LAS RECETAS DE PAOLO ROCCA - Techint posterga inversiones y pide un dólar más alto

Dijo que con la depreciación del 40% del real contra el dólar “es muy difícil competir”.
“Nosotros estamos postergando inversiones para no correr riesgos y cuidar nuestra posición financiera. Es lo que hay que hacer frente a la crisis”. En boca del jefe del principal conglomerado industrial del país, la recomendación sonó como un cachetazo al plan del Gobierno para inyectar confianza entre empresarios y consumidores. La hizo el número uno del grupo Techint, Paolo Rocca, ante 500 de sus clientes y proveedores. El industrial vaticinó para 2009 “una crisis y una fuerte caída de la demanda”. Y reclamó sin eufemismos una suba del dólar: “Competir con Brasil después de una devaluación del 40% del real es muy difícil”, protestó.

El escenario elegido fue el seminario ProPymes, que organiza anualmente Techint desde la crisis de 2001 y donde Rocca se muestra en público como evita hacerlo durante el resto del año. El cacique del grupo siderúrgico, de capitales argentinos e italianos, también aprovechó para pedir que bajen los impuestos y que dejen de gravarse las ganancias que reinviertan las empresas. Dos alternativas que rechaza el Gobierno, donde aseguran que la rentabilidad récord de los últimos seis años debería invertirse ahora para capear el temporal externo.

Rocca advirtió que “el déficit de manufacturas con Brasil equivale hoy al 25% del producto industrial argentino y era el 3% hace cuatro años”. Y pidió “una mayor defensa de la competencia desleal externa”, en alusión a China, Brasil y el resto de los países exportadores asiáticos.

Un año atrás, Techint planeaba invertir 800 millones de dólares durante el trienio 2008-2010 sólo en su fábrica de aceros planos (Ternium Siderar). En Tenaris Siderca, su división de tubos sin costura, planificaba desembolsar 60 millones este año para investigación y desarrollo.

Pero en el seminario de ayer sólo había caras largas y pymes preparadas para despedir o suspender a algunos de sus empleados. Rocca había mandado ajustar hasta el catering del hotel Hilton, menos pomposo que en años anteriores. “El año que viene el consumo mundial de acero va a caer un 35% y todos los grandes fabricantes están ajustando su producción a eso. Es la crisis más profunda, más veloz y más difundida del último siglo”, se justificó el director ejecutivo de Ternium Siderar, Daniel Novegil.

El grupo de los Rocca, que también tiene negocios en la obra pública, la telefonía y el petróleo, todavía no despidió obreros de sus plantas siderúrgicas. Sí negocia con la UOM el fin de algunas contrataciones temporarias. Y frenó todas sus nuevas búsquedas de personal.

Entre las firmas de menor porte que hacen negocios con Techint, las perspectivas también son negativas. Para 2009 esperan facturar un 24% menos, invertir un 43% menos, exportar un 2% menos y emplear un 4% menos gente. Son las fábricas de electrodomésticos, piezas para autos, máquinas y todo tipo de productos metálicos.

La relación entre el Gobierno y el grupo no atraviesa su mejor momento. Aunque exportó por más de 1.400 millones de dólares el año pasado y solía ser puesto como ejemplo para el resto de los industriales al principio de la gestión de Néstor Kirchner, la Casa Rosada empezó a mirarlo mal antes de la elección de Cristina por sus contactos con dirigentes opositores como Roberto Lavagna. Este año, cuando Hugo Chávez dispuso la nacionalización de su filial venezolana SIDOR, Julio De Vido empezó a pilotear la negociación para evitarla. Pero las tratativas se empantanaron. Y la tensión siguió.

Consejos a las pymes

A pedido de Rafael Catalano, un joven santafesino fabricante de partes para motos y autos, Paolo Rocca dio ayer algunos consejos para capear la tormenta económica mundial desde una pyme nacional. El número uno del grupo Techint se sumó así al magnate mexicano Carlos Slim, quien incluso envió sus recetas por correo electrónico a todos sus empleados, sin obviar la intimidante recomendación de que “cuiden sus empleos”. Para Rocca, los pequeños y medianos empresarios deberían:

*Reducir los stocks ociosos en las plantas. Es decir, producir menos y esperar a vender las existencias.

*Postergar inversiones planeadas.

*Controlar el uso del capital de trabajo. “Si un cliente no paga, seguirlo más. Si un proveedor no cumple, llamarlo más”.

*Ser selectivo en los despidos. El eufemismo que usó fue “asegurar las personas clave en la empresa”.

*Planificar la salida de la crisis. “Qué hacer dentro de un año y medio”.

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