Reclamo del campo, con apoyo opositor y del empresariado

Reclamo del campo, con apoyo opositor y del empresariado
Ante unas 20.000 personas, criticó al Gobierno y pidió al nuevo Congreso cambios profundos
Con discursos de fuerte contenido político, cargados de referencias a la pobreza, la inseguridad y la corrupción, el campo volvió a movilizarse ayer, esta vez para "saludar" al nuevo Congreso. En los bosques de Palermo, frente a unas 20.000 personas, la Comisión de Enlace de Entidades Agropecuarias pidió que se modificaran las leyes del Consejo de la Magistratura y de coparticipación federal, fustigó "el capitalismo de amigos" y, con varias referencias al trágico caso Pomar, criticó duramente la política de seguridad del gobernador Daniel Scioli.

El acto tuvo una fuerte presencia opositora. Estuvieron los diputados nacionales Francisco de Narváez, Felipe Solá y Ramón Puerta (Peronismo Federal), Elisa Carrió (Coalición Cívica), Ricardo Alfonsín (UCR) y el senador Luis Juez (Frente Cívico), entre otros.

Además, por primera vez, la convocatoria del ruralismo contó con la presencia de las cúpulas de las principales entidades empresariales del país. En el sector de los invitados estaban Jaime Campos, flamante presidente de la Asociación Empresaria Argentina (AEA), y los tres vicepresidentes de la Unión Industrial Argentina (UIA), Miguel Acevedo (Aceitera General Deheza), Luis Betnaza (Techint) y Federico Nicholson (Ledesma).

"En 24 días, la policía no pudo encontrar un auto que estaba a metros de la banquina en una ruta nacional. En lugar de descabezar a la cúpula policial, habría que descabezar a la gobernación", se entusiasmó el presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Hugo Luis Biolcati.

El dirigente fue el primero en hablar y, por lo tanto, el primero en enumerar una lista de críticas al Gobierno: "Nos dan circo, el fútbol supuestamente para todos, pero no nos dan pan: no hay pan en el país del trigo", acusó. Además, propuso: "Tenemos que atenuar el daño que el Gobierno puede hacer en estos dos años y para eso tenemos las herramientas de la democracia: el Congreso y los tribunales", dijo.

Desde temprano hubo silbidos para la presidenta Cristina Kirchner y su esposo, el flamante diputado nacional Néstor Kirchner, cada vez que eran mencionados. También hubo muestras de rechazo para el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández y el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, que esta semana volvió a intervenir en el Mercado de Liniers para bajar los precios de la hacienda en pie, lo que afecta severamente a los ganaderos.

Nueva etapa

"Hay que dejar de lado la etapa de la confrontación y el enfrentamiento entre el campo y la ciudad, con la industria o el gobierno", empezó su discurso Garetto, uno de los más encendidos oradores de la tarde, especialmente calurosa en Buenos Aires.

El campo ya se había movilizado en Palermo en dos oportunidades el año pasado. El 15 de julio, un día antes de la sesión en la que el Senado trató la resolución 125, reunió 240.000 personas. Y la noche y madrugada siguientes, ruralistas y productores siguieron allí, mediante una pantalla gigante, el tratamiento legislativo que finalizó con el desempate del vicepresidente Julio Cobos y su voto "no positivo" por la conflictiva iniciativa del Gobierno.

Esta vez, la convocatoria tenía otro carácter. El lema de este encuentro fue El campo y la ciudad, por una Argentina con inclusión social, en paz y con esperanza . Y de hecho hubo múltiples referencias al reencuentro entre la sociedad urbana y la rural.

A diferencia de otros actos del agro, en el escenario de ayer hubo un espacio vacío, el que dejó el ruralista entrerriano de la Federación Agraria, Alfredo De Angeli, que por decisión del presidente de su entidad, Eduardo Buzzi, no integró la dirigencia que cobijó a la Comisión de Enlace en el palco.

El mismo Buzzi, a su turno, fustigó al ministro de Planificación, Julio De Vido, "El ministro lo único que planifica es cómo entregarle la obra pública a los amigos". El líder de la Federación Agraria, como ya lo había hecho Biolcati, criticó la ley de medios y volvió a calificar a Scioli de "felpudo", como lo había hecho meses atrás. Buzzi también le hizo un guiño al peronismo no kirchnerista al marcar los tiempos de la historia reciente. "En 2005 se abandonó el modelo productivo que se había puesto en marcha en 2002", dijo sin profundizar en las fechas que señalan el comienzo de la presidencia de Eduardo Duhalde, y la salida del gobierno del ex ministro Roberto Lavagna.

Oración

El acto comenzó con una oración a cargo del padre Francisco Morad, el rabino Sergio Bergman, y el pastor evangélico Alejandro Rodríguez. De los tres, el de Bergman fue el discurso más vivado por los asistentes, sobre todo cuando pidió "que no haya más superpoderes, que la Justicia sea independiente y se respeten los derechos humanos, que no son de izquierda ni de derecha".

Cuando caía la tarde, y en el paisaje del Rosedal el sol se fundía con el lago, el último orador fue el presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Mario Llambías. "Los que están en el Gobierno son los que tienen miedo, el pueblo les va a reclamar sus derechos y hasta podemos verlos entre rejas", afirmó el ruralista.

También estuvieron los flamantes legisladores de extracción ruralista: los ex vicepresidentes de la Federación Agraria, Pablo Orsolini y Ulises Forte; y de CRA, Ricardo Buryaile; Estela Garnero (PJ Córdoba), Jorge Chemes (UCR), Gumersino Alonso (Frente Cívico) y Alfredo Olmedo (Salta Somos Todos).

El público estuvo compuesto por delegaciones de productores de distintos puntos del país -en general, movilizados por las filiales locales de las entidades nacionales-, por militantes de la fracción disidente de la Federación de Tierra y Vivienda (FTV) -que movilizó unos 25 ómnibus- y por vecinos de Buenos Aires que se plegaron al reclamo.

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