El IPV recibe declaraciones juradas de los adjudicatarios

Después del sorteo de las 2.271 casas que hizo el IPV, ahora surgió un nuevo problema a la hora de adjudicar las viviendas: mucha gente no tiene un recibo de sueldo.
Ante esta dificultad, el IVP está recibiendo declaraciones juradas en las que la gente se compromete a pa­gar las casas.

La ley 4.435 es la que regula el otorgamiento de viviendas en la provincia y es la que establece que todo los adjudicatarios deben tener un recibo de sueldo que respalde el futuro pago de su vivienda. El problema es que muchos de los que ganaron su casa en el último sorteo no tienen un comprobante de lo que ganan porque ni siquiera están inscriptos co­mo monotributistas.

Ante este problema, el IPV decidió aceptarles una declaración jurada en la que especifica cuánto ganan en promedio al mes y que están en condiciones de pagar cuotas mensuales que oscilarán entre $350 y $400.

Vicente Marrelli, interventor del instituto, explicó que se están recibiendo las declaraciones sujeto a un estudio que está haciendo el área de Legales del IPV. Es que se están estudiando resoluciones anteriores que permitieron la presentación de declaraciones juradas.

Marrelli aclaró que aún no saben cuántos son los preadjudicatarios que no tienen re­cibo de sueldo porque aún no terminan de recibir la documentación de los 2.271 titulares. Ya están llegando al 60% del listado y se calcula que para fines de noviembre terminarán con todos los titulares. En ese momento, co­menzará el procedimiento de verificar toda la documentación y negar la adjudicación a los que no cumplan algún re­quisito. A partir de ahí, se comenzará a analizar el pa­drón de los suplentes y se les irán entregando adjudicaciones a medida que se les dé la baja a los titulares.

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