Reclamo por paralización del hospital de Pomán

Vecinos piden por la refacción del ala sur del centro asistencial. También reclaman por problemas energéticos.
Fue el terremoto de 2004 el que dejó en malas condiciones el edificio del hospital de la ciudad de Pomán, Roberto Ramón Carro. Pasaron ya casi cinco años de aquel episodio y si bien el Gobierno de la Provincia recuperó gran parte del edificio y lo habilitó para la atención sanitaria, aún resta terminar las refacciones en el ala sur del centro de salud.

La situación genera preocupación entre los vecinos de la localidad, sobre todo en caso de que ocurra una emergencia o una epidemia que haga que el centro de salud tenga que atender a una demanda superior a la usual. Así lo hicieron saber los vecinos a este diario, alertados por la paralización que, de un tiempo a esta parte, ha sufrido la remodelación del centro sanitario del municipio.

El director del hospital, Marcos Antonio Romero, admitió que "si bien el espacio físico de la institución ha mejorado, resta mucho por hacer. Mi preocupación radica en que no es suficiente lo que está hecho, debemos seguir luchando por mejorar todos los servicios, ya que el crecimiento poblacional no se detiene, las demandas y necesidades se multiplican día a día".

Tras el terremoto y hasta el momento, según detalló el médico, se reparó el área central del edificio, el ala norte, incluidas las salas de internación, de pediatría y de parto, cada una de ellas con baño individual. también se repararon los consultorios médicos, el laboratorio y la sala de rayos, es decir, casi todos los servicios del centro asistencial.

En etapas

"Después del terremoto de septiembre del 2004, se hicieron los trámites para que se repararan los daños ocasionados en la parte edilicia de la institución, e inmediatamente recibimos la respuesta favorable a nuestro pedido, iniciándose en el mes de noviembre del mismo año las reparaciones necesarias. Después de un tiempo prudencial de haber paralizado la obra, continuaron la refacción de la ala Norte en su totalidad", precisó Romero. Sin embargo, hace un tiempo se encuentra paralizada la última etapa.

Justamente los reclamos que hacen los vecinos es que desde hace un buen tiempo, el Gobierno se comprometió a continuar con las refacciones y "hasta la fecha no pasa nada". Los pobladores plantearon su inquietud hace unos días en una reunión que mantuvieron con las autoridades.

Baja tensión

A las dificultades edilicias, se suman en el caso del hospital de Pomán la ya crónica problemática energética, que generalmente se manifiesta como baja tensión.

Según los vecinos, las malas condiciones del suministro energético afectan el servicio de rayos X y obligan a los pomanistos a tener que trasladarse a otros centros urbanos para la realización de estos estudios médicos, pese a que son de baja complejidad.

"Si bien el espacio físico de la institución ha mejorado, resta mucho por hacer". Marcos Antonio Romero, director del hospital de Pomán sobre el estado del edificio.

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