Más reclamos por el sistema de médicos de cabecera del Pami.

La prolongada espera a la que se ven obligados algunos adultos mayores cuando quieren obtener una receta de medicamentos o realizar una consulta con sus médicos de cabecera de Pami fue puesto ayer en el centro de las quejas de un grupo de jubilados, luego de que un hombre se descompusiera en la puerta de un consultorio ubicado en 526 entre 117 y 118, "la doctora empieza atender a las 3 de la tarde, pero mi esposo vino a las 9 para conseguir un turno, de tanto esperar se descompuso, se desmayó y lo tuvo que ayudar un móvil policial que pasaba por acá", contó Nelly Ramos.

Desde Pami se informó que existe una cláusula que especifica que no se puede hacer esperar a los jubilados afuera del consultorio, que los turnos tienen que darse con anticipación y dejarse un mínimo de 10 reservas para los casos de urgencia. "Tienen que dar turno por orden de llegada y ofrecer las condiciones necesarias; por eso realizamos auditorías y hasta debe haber una silla de ruedas por si los pacientes lo necesitan", afirmó Araceli Mastellone, responsable de Pami regional.

Según las pautas de contrato con los profesionales, cada médico de cabecera puede tener una cápita de hasta 700 afiliados, pero cuando ese número no es posible ser asistido hay que acordar un número inferior; "eso no quiere decir que se atiendan todos a la vez, se calcula que un 20% como máximo acudirá al médico en temporada alta _pleno invierno o verano- y si los profesionales cumplen con la cantidad de horas convenidas no debería existir problemas", agregó la funcionaria.

En los consultorios las opiniones se reparten entre quienes están a favor del sistema y los que denuncian esperas prolongadas, "cuando atendía por orden de llegada, se juntaban hasta 40 personas, para mí es mejor ahora", afirmó un jubilado. A pocos metros otra mujer se resignó a perder unas 4 horas sentada en el cuarto de espera para conseguir una receta, "cuando había una secretaria estas cosas no pasaban, perdemos mucho tiempo y hasta dejamos a nuestros esposos enfermos o nos descomponemos en la espera cuando todo lo que necesitamos es que nos prescriban un remedio", expresó Isabel, otra afiliada de Pami.

Al ser consultada la médica Nora Maillo, responsable de la atención en ese lugar, solicitó un cuestionario por escrito y se negó a responder si se encontraba desbordada por la cantidad de pacientes. De todas maneras la titular de la delegación de Pami informó que se va a investigar: "no es la primera vez que recibimos una denuncia acerca de ese consultorio, en el verano hubo también quejas".

SETECIENTOS

Cada médico de cabecera puede tener una cápita de hasta 700 afiliados, se informó en la delegación platense de Pami.

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