Reclaman al Pontífice más disculpas y aclaraciones

Quejas musulmanas y de un ministro israelí
AMMAN (De una enviada especial).- Aunque el Papa haya explicado más de una vez tanto a musulmanes como a judíos que jamás quiso ofenderlos -con el discurso de Ratisbona, y con la decisión de levantarles la excomunión a cuatro obispos lefebvristas, entre los cuales está Richard Williamson, un negacionista-, de un lado como del otro hay quienes insisten en que sus palabras no fueron suficientes y que aún debe disculparse.

Confirmando que se trata de un viaje difícil, que ha generado expectativas no sólo de tipo político, sino también en el marco del complejo diálogo interreligioso, los Hermanos Musulmanes de Jordania, un influyente grupo opositor, exigieron a Benedicto XVI una nueva disculpa por su discurso de Ratisbona, de septiembre de 2006.

Taisir Faithainy, que fue diputado nacional del Frente de Acción Islámica (FAI) de Jordania, afirmó que los musulmanes daban la bienvenida a toda visita que trajera consigo la verdad, pero que esperaban que en estos días el Papa se excusara "por los insultos que le ha lanzado al Corán [en su discurso de Ratisbona]".

Con un lenguaje menos diplomático, el actual líder del FAI, Zani Baki Rusheid, sostuvo: "[Benedicto XVI] insultó al islam y nunca pidió perdón por ello a los musulmanes, mientras le ha pedido perdón a los judíos por el Holocausto".

Al respecto, el vocero de la Santa Sede, padre Federico Lombardi, dijo que el Vaticano había hecho todas las aclaraciones posibles. "No podemos seguir repitiendo las mismas aclaraciones hasta el fin del mundo", comentó.

En otro orden, trascendió ayer que Yakov Margi, ministro israelí de Asuntos Religiosos, miembro del partido Shas (de derecha religiosa ultraortodoxa) pidió al Papa una firme condena al negacionismo, en una carta abierta que comenzó a circular en los medios israelíes.

En la misiva, el ministro israelí expresó la "esperanza" de los sobrevivientes del exterminio nazi que "su excelencia condene claramente a los negacionistas del Holocausto y a los sostenedores del antisemitismo, muchos de los cuales se dicen fieles a su iglesia", cuando el lunes visite el memorial de Yad Vashem, en Jerusalén.

El reclamo de Margi sorprendió, porque tanto el gobierno israelí como el Gran Rabinato de Jerusalén habían considerado superado el escándalo Williamson, después de que Benedicto XVI reiteró, en febrero pasado, su condena al negacionismo y a la incompatibilidad de cualquier forma de antisemitismo con la ortodoxia católica.

Durante el viaje en avión que lo trajo hasta aquí, al responder algunas preguntas el Papa aseguró que tenía la esperanza de que "pese a los malentendidos" -en alusión al escándalo Williamson- con este viaje el diálogo con los judíos pudiera avanzar.

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