Reclamos por las amenazas y las "tarifas" de los "cuidacoches"

En algunas zonas de la ciudad hay que pagar entre 5 y 30 pesos para poder estacionar en la calle. Al que se niega, lo amenazan con golpearlo o rayarle el auto. Las playas del sur y del norte, Alem, la plaza Colón, el Torreón del Monje y el Parque Municipal de los Deportes son los sectores donde la gente recibe más presiones.

"Me pagás o te rompo toda". Sandra no podía creer lo que escuchaba. Había estacionado el auto a tres cuadras del Polideportivo para ver la vuelta de Charly García y no sabía que antes de empezar el show tenía que pagar algo más que la entrada: un cuidacoches la amenazó con pegarle y rayarle el auto si no le daba quince pesos. Por miedo, terminó aceptando.

La violenta historia no es aislada: las quejas por los maltratos y la "tarifa obligatoria" que cobran los "trapitos" no paran de crecer.

Según pudo comprobar LA CAPITAL, estacionar el auto en Mar del Plata puede llegar a costar entre cinco y treinta pesos. Los precios más baratos son en las playas; los más caros en los recitales o partidos de fútbol.

La preocupación por el aumento de las quejas también llegó al Concejo Deliberante: la radical Vilma Baragiola presentó un proyecto para crear un registro de cuidacoches. Así se busca darle un marco legal a una actividad no está regulada por ordenanza (ver aparte).

En la Defensoría del Pueblo, a partir del seis de enero empezaron a llegar las denuncias en su página web y con el correr de los días, los reclamos se multiplicaron.

"Generalmente la gente tiene mucho miedo de denunciar con nombre y apellido. De hecho, muchos sólo quieren manifestarnos el temor de lo que vivieron en la calle", sostuvo la Defensora del Pueblo, Mónica Felices. Y explicó: "Las quejas aumentaron considerablemente, el año pasado no teníamos este tipo de casos".

Desde el organismo confirmaron que se recibieron reclamos de las playas del sur y del norte, Alem, la Plaza Colón, el Torreón del Monje y el Parque Municipal de los Deportes. Pero los casos se repiten en casi toda la costa: el sábado, en un operativo conjunto entre Inspección General y la Policía, que abarcó desde Playa Grande hasta el Casino, se demoró a 53 cuidacoches (ver aparte).

En la mayoría de las quejas que se recibieron en la Defensoría del Pueblo, se aseguró que los cuidacoches ya se muestran "poco amigables" apenas se elige el lugar para estacionar. "Ante esto, la gente tiene temor de llegar a tener un problema físico o que le rayen el vehículo. Es más, algunos piden por adelantado y se ponen al lado del auto cuando bajan", explicó Felices. Y contó: "Entonces la gente nos dice que responde con miedo y paga".

En tanto, en el microcentro no hay quejas de cobros de tarifas fijas, pero para los cuidacoches ganar una calle puede llevar hasta la violencia. En temporada, los que llegan del conurbano bonaerense sacan a los "trapitos" de la ciudad como sea.

Otra de las cuestiones que preocupan y de las que también ya se recibieron quejas es que algunos cuidacoches toman demasiado mientras trabajan, lo que profundiza aún más los casos violentos.

Las zonas más conflictivas

Uno de los lugares más conflictivos es el Parque Municipal de los Deportes. Es que cuando hay algún partido de fútbol del torneo de verano o un recital importante, estacionar el auto puede llegar a costar entre 15 y 30 pesos. Algunos cuidacoches suelen pedir el pago en cuotas: la mitad antes de entrar y lo restante al salir. Otros, sólo aceptan el pago adelantado. "Estacioné a seis cuadras de la cancha para ir a ver Boca- River y me quisieron cobrar quince pesos", le cuenta Sebastián Z. a LA CAPITAL, un turista de Pigüé que padeció a los "trapitos". "Al final terminé arreglando por diez pesos, pero lo tuve que pagar por adelantado", se resignó.

En algunas playas, la situación es parecida aunque el precio no es tan alto. En la página web de la Defensoría del Pueblo, Victoria B. se animó a contar lo que le pasó cuando iba a un balneario del sur. "Pasando La Caseta y en donde está la rotondita que sigue, uno puede dejar el auto en la calle. Ahí, hay tres pibes que apenas llegás vienen y te dicen que te cobran cinco pesos, nada de a voluntad. Si no le pagás, te rayan el auto... Cuando te querés ir, se te paran al lado del vehículo y se quedan esperando. No son muy amigables", escribió en el mail.

El caso sirve como ejemplo: lo mismo pasa en las playas del norte de la ciudad, en Boulevard Marítimo a la altura del Torreón del Monje, la plaza Colón y Alem a la noche.

"La pesada"

La Defensora del Pueblo, Mónica Felices, y el titular de Inspección General, Eduardo Bruzzeta, (ver aparte), le aseguraron a LA CAPITAL que los casos se dan en temporada porque llegan cuidacoches desde el conurbano bonaerense que están acostumbrados a cobrar tarifas fijas y tienen métodos violentos. Los dos funcionarios defendieron a los "trapitos" de la ciudad. "Hay gente que uno conoce de todo el año y sabe que no tiene esta actitud", explicó Felices.

Un cuidacoches del microcentro le confirmó a LA CAPITAL la versión de los funcionarios. Pero puso como condición mantener la calle en la que trabaja y su nombre bajo reserva para contarlo. "Acá en verano llega la pesada y a muchos los sacan de la calle. Yo por suerte no tuve problemas", comentó.

¿Qué es la pesada?, le consultó este medio

- Son tipos que vienen de Buenos Aires para hacer plata en el verano y están dispuestos a todo. O te cobran un canon para que puedas seguir trabajando en la calle donde lo hacés siempre o te sacan a los fierrazos.

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