Reclamos de un lugar siempre postergado

Sin luz en sus calles que prevengan la inseguridad ni respuestas concretas, los vecinos denuncian "desidia" por parte del Municipio. Los arreglos provisorios duran un suspiro. "Exigimos que nuestros derechos valgan", advirtieron.
Hace un año y medio que las luces del sector oeste del barrio Virgen de Luján no se encienden. El viernes los vecinos se esperanzaron al ver que en la plaza cambiaron las seis lámparas que la iluminan. Por la noche ya prendían cinco y según el relato de un vecino, "siempre pasa lo mismo". "Hoy son cinco y a medida que pasan los días se van apagando todas", agregó.

La plaza del barrio se ubica en una gran manzana por la calle Berutti, hasta la 240 y por su oscuridad recurrente se ha convertido en un centro de esparcimiento nocturno y meca de delincuencia, debido a la gran cantidad de personas que se juntan allí a beber, apenas cae el sol. Virginia Sosa, presidenta de la sociedad de fomento, aseguró que los vecinos ya no pueden ni tomar el colectivo en sus inmediaciones.

El resto de la zona oeste tampoco cuenta con luminarias. Al enlistarse en el plan Pronure que beneficiaría a los barrios con la colocación de nuevas lámparas en forma gratuita, una sección de Virgen de Luján consiguió las luces, pero nuevamente la parte oeste se quedó afuera y continúan hasta la fecha, y desde hace un año y medio, a oscuras.

"La gente reclama, se enoja con nosotros y tiene razón porque no hay respuestas", aseguró la titular de la entidad vecinal, quien además relató que por medio del convenio con la municipalidad, hace un tiempo atrás instalaron algunas lámparas, que al averiarse tampoco fueron reparadas, a pesar de las constantes notas remitidas a la Comuna.

"Es una desidia total del Municipio; no atienden a la gente. Dicen que la luz es seguridad, pero no hay una resolución a nuestro problema", recalcó.

Otro inconveniente que padecen los vecinos es el estado en el que quedaron las calles luego de una intervención de Obras Sanitarias. Si bien subrayaron que el año pasado tuvieron la "suerte" de que en esa zona del barrio comenzaran una serie de obras para llevar la red de agua corriente, de la que carecían hasta el momento, los trabajos se dividieron en dos etapas y durante meses se encontraron inundados por el barro y la intransitabilidad que dejaron los frentes de trabajo.

En octubre de 2009 concluyó la primera etapa del plan de obra: "Hasta la fecha los vecinos quedaron con las calles destruidas", graficó Sosa. "No podían entrar ni salir con los autos porque había mucho barro y unos pozos tremendos. No hubo ni un arreglo", sentenció.

Nuevamente las autoridades de la sociedad de fomento se presentaron ante OSSE para intentar que las calles sean reparadas. "Nos dijeron que no porque faltaba la segunda etapa, que recién se inició ahora, así que estuvimos más de tres meses en esa situación", sostuvo la fomentista.

Además, esto hizo peligrar -todavía lo hace- la entrada de la única línea de colectivo que pasa por el barrio.

HACER VALER LOS DERECHOS

Aunque la obra para llevar agua corriente a los vecinos no esté terminada, las boletas para abonar el flamante servicio ya comenzaron a llegar.

Factura en mano, Gavina -habitante del barrio- le dirigió un mensaje al intendente municipal: "La mayoría de los vecinos le decimos a Pulti que gracias a Dios hemos recibido las boletas como todos los marplatenses", ironizó.

"Sabemos muy bien -continuó- que nos tienen en cuenta porque llegan las boletas y hemos pagado. Si nos tienen en cuenta para pagar las facturas -que a ellos les beneficia para arreglar otros sectores- exigimos que nuestros derechos valgan".

Gavina planteó un interrogante: "Si no pagamos las cuentas ¿que diría Pulti? ¿Qué somos extranjeros o de otro planeta?". Al mismo tiempo esbozó una respuesta al entender que "para pedir, los políticos ponen las manos al cielo -ya va a venir el 2011 y los vamos a ver por acá- pero cuando pedimos ayuda, cuelgan las manos para abajo".

La vecina añadió que los días de lluvia, las ambulancias taxis o remises, no pueden entrar al barrio debido a la oscuridad total y el estado de las calles. Por eso, Gavina resaltó: "Quisiera saber si algún político tiene los mismos problemas que nosotros".

De todas formas, los vecinos se mantienen firmes en sus reclamos y no piensan bajar los brazos, en pos de mejorar su calidad de vida.

"Tenemos que seguir molestando como los mosquitos", graficó la mujer y la frase dio lugar a una queja más. En medio de una fuerte campaña contra la propagación del dengue y las medidas a tomar para la prevención, Gavina relató que "Obras Sanitarias venía y abría un caño para tirar toda el agua en la plaza".

"Si tenían que hacer ese trabajo, deberían haber largado el agua hacia donde correspondía. A media tarde no se puede estar en la plaza porque las larvas ya crecieron", complementó y a modo de conclusión opinó que los dirigentes "creen que la gente sigue siendo ignorante". "Ya no es así. Debemos ir saliendo del miedo, de la ignorancia y el 'no te metás', y en este sector del barrio va a suceder porque estamos todos juntos reclamando", concluyó.

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