Por la recesión, crece el proteccionismo

Varios países han lanzado en las últimas semanas medidas para defender sus economías y desalentar las compras en el exterior
PARIS.- La ola de proteccionismo que comienza a avanzar sobre el mundo como un tsunami amenaza con frenar el comercio y agudizar la recesión mundial.

Los subsidios, subvenciones, tarifas aduaneras y restricciones sanitarias adoptados en los últimos días por algunos países como Estados Unidos, Rusia, India, China, Indonesia, Francia y Brasil amenazan con paralizar el intercambio mundial y desencadenar una guerra comercial sin precedente desde la Gran Depresión.

Por primera vez después de 26 años de expansión, el comercio -que representa 6% del PBI mundial- experimentará un retroceso del 2,5% en 2009 por efecto conjunto de la crisis económica mundial y de las medidas proteccionistas adoptadas en los cinco continentes. Pero si se multiplican las barreras, el repliegue podría llegar al 7,7%, según Antoine Bouet y David Laborde, del International Food Policy Research, de Washington.

"Cada uno por su lado representa una peligrosa tendencia", advirtió Jim O´Neill, de Goldman Sachs.

La actual tendencia, aparentemente imposible de contener, pulverizó una de las promesas formuladas por los líderes mundiales en la cumbre del G-20 celebrada hace un mes en Washington. El grupo también se había comprometido a concluir antes de fin de año la Ronda de Doha destinada a liberalizar el intercambio.

Pero la resurrección del proteccionismo obligó al director general de la Organización Mundial de Comercio (OMC), Pascal Lamy, a aplazar sine die ese acuerdo. Las tentaciones proteccionistas pueden marcar el final de un período de liberalización que permitió reducir las tarifas aduaneras de 26% en 1986 a 8,8% en 2007.

El presidente francés, Nicolas Sarkozy, en visita oficial a Brasil, apeló ayer a su par Luiz Inacio Lula da Silva a luchar contra esa peligrosa tendencia: "No se puede postergar la liberalización del comercio", proclamó. Pero pocos días antes de subir al avión creó un fondo de US$ 7600 millones para proteger la industria de su país de los "depredadores extranjeros". "Europa podría transformarse en un desierto si no hacemos nada para defender sus industrias", afirmó unos días después en Bruselas.

Los dirigentes se rasgan las vestiduras proclamando su buena fe. "En situaciones de crisis, siempre existe el riesgo de proteccionismo", afirmó el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durão Barroso, que no podía mostrar sus manos limpias. Días antes había bloqueado el ingreso de pavo norteamericano en Europa.

LaUnión Europea también postergó un acuerdo de libre comercio que debía firmar con los países del Golfo.

En tanto, Pekín rechazó las acusaciones de Estados Unidos y México después de que desgravó 3700 productos, que representan el 28% de sus exportaciones. "Nuestro país siempre respetó las reglas de la OMC", afirmó el Ministerio de Comercio.

Rusia, por su parte, aumentó los gravámenes para la importación de automóviles; India disminuyó las cuotas para las importaciones de acero y mineral de hierro; Indonesia adoptó restricciones para más de 500 productos importados, y Brasil estudia aplicar gravámenes a un grupo que va desde pieles hasta duraznos.

Incluso el préstamo de US$ 17.400 millones acordado por el presidente George W. Bush para sacar del coma la industria automotriz de Estados Unidos equivale a una "subvención discriminatoria" contra los fabricantes extranjeros, según los analistas.

El actual escenario inquieta a los expertos, que temen encontrarse ante un remake de la situación que se produjo en junio de 1930. Apenas nueve meses después del crack bursátil de Wall Street, el representante W. C. Hawley y el senador Reed Smoot, ambos republicanos, hicieron votar una ley que aumentaba a niveles sin precedente las tarifas aduaneras de unos 20.000 productos importados. La medida bloqueó la recuperación norteamericana, agravó la recesión mundial y desencadenó una guerra comercial que provocó la caída del comercio del 65% entre 1930 y 1934.

Las nefastas consecuencias que tuvo la ley Hawley-Smoot inspiraron, en gran medida, los acuerdos de Bretton-Woods en 1944, que formularon las primeras recomendaciones de liberalización comercial. Esa misión fue proseguida a partir de los años 50 por el Acuerdo General de Tarifas y Comercio (GATT, por sus siglas en inglés) y más tarde por la OMC.

Gracias a la progresiva eliminación de obstáculos, el comercio global pasó de unos US$ 59.000 millones en 1948 a unos US$ 11,8 billones en 2006, y la OMC se ilusionaba con llegar a 27 billones en 2030. Ahora, la situación puede involucionar. Ese riesgo aumenta a medida que los principales actores del comercio mundial, como ocurría en la Edad Media, construyen fortalezas invisibles en sus fronteras para impedir el libre tránsito de los mercaderes.

Los planes

* La India: ante la caída de los precios internacionales de los alimentos, el gobierno subió 20% los impuestos sobre el aceite de soja para defender a sus productores agropecuarios.

* Rusia: con el mercado de autos más grande de Europa, Moscú aumentó los impuestos al ingreso de autos extranjeros en hasta el 35%. Para proteger a sus granjeros, el Kremlin subió las tarifas a algunos productos agropecuarios comprados a Estados Unidos.

* Indonesia: el país del sudeste asiático impuso restricciones a por lo menos 500 productos, demandando licencias especiales y nuevos cánones a las importaciones.

* Francia: lanzó un fondo estatal para proteger a las empresas locales de compradores extranjeros.

* Brasil: analiza subir las tarifas de vinos, textiles, cueros y duraznos, entre otros productos importados

Comentá la nota