Le rechazaron otra denuncia a Tierno

La fiscal Alejandra Flavia Ongaro desestimó una denuncia penal que el destituido intendente Juan Carlos Tierno promoviera contra el juez del Tribunal de Impugnación Penal, Pablo Balaguer, por las declaraciones que éste formulara a Radio Noticias luego de procesar al ex funcionario por el delito de abuso de autoridad.
La resolución de Ongaro fue firmada entre el lunes y el martes de la semana pasada, poco antes de que la titular de la Fiscalía 5 viajara al exterior de vacaciones. Lo poco que trascendió fue que la desestimación se habría debido a que de los hechos descriptos en la denuncia no surgirían, a priori, indicios para pensar que el juez pudo haber cometido un delito cuando habló públicamente.

Balaguer dijo aquella vez, luego de revocar la falta de mérito que el juez de primera instancia, Carlos Besi, había dictado a favor de Tierno y procesarlo por abuso de autoridad, que esa medida estaba firme y que el ex jefe comunal debía ir a juicio oral y público, junto a cuatro funcionarios que integraron su gabinete durante los 87 días de gestión.

Esta no fue la primera vez que Tierno embistió contra Balaguer. En medio de aquella pelea judicial, lo recusó ante el T.I.P., pero otros dos magistrados del organismo, Carlos Flores y Gustavo Jensen, ratificaron que los procesamientos estaban bien dispuestos y que no hubo prejuzgamiento porque las declaraciones de Balaguer fueron posteriores a su resolución. Tierno, inmediatamente, solicitó la nulidad de esa resolución de la sala B, pero también recibió un contundente “no”.

Poco después, el ex intendente llegó al Superior Tribunal de Justicia con otro recurso y el S.T.J. respaldó al T.I.P. y confirmó que Tierno y sus ex secretarios Oscar Vignatti, actual concejal del PJ, Viviana Rodríguez, Blanca Soto y Juan Pablo Fasce, deben ser juzgados porque aprobaron el presupuesto anual municipal y la Ordenanza Tarifaria 2008 sin que los proyectos pasaran por el Concejo Deliberante. Por ello, los jueces consideraron que los funcionarios violaron las Constituciones nacional y provincial y la Ley Orgánica de Municipalidades.

El S.T.J. también le rechazó a Tierno un recurso de queja, donde consideraba que el Tribunal de Impugnación Penal no le garantizó la doble instancia. En esa oportunidad el máximo tribunal pampeano señaló que la doble instancia, en el caso de procesamiento sin prisión preventiva, no es un acto equiparable a sentencia definitiva. La única tabla de salvación que les queda a él y a sus ex funcionarios es la Corte Suprema, aunque difícilmente consigan allí torcer todos los “no” que han venido recibiendo. Por eso el final casi seguro del expediente es el juicio oral y público.

La causa penal se inició por una demanda de los actuales concejales del Frepam. El abuso de autoridad se aplica al funcionario que dicte resoluciones u órdenes contrarias a las constituciones o leyes nacionales o provinciales, o ejecute las órdenes o resoluciones de esta clase existentes o no ejecutare las leyes cuyo cumplimiento le incumbiere. En caso de ser considerado culpable se le puede imponer una pena de entre un mes y dos años de prisión e inhabilitación especial por el doble de tiempo.

Otro caso.

En ámbitos judiciales se recordó en los últimos días que no es la primera vez que Tierno denuncia a un juez que resuelve en contra de sus intereses. Años atrás, en 2005, lo hizo con la jueza de instrucción Verónica Fantini –casualmente hoy integrante del T.I.P.–, luego que absolviera a tres periodistas que él había querellado por calumnias e injurias.

En esa oportunidad, el fiscal Jorge Marcelo Amado también desestimó la denuncia del entonces ministro de Gobierno, Justicia y Seguridad contra Fantini, por una serie de hechos que podían enmarcarse como delitos contra la administración pública (violación de los deberes de funcionario público, prevaricato, retardo de justicia), a raíz del fallo absolutorio.

Antes, Tierno había intentado apartar a Amado del camino, recusándolo con el argumento de que ya le había desestimado otra presentación, pero el juez Jorge Howe le dijo “no”, y su colega Jensen terminó archivando la presentación.

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