Recomiendan completar esquema de dosis de la vacuna contra la poliomielitis

El Ministerio de Salud de la Nación lanzó una recomendación a la población de todo el país para que complete el esquema de cinco dosis de la vacuna oral contra la poliomielitis (Sabin) en los menores de 18 años.

El alerta obedece a que el 22 de mayo pasado la Dirección de Epidemiología confirmó un caso de poliomielitis derivada, el primero en once años. El paciente es un bebé de un año y tres meses de Villa Mercedes, San Luis. Si bien no debería haber sido vacunado con la Sabin porque es inmunosuprimido (no tiene defensas) y sí debería haber recibido la vacuna inactiva (Salk), el chiquito se contagió el virus. Puede haberse contagiado por haber ingerido agua contaminada, a través de las manos de otros o a través de la presencia del virus en heces humanas.

¿Qué es la poliomielitis? Se trata de una enfermedad infecciosa aguda ocasionada por un virus miembro del género Enterovirus de la familia Picornaviridae, conocido como poliovirus. El poliovirus puede atacar el sistema nervioso y destruir las células nerviosas encargadas del control de los músculos.

Como consecuencia, los músculos afectados dejan de cumplir su función y se puede llegar a una parálisis irreversible. En casos severos, la enfermedad puede conducir a la muerte.

La poliomielitis afecta principalmente a niños menores de tres años, pero puede darse en niños mayores e incluso en adultos.

Transmisión

La transmisión se da a través de la vía fecal-oral, lo que es muy común en los países en desarrollo. La transmisión orofaríngea es frecuente en países industrializados y durante los brotes. Reservorio: el ser humano es el único reservorio y la infección se transmite de persona a persona.

El período de incubación se da desde el momento de exposición al virus hasta la aparición de la parálisis, de 7 a 21 días (mínimo de 4 y máximo de 40).

Toda persona no inmunizada es susceptible de contraer la poliomielitis.

No existe tratamiento específico para la poliomielitis. Las medidas de sostén para conservar la vida preservando las funciones vitales constituyen la única forma de atención médica en la fase aguda.

La vacuna oral contra la polio no debe administrarse a los niños que: son inmunosuprimidos; toman esteroides a largo plazo; tienen cáncer; tienen infección por VIH o SIDA; tienen alergia a la neomicina, estreptomicina o polimixina B.

Medidas

Las medidas preventivas se centran en la aplicación de la vacuna. Otras medidas incluyen la sensibilización y captación oportuna de casos, la educación a la población sobre el modo de transmisión y el cumplimiento del esquema de vacunación.

Las medidas de control se centran en la notificación obligatoria a las autoridades de salud, así como la vacunación según esquema regular.

La confirmación diagnóstica se realiza con datos clínicos, epidemiológicos y de laboratorio (detección en materia fecal).

Antecedentes históricos

En 1988, la OMS impulsó la iniciativa global para erradicar la poliomielitis hacia el año 2000, a través de la vacunación masiva con vacuna Sabin. En ese momento la enfermedad era endémica en 125 países.

Tres años después, en 1991, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) detectó el último caso de poliomielitis en la región de las Américas.

Sin embargo, debido a que todavía hay países en el mundo donde el virus salvaje aún continúa circulando y la poliomielitis es endémica, existe el riesgo de reintroducción del virus en países sin circulación autóctona, en los que se pueden detectar casos de poliomielitis importados. En la actualidad, los países endémicos son Nigeria, Afganistán, Pakistán e India.

El último caso de poliomielitis por el virus salvaje en la Argentina fue en la provincia de Salta en el año 1984. En 1987 se implementó el Programa de Vigilancia de las Parálisis Fláccidas Agudas (PFA) para estudiar y descartar todo caso probable de poliomielitis.

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