Reclamaron agua corriente con un corte en Camino Negro.

Reclamaron agua corriente con un corte en Camino Negro.
En reclamo de servicios de agua corriente y luz, unos 50 vecinos del barrio Gabriel Miró, de Villa Fiorito, mantuvieron un corte parcial durante más de tres horas en la Camino Negro y Recondo. “Hay cientos de familias que están sin agua desde hace meses y con 40 grados de calor tenemos que arreglarnos con un camión para todos”, contó Marianela Martínez, una de las residentes de la zona que obstruyó el tránsito en la autopista, en la mano que va hacia Capital.
Unos 50 vecinos colocaron neumáticos y maderas en la mano hacia Capital Federal de la autopista de Camino Negro, a metros de Recondo, y mantuvieron el corte parcial por más de tres horas en repudio a la falta de agua corriente que padecen cientos de familias del barrio Gabriel Miró, en Villa Fiorito.

Los vecinos se mantuvieron firmes en el lugar durante toda la mañana. Con bombos y pancartas que decían “Queremos agua y luz” daban a conocer su malestar por la falta de servicios básicos.

“No tenemos agua y hay muchos chicos acá. Hace tres meses que no tenemos agua y estamos esperando que nos traigan y nos carguen algunos bidones pero no alcanza. Acá teníamos una conexión precaria para todo el barrio pero en el verano nos quedamos sin presión y el agua no llega”, explicó Lorena González, una de las vecinas que encabeza el pedido.

A lo que otras vecinas se unieron y señalaron: “Estamos cansados de esperar, si no cortás o te movilizás no te escuchan ni hacen nada al respecto. Hace mucho que les pedimos la instalación de la luz y el gas de manera legal, nos dicen que sí pero después no vienen”.

Chicos y grandes se agolparon en la autovía. Los niños en medio de la humareda que provocaban los neumáticos batían las palmas y golpeaban los redoblantes al compás de los gritos de los más grandes. En tanto, las mujeres del barrio encabezaron el reclamo y señalaron que sus hijos necesitaban el agua, un servicio "indispensable para la salud”.

El barrio se levantó hace tres años con las propias manos de sus residentes. El extenso predio fue tomado por las familias que fueron edificando precarias viviendas y con los años creció la población enormemente.

Una vez instalados allí, ellos mismos colocaron la luz y el agua, que en la época estival por la gran demanda generó que la presión bajara y se queden sin suministro.

“Nosotros no queremos que nos regalen las cosas, queremos pagar por el servicio como cualquier ciudadano. Estamos esperando la conexión legal con los medidores correspondientes”, manifestó Rosana Ibáñez, que junto con el grupo que llegó hasta la vía rápida, amenazó con no abrir el paso al tránsito "hasta que una autoridad se haga presente" en el lugar.

Tras varias horas de protesta, los vecinos acordaron levantar el corte y esperar alguna respuesta por parte del municipio.

Más tarde se acercó uno de los funcionarios municipales Julio Riquelme, director municipal de Tránsito de Lomas quien se comprometió a interceder por el reclamo.

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