El 80 % de los reclamos llega a conciliación entre cliente y empresa

Los datos pertenecen a la OMIC Tandil. Telefonía, Internet, electrodomésticos y planes de ahorro encabezan los dolores de cabeza para el usuario local. "Hay desconocimiento de ambas partes", aseguran.
El crecimiento del acuerdo extrajudicial entre usuarios y empresas ratifica su rumbo en Tandil, ya que el 80 % de los reclamos que ingresan a la Oficina Municipal de Información al Consumidor terminan en conciliación.

Así lo cuantificó a LA VOZ la doctora María Belén Latorre, titular de la OMIC , donde cada día se llevan a cabo un promedio de cinco audiencias (unas 100 mensuales), oportunidades donde, en la gran mayoría de los casos, los clientes sellan un consenso con las firmas a las que compraron sus productos.

La "pole position" de los rubros más problemáticos sigue estando liderada por la telefonía móvil y fija, la Internet y los electrodomésticos. Aunque secundan otros ámbitos, como los planes de ahorro y las denuncias contra bancos.

Mientras haya una relación de compra de un bien o servicio, la OMIC tiene facultades para intervenir, tanto a partir de denuncias como de oficio. Ergo, cuenta el organismo con poder de imputar y multar en situaciones donde naufraga el consenso, que "son la minoría", alegó Latorre.

Un ejemplo habitual en las oficinas comunales de la Secretaría de Legal y Técnica (calle Chacabuco 383) lo constituye la promoción que ofrece banda ancha. "Venden una promoción a un monto determinado por llamadas locales ilimitadas más Internet, pero en la factura vienen cargos superiores", añadió la abogada. Se trata de casos donde se perpetra una publicidad engañosa (1rt. 9 de la Ley de Lealtad Comercial) y además no se presta el servicio en las condiciones pactadas.

Algo muy común ocurre en las casas de venta de artículos eléctricos, donde se violan los artículos 7 y 8. Se atrae al cliente con una promo donde se comercializa un reproductor de DVD más una minipimer a determinado precio, pero "las empresas no aclaran que eso tiene validez temporal, o muchas veces, está vigente hasta agotar stock".

Asimismo, la OMIC suele recepcionar a vecinos que adhirieron a un plan de ahorro para comprar un vehículo. Deben pagar mes a mes, se licita el rodado, y "no entregan el auto en fecha, o directamente aumentan la cuota", en tanto se fijan cláusulas abusivas donde se manifiesta el incumplimiento contractual.

Pero estos problemas también se extienden al sector inmobiliario, donde "la gente va a comprar un lote o una casa, a una constructora o una firma determinada, y no se respetan los plazos de entrega".

Consultada por las garantías, la entrevistada marcó que hay un alto grado de incumplimiento. Por caso, casa artículo nuevo viene con una garantía de fábrica de 6 meses. Y luego se ofrecen garantías extendidas, donde el cliente paga un plus. Pues en ambos casos aparecen conflictos a diario.

"HAY PREDIPOSICION A NEGOCIAR"

Latorre, en este marco, recordó el objetivo de la OMIC al sintetizar la necesidad de hacer valer dos leyes fundamentales: la 24.240 (Defensa al Consumidor) y la 22.802 (Lealtad Comercial).

Si bien las normas establecen multas a las firmas infractoras que van desde los 100 a los 5 millones de pesos, "nuestra meta primordial es siempre la conciliación". Porque es la única manera de resolver en forma más o menos rápida el problema del usuario, que si debe recurrir a la Justicia , entre otras cosas, necesita mucho tiempo y dinero. Y además, porque "no está en el municipio de Tandil la utilización de la multa como vía recaudatoria", opinó la letrada.

En este contexto, valoró que la gran mayoría de los reclamantes arriba a un consenso con la firma. "La mayoría de las empresas tiene predisposición de negociar", comentó Latorre sobre su experiencia cotidiana. De hecho sólo un 20 % de los casos pasa a sumario e imputación.

Además, la OMIC puede actuar de oficio, esto es, sin necesidad de una denuncia particular. Se vio reflejado en los casos Cablevisión y CTI.

Asimismo, Latorre evaluó que en general "notamos poca educación y desconocimiento de las leyes por parte de ambos, el consumidor y las firmas".

Por último, reiteró que la finalidad de ambas leyes -24.240 y 22.802- es la "solución inmediata para el reclamo del consumidor, y no recaudar fondos para las arcas municipales a través de las multas".

Comentá la nota