La recaudación fiscal tuvo en agosto el menor crecimiento en 4 años

La recaudación fiscal de agosto arrojó signos claros de la desaceleración en el nivel de actividad de la economía. Según informó ayer la AFIP, creció apenas 4,2% respecto al mismo mes del año pasado, lo que representa el menor aumento interanual en más de cuatro años. Habría que remontarse a mayo de 2005 para encontrar un ascenso inferior.
Los ingresos tributarios sumaron $ 25.272,3 millones; según informaron en conferencia de prensa el titular de la AFIP, Ricardo Echegaray, y el secretario de Hacienda del Ministerio de Economía, Juan Carlos Pezoa.

El incremento de la recaudación en términos reales (es decir, descontando la inflación) se transforma en caída tanto si se toma en cuenta la estimación oficial del alza de precios como los cálculos de las consultoras privadas. Asimismo, si se excluyeran los ingresos excepcionales derivados de la estatización de las AFJP –unos $ 1.280 millones– la recaudación hubiese exhibido una merma en torno al 1%.

Los aportes a la seguridad social –incluida la reforma previsional– treparon en agosto a

$ 6.533 millones, lo que representa un 56,7% más que el mismo mes de 2008.

Durante el mes pasado cayeron varios de los impuestos más vinculados al nivel de actividad. El impuesto a las Ganancias cedió 6,2% interanual (por menores ganancias estimadas por las empresas), mientras que el impuesto al cheque se contrajo 3%. El IVA DGI –el principal tributo por nivel de recaudación– creció 18,5%; por debajo de su promedio anual.

En tanto, virtualmente se desplomaron los gravámenes vinculados al comercio exterior. Las retenciones a la exportación se derrumbaron 42,3%, mientras que los derechos de importación lo hicieron en 21,8%. En parte ello se debe a que la base de comparación es agosto del año pasado, un mes particularmente bueno para estos tributos porque habían recibido el aluvión de ventas contenidas tras el paro de campo que finalizó en junio de 2008.

Lo cierto es que el resultado global podría haber sido peor de no mediar un freno en las devoluciones de IVA y reintegros a la exportación. Mientras el primero se redujo 43,1% respecto a agosto del año pasado, el segundo se retrajo 50%.

De todas formas, la desaceleración en el nivel de recaudación que afecta a la Argentina es un fenómeno generalizado a partir de la crisis financiera internacional. Según datos que suministró la propia AFIP, en julio pasado los principales países del mundo sufrieron variaciones negativas en los ingresos fiscales. Es el caso de EE.UU, Reino Unido, Francia, Brasil, Italia, y Alemania, por citar algunos ejemplos.

En un contexto con recaudación fiscal en baja, sin posibilidades de recortar el gasto (para sostener una política anticíclica) y sin acceso a los mercados voluntarios de deuda, el Gobierno está abocado por estas horas a acelerar los canje de deuda para despejar los vencimientos de los próximos dos años. En paralelo, intenta cerrar una suerte de acuerdo light con el FMI que le permita ir destrabando el escenario financiero, para luego volver a negociar con el Club de París y los holdouts.

En lo que va del año, los ingresos fiscales llegaron a $ 198.027,7 millones, un incremento de 12,6% contra el mismo período de 2008.

Pese a que agosto mostró un marcado freno en el crecimiento de la recaudación Echegaray aseguró que "empiezan a verse señales" de recuperación que podrían vislumbrarse a partir de octubre. Por su parte, Pezoa atribuyó la desaceleración, en parte, a la caída en la actividad que generó la Gripe A. Aunque aseguró que el actual nivel de ingresos le permite al Gobierno "sostener las políticas macroeconómicas y sociales que viene llevando a cabo".

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