La CGT rechaza congelar salarios a cambio de contener despidos

“No vamos a resignar la estabilidad laboral y el poder de compra de los salarios”, afirmó Daer. Defendió el reclamo de Moyano por la doble indemnización y volvió a pedir al Gobierno que auxilie a las obras sociales frente a la competencia de las prepagas
La CGT confía en que las medidas anunciadas en los últimos días por el Gobierno permitan descomprimir el impacto de la crisis en la economía y evitar que el peso de una potencial recesión recaiga sobre los trabajadores. De cualquier manera, en la central sindical que conduce Hugo Moyano abren el paraguas por si su optimismo resulta rebatido por la propia realidad y advierten que no tolerarán ajustes. “Nuestro límite es la estabilidad del empleo y el poder adquisitivo de los salarios. Eso no se resigna”, remarcó en una charla con El Cronista el secretario de prensa de la CGT, Héctor Daer.

El dirigente, recientemente reelecto al frente de la Asociación de Trabajadores de Sanidad de Buenos Aires (ATSA), la organización que a nivel nacional conduce Carlos West Ocampo, aseguró que los gremios no van a aceptar que la solución a la crisis pase por la suspensión de las negociaciones paritarias o un congelamiento salarial.

–Los analistas sostienen que el empleo será una de las variables más afectadas por la crisis. ¿La CGT cree que se está yendo hacia ese escenario?

–Estamos en una etapa en la que tenemos que debatir y acertar muy bien las políticas que podamos llevar adelante. Por eso pretendemos participar y opinar en la discusión de las políticas nacionales, porque si garantizamos que esas políticas son las más adecuadas, los trabajadores no sufriremos, como venimos sufriendo crisis tras crisis desempleo, caída del salario, caída del gasto público y en definitiva una menor calidad de vida. En este momento estamos pensando y opinando desde la CGT para que esto se de en un proceso inverso.

–Pero en algunos sectores se están produciendo despidos y se estima que la situación se complicará a partir de febrero...

–Pretendemos discutir la estabilidad laboral por sobre todas las cosas. Cuando arbitremos todos los medios con políticas activas desde el Poder Ejecutivo, seguramente vamos a tener mayor sustentabilidad. Hay quienes también se plantean un horizonte negro porque también están planteándose un horizonte de ajuste, pero ese no es el camino. Acá hay que sostener pilares básicos que son nuestro límite: fortalecer el empleo y el poder adquisitivo del salario. En esos dos pilares se sustenta la actividad económica.

–No ven un horizonte negro, con despidos masivos, pero a la vez reclaman la doble indemnización...

–Bueno, la doble indemnización debe ser un mecanismo o instrumento que llegado el momento de emergencia sirva para contener el empleo. Pero hay muchas empresas que sus decisiones no se toman en la Argentina, sino que se toman en su casa matriz en el exterior, y a esas empresas hay que obligarlas a tener un compromiso social con el país y ese compromiso básico tiene que ser sostener el empleo.

–Algunos indican que ante la crisis podrían suspenderse las paritarias de 2009.

–Las paritarias tienen una dinámica propia que no se va a cortar. Todas las organizaciones sindicales y las asociaciones empresariales tienen que tener la responsabilidad de sostener estos pilares. La ecuación seguramente va a ser integrada por el empleo, por la actividad, por los efectos sobre el mercado interno y externo y cómo tenemos la posibilidad de evolucionar o por lo menos no disminuir en la calidad de vida de los trabajadores.

–¿En esa ecuación, los gremios podrían aceptar un congelamiento salarial?

- No, no, no. Acá hay actividades que no van a ser rozadas como para plantear esto. Puede ser que algunos sean tocados por la crisis y pero hay otras empresas a las que en esta crisis seguramente les va a ir bien.

–En los últimos meses la CGT insistió en su reclamo al Gobierno para frenar los traspasos a las prepagas. ¿Esperan una definición antes de fin de año?

–El Gobierno tiene una posición similar a la que planteamos nosotros. No se puede seguir sacando de las obras sociales los sueldos altos, sanos y jóvenes porque esto tarde o temprano destruye el sistema solidario donde todos aportan un porcentaje de sus salarios para obtener una misma prestación. Si las obras sociales se quedan con los bajos salarios, con los enfermos y con la gente que tiene mucho consumo de medicina, seguramente no va a poder funcionar el sistema. Hay un avance bastante importante que esperemos se concrete, para que el aporte que hacemos todos los trabajadores al sistema sea del sistema, y que no nos convenzan con un tema individualista.

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