Reclaman los empresarios que se respete la propiedad

Temen más nacionalizaciones y sugieren que el Gobierno debe garantizar los contratos
MAR DEL PLATA.? El ejecutivo de un laboratorio encaró en estos días a un reconocido economista y le confesó la última de todas sus preocupaciones: "¿Y si ahora van por las prepagas?". La intención de estatizar el sistema previsional logró crispar los nervios de varios hombres de negocios aquí, en el hotel Sheraton, y engendró, además, un temor nuevo entre la mayor parte de ellos: la posibilidad de que el Gobierno se radicalice y se convierta en émulo de Hugo Chávez.

Fue el ánimo imperante en el Coloquio de IDEA, que terminó ayer. Por la tarde, los ejecutivos difundieron parte de lo que será el ideario de propuestas que surgieron tras varias sesiones de diálogo en privado, que será plasmado en un documento en los próximos días. Por primera vez en años, la lista incluye la necesidad de resguardar la propiedad privada y del respeto por los contratos.

"La construcción de consensos básicos sobre los temas del hambre, la calidad educativa, la propiedad privada, el respeto entre los vínculos legales de partes, la inserción internacional con un alto valor agregado, el respeto por las instituciones y las articulaciones entre el sector público y privado", enumera el texto, que propone además un compromiso para participar y comprometerse en tareas "más allá de la misión de creación de riqueza".

¿Por qué la inclusión sobre la propiedad privada?, le preguntó La Nacion a Gustavo Ripoll, presidente de IDEA y directivo de Microsoft, durante la conferencia de prensa de cierre. "Bueno, es un valor que IDEA siempre defendió", contestó. A su izquierda, Alberto Schuster, socio de la consultora KPMG y directivo de IDEA, fue más explícito: "Las sesiones de diálogo están insertas en el país que vivimos. Por supuesto que se habló del tema de las AFJP".

El descrédito es generalizado. Un empresario de primera línea sorprendió ayer a La Nacion con un latigazo: "Mire, están manoteando tantas cosas que a mí no me extrañaría que alguna vez manotearan las urnas". Algunos hacen gestos de desconcierto ante las preguntas sobre el futuro. Hernán Lacunza, gerente general del Banco Central, intentó en su exposición tranquilizar a los asistentes sobre el aumento del dólar [ver aparte]. En algunos casos, el mensaje llegaba tarde: varios empresarios habían ordenado a las oficinas de Buenos Aires que compraran dólares. El temor, confesado en secreto, fue la posibilidad de un desdoblamiento del mercado de cambios. Otra vez la sombra bolivariana.

Sólo en los testimonios, cualquiera pudo intuir en esta ciudad que la situación que se representan los hombres de negocios es de extrema gravedad. Empresario y político opositor, Francisco De Narváez aprovechó para afilar como nunca las palabras: "Acá vi mucha preocupación. El tema de las AFJP convenció a algunos de que el Gobierno es capaz de cualquier cosa".

Todo cambió muy rápido en los últimos meses. Parte del pavoroso respeto que Néstor Kirchner lograba infundir en estos foros pareció atenuarse aquí esta vez, incluso entre directivos de buena relación con la Casa Rosada. "¡¿Pero, qué chavismo!? ?objetó un industrial?. Chavismo se puede hacer cuando uno tiene poder." De todos modos, mediante llamados telefónicos, el Gobierno volvió a convencer a algunos de ellos de no venir al Sheraton. Y, una vez más, a pesar de las confirmaciones de palabra del jefe de Gabinete, Sergio Massa, y del director de la Anses, Amado Boudou, IDEA se quedó sin funcionarios para la clausura.

La sensación de pesimismo es unívoca. No es cierto, como han dicho en público varios ejecutivos, que no se esté pensando en despidos para el año próximo. Algunas empresas ya admitieron aquí que no harán fiesta de fin de año. Si se redujo o se proyecta reducir personal, razonan, no se puede festejar con champagne. Por otro lado, a nadie le caben dudas sobre dónde está el poder en la Argentina: Néstor Kirchner es la única opinión que se debe tener en cuenta en Olivos, coinciden. "Están todos muy escépticos ?dijo un consultor?; si Cristina dice que va a salir el sol, salen todos con paraguas".

Tanta desconfianza hace volar la imaginación. Algunos ejecutivos empezaron ya a creer que la supuesta amenaza de abandono del matrimonio presidencial tras el rechazo a las retenciones móviles en el Senado puede repetirse si el Congreso no aprueba la estatización del sistema previsional.

Los reclamos fluyeron no sólo en IDEA, sino en varias cámaras empresariales. La Unión Industrial Argentina soporta, en estos días, discusiones casi fundacionales. En la Junta Directiva están ya buscándole un sucesor a Juan Carlos Lascurain, su presidente, que termina el mandato en abril. Las bases piden actitudes combativas.

Algunas casas matrices ya alertaron que frenarán inversiones. "Hay empresas que no pueden hacer el presupuesto para el año que viene porque no se sabe qué va a pasar con las variables de la economía", dijo un ejecutivo. La nebulosa es mundial, pero el sector privado acusa al Gobierno de aportar más a la confusión. Decio Oddone es, además de director general de Petrobras Energía, un equilibrista de las palabras. El brasileño resumió aquí la crisis de Wall Street con un chiste: "Esto es peor que un divorcio; ya te ganaron el juicio y tu mujer sigue en tu casa". Aclaración importante: no hablaba de la Argentina.

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