Rechazan conciliación y ratifican despidos en San Vicente

Los empresarios anunciaron esta semana que se retiran de la conciliación obligatoria y que avanzarán con los despidos de al menos 40 de los 76 anunciados. Esto les posibilitaría programar un posible traspaso de la firma que, hasta el lunes, permanecerá cerrada. Desde el gremio aseguran que la situación llegó a su límite y temen su desenlace.
Esta semana se llevó a cabo una nueva audiencia laboral por el conflicto que mantienen los trabajadores de la empresa Agroindustrial San Vicente, tras la decisión tomada por sus propietarios de despedir a 76 de los 110 trabajadores a fines de junio pasado.

Lejos de llegar a un acuerdo, los empresarios anunciaron que no estaban en condiciones de seguir respetando la conciliación obligatoria dictada por la Provincia, y anunciaron que avanzarán con al menos 40 de los 76 telegramas de despidos originalmente enviados.

La firma argumentó su postura en la necesidad de "ajustar" el proyecto ante una posible venta de la planta (el interesado sería Metalfor de la localidad cordobesa de Marcos Juárez).

La operación se podría estar definiendo en los próximos días, por lo que hasta el próximo lunes las instalaciones permanecerán cerradas a la espera de novedades.

Los trabajadores vienen acumulando una deuda salarial desde principios de año, y las repetidas promesas de pago se fueron incumpliendo una tras otra. En estos meses sólo cobran una parte de lo que la firma recibe del Programa Nacional de Reconversión Productiva.

Los empresarios aseguraron que el próximo lunes estaría disponible una importante suma de dinero para cancelar estas deudas. A partir de allí se estaría resolviendo la desvinculación de una parte de los obreros y la continuidad de otros pocos.

Panorama oscuro

Por todo esto, el ánimo entre los empleados de Agroindustrial San Vicente y los representantes de la Unión Obrera Metalúrgica no es el mejor.

En este sentido, el secretario General de la Delegación Rafaela del gremio, Roberto Oesquer, manifestó a LA OPINION su preocupación por la situación y temió por su desenlace. "Para mi esto va a terminar mal", expresó.

Oesquer aseguró que el tema llegó a su límite y que en las conversaciones con la empresa no se ha logrado ningún avance. "Se retiraron de la conciliación, ratificaron los despidos, no pagan nada y encima ahora cerraron la planta", describió Oesquer.

Lo cierto es que el panorama en la ex Bernardín a partir del lunes se tornará aún más incierto, y la suerte de un centenar de familias dependerá de las decisiones que allí se adopten.

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