La recompensa por la campaña a diputado

Por CECILIA SOBERÓN

La paradoja muchas veces enunciada se hizo realidad evidente ayer por la mañana en Cutral Co. Mientras el intendente Ramón Rioseco y el diputado Hugo Prieto contaban los alcances de los ingresos que llegarán a la ciudad desde el gobierno nacional, en el hall del municipio había una ruidosa manifestación de unos cincuenta sub-ocupados en reclamo por el pago del subsidio de 150 pesos. Lo urgente y lo importante.

Primero lo importante. Después de un año 2009 lleno de frustraciones, palos en la rueda, trastadas de distinto tipo, el proyecto del parque tecnológico se afirmó con este paso: su inclusión en el presupuesto 2010. Es un primer paso, pero es muy importante porque deja la puerta abierta en el Ministerio de Economía.

Lo dijo el propio Rioseco: es fruto del sacrificio de salir a dar la cara por el kirchnerismo en las últimas elecciones a diputado. "Estos fondos llegan, en parte y porque no decirlo, de la campaña", dijo el intendente luego del anuncio oficial. En su momento fue dura la derrota en la provincia, producto básicamente de una campaña improvisada y de la imagen desgastada del propio gobierno nacional. Pero hora llega la hora dulce, y no le faltará gestión a Carlos Arens (el padre intelectual del proyecto) para obtener el avance de los plazos establecidos.

Si quedarán fuera del parque tecnológico el gobierno provincial y Plaza Huincul todavía es una incógnita. "Si ellos quieren los aceptamos, ahora si no quieren entonces que se vayan", dijo Rioseco, haciendo evidente la molestia que generó en Cutral Co la decisión de dejar en segundo plano al INVAP. Como sea el primero paso fue firmar solos con Nación.

Lo urgente. Los beneficiarios del subsidio de 150 pesos a través de provincia son miles. Sin exagerar, miles en Cutral Co y Plaza Huincul, pero había solamente unos 50 con los neumáticos encendidos en reclamo, ahora de los 600 pesos que se les adeuda.

Merece en principio dos reflexiones esta manifestación. Cuatro meses tardaron en realizar una protesta más violenta, lo que indicaría en principio que ya estas familias no viven de los 150 pesos. Porque la urgencia parece más por un "derecho adquirido" que por una necesidad angustiante de dinero. El que está angustiado, la verdad, no se arregla con 150 pesos.

Una señal en el mismo sentido es que son muy pocos los que deciden quemar cubiertas de nuevo. ¿Y los demás?

El futuro aparece mucho mejor que el presente, ojalá que en este caso se trabaje igualmente con lo urgente como con lo importante.

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