Recibirán de Amaya una caja navideña 5.000 municipales

Como los tradicionales regalos de Papá Noel, la Navidad llegará con un obsequio para cada uno de los empleados de la Municipalidad de la capital. El intendente, Domingo Amaya, convocó a una licitación pública para la compra de 5.000 cajas navideñas.
Ayer, a las 10, en la oficina de Compras y Contrataciones, se realizó el acto de apertura de sobres de las ofertas. Sin embargo, a la hora señalada, sólo hubo una empresa que presentó su propuesta oficialmente. Se trata de la firma supermecardista Gómez Pardo.

El secretario de Gobierno, Marcos Díaz, explicó que hubo otros interesados que adquirieron los pliegos, pero que finalmente no presentaron sus ofertas. "La idea es que, a modo de reconocimiento, los empleados municipales reciban un presente de fin de año, como también ocurre en las empresas privadas", precisó.

La intendencia repartirá la caja navideña (de cartón y decorada para la ocasión) con seis productos en su interior: una sidra, un pan dulce, un budín, un turrón de maní, una garrapiñada, y una botella de ananá fizz. Estas especificaciones figuraron en el pliego de bases y condiciones.

En este sentido, el concejal bussista, Claudio Viña cuestionó que el municipio convoque a una licitación con una identificación de marcas comerciales. De hecho, el pliego detalla que la sidra debe ser "del tipo Del Valle", el turrón de maní "del tipo Rosquinense", la garrapiñada "del tipo Torroni". Viña dijo que se llevan adelante licitaciones dirigidas, al indicar la marca de cada producto.

"Estas son evidentes demostraciones de que cuando por fín se decide llamar a licitación, se lo hace mal, eludiendo la ley de obras públicas en algunos casos, o bien direccionando los elementos solicitados de manera tal que se beneficia ilegítimamente a un proveedor determinado", denunció Viña.

Por la calidad

Al ser consultado por LA GACETA, el secretario de Gobierno resaltó que al establecer "un tipo" de producto se lo hace al solo efecto de fijar un parámetro de la calidad. "Sabemos que hay calidad mayor o menor; lo que no quiere decir que algún oferente proponga otras marcas -precisó Díaz-. Se establece oficialmente un parámetro -señaló- y esto está claramente fijado en la ordenanza de contabilidad, que es una especie de parámetro del objeto que se pretende adquirir".

En ese contexto, el concejal Viña había cuestionado la licitación para la compra de seis motocicletas "tipo Yamaha 250". "La direccionalidad deja a los demás proveedores fuera de concurso", había advertido el concejal bussista.

La convocatoria para la adquisición de motocicletas sigue en marcha: los pliegos se abrirán el martes 1 de diciembre. Ante esto, el propio Díaz insistió en que ambas llamados licitatorios están dentro de la legislación vigente. "Se busca fijar un parámetro de calidad. Los oferentes sabrán qué pueden ofrecer como propuesta", remarcó.

Comentá la nota