todas las deudas.

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