Rechazo de la Argentina al proyecto de Bogotá

Lo hará saber hoy la presidenta Kirchner
La Argentina y Colombia abrirán hoy un nuevo capítulo de desencuentros en una relación que, hasta estos días, no se caracterizó precisamente por su buena sintonía. Sucederá cuando la presidenta Cristina Kirchner reciba esta tarde a su par colombiano, Alvaro Uribe, que visitará Buenos Aires por unas pocas horas: la jefa del Estado advertirá al mandatario que el país está en desacuerdo con el proyecto de Bogotá de ampliar la presencia militar norteamericana en el territorio colombiano.

Así lo confiaron a LA NACION altas fuentes oficiales que participaron en los preparativos del cónclave, que se realizará a las 16.30 en la Casa Rosada. "La Argentina tiene una posición tomada: no está a favor de que haya bases militares de potencias extranjeras en la región", dijo un alto funcionario de la administración nacional.

"Nosotros sostenemos ese principio marcado de política exterior, que tiene que ver con la valorización de una particularidad única de la región. El nuestro es uno de los únicos continentes sin guerras y en paz, por lo que no compartimos la necesidad de dotarlo de presencia militar extranjera", agregó el funcionario.

La audiencia entre ambos presidentes fue solicitada por el mandatario colombiano, como parte de una gira que emprendió por la región para explicar los alcances de su iniciativa.

El encuentro estaba previsto para mañana por la mañana, en la residencia de Olivos, en una escala muy breve que el presidente de Colombia había planeado hacer en Buenos Aires de camino a Brasil, donde tiene previsto reunirse con su par Luiz Inacio Lula da Silva. Pero ayer, sorpresivamente, Uribe modificó su agenda y pidió a la Casa Rosada adelantar el encuentro para esta tarde.

Entre los argumentos que la jefa del Estado esgrimirá ante su par colombiano se incluirá el incipiente rechazo que el plan despertó en la región. Ayer, cerca de la Presidenta recordaban que Brasil y Chile ya expresaron públicamente sus inquietudes ante el eventual desembarco militar norteamericano en Colombia.

"No se conocen los detalles. Queremos escucharlos. En la región hay inquietud y preocupación. Y nosotros no seremos la excepción", dijo anoche un funcionario oficial.

La lectura que predominaba en la diplomacia argentina es que Uribe buscaba evitar, con la gira que inició ayer por la región, una fuerte condena de sus pares regionales en la cumbre de la Unasur que se celebrará en Quito, Ecuador, el 9 y 10 del actual. El mandatario colombiano anticipó que no participará de esa reunión por sus conocidas diferencias con Venezuela y Ecuador.

En ámbitos oficiales no se descartaba ayer que la decisión colombiana sea abordada en el foro regional, incluso en ausencia de Uribe.

"Hay que esperar a que suceda la reunión entre los presidentes. Pero la Argentina reafirma un posicionamiento histórico", dijo la fuente.

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