Recaudación: se confirma que agoniza la economía

Por Roberto Cachanosky

La Presidenta anunció ayer que la recaudación impositiva de diciembre alcanzó los $ 23.641 millones, un 20,5% más que diciembre de 2008, con lo cual, según ella, se desmienten los pronósticos agoreros de quienes pretenden mostrar que todo es negativo. Claro, en el mundo de ficción que viven los Kirchner, o que pretenden vendernos, los datos siempre son acomodados para mostrar lo bien que estamos a pesar del mundo que vino a complicarnos la vida.

Un solo dato refleja lo poco normal que anda la economía argentina. El martes pasado, los medios de comunicación daban como gran noticia del día que se había entregado un auto cero kilómetro a un docente de La Plata. Si la entrega de un auto cero kilómetro merece la cobertura de los diarios y el despliegue de la televisión para cubrir la solemne entrega, quiere decir que estamos bastante mal, porque en un país normal nunca la entrega de un cero kilómetro (y encima uno de los más baratos y peor equipados) puede ser noticia. Lo normal es que el docente hubiese accedido a un crédito en un banco, comprado el auto que quería y ningún medio se enterara. Pero en el mundo de fantasía de los Kirchner cambiar una heladera o comprar un cero kilómetro de los más baratos constituye todo un acontecimiento político que muestra la solidez de la política económica. Vayamos ahora a la recaudación tributaria de diciembre.

La planilla de recaudación dice que los ingresos fiscales sumaron $ 23.641 millones en diciembre, un 20,5% más que en diciembre del año pasado. Ya de por sí el 20,5% de aumento interanual es menor al 39% de incremento que había mostrado diciembre de 2007 versus diciembre de 2006. Pero, como dentro de los $ 23.641 millones están metidos unos $ 1000 millones que antes iban a las AFJP y ahora se los apropió el Estado, para hacer comparable los números tenemos que restarle esos $ 1000 millones, con lo cual llegamos a la conclusión de que el aumento no dibujado es del 15%. Si mis cálculos no fallan, quiere decir que el incremento real de la recaudación se ubicó por debajo de la tasa de inflación (20% anual), mostrando una fuerte caída del nivel de actividad económica. El PBI debe estar cayendo, como mínimo, un 5% en el último mes del año. Ya en noviembre la recaudación había crecido a un ritmo de aumento que era la mitad del que venía creciendo reflejando el proceso recesivo en que nos metió Néstor

Luce extravagante que la recaudación esté mostrando mejoras como pretende desinformarnos Cristina Fernández, cuando la construcción está paralizada, las ventas de autos cayeron el 30% y las de los shopping, comercios y supermercados agonizan y la economía en general empieza a sentir los mismos rigores recesivos que en el 2001, con el agravante que ahora hay inflación. El dato relevante al respecto es que el IVA DGI subió solo el 13% diciembre contra diciembre. Con una inflación del 20% anual, tomando el IVA como referencia del valor agregado, el PBI debe estar bajando cerca del 6%. Esto confirma que ya entramos en recesión. La caída del PIB será del 5 o 6 por ciento, pero la caída queda confirmada.

Más patéticos es lo que se recaudó en derechos de exportación. Diciembre contra diciembre bajó el 15%. Una mezcla de menores precios externos y menores volúmenes exportados.

La caída de los precios internacionales de los commodieties, los menores volúmenes de exportación, la desaceleración de la inflación por la menor emisión que hace el BCRA, dado que ahora se fugan capitales, y el menor consumo interno permiten vislumbrar un escenario fiscal complicado para el 2009. No es casualidad que estemos asistiendo a un tarifazo atrás de otro. Los aumentos en la energía eléctrica y peajes lejos han estado de ser modificaciones marginales. Las cuentas de luz en los domicilios se han multiplicado por 3 o por 4 y los peajes tuvieron incrementos al más puro estilo rodrigazo. Y ahora se vienen nuevos incrementos de transporte público de pasajeros. ¿Por qué estos tarifazos? Porque a pesar de los increíbles anuncios de Cristina Fernández sobre la recaudación, no hay caja suficiente para seguir financiando la fiesta de subsidios, sostener el aumento del gasto público, dominar a gobernadores e intendentes y, encima, enfrentar los vencimientos de capital e intereses del año que viene. Para el ciudadano común esto implica menor nivel de vida en el futuro inmediato. Para el matrimonio, que la caja agoniza.

Así como se dibujan los números de inflación, las reservas del Central y el nivel de actividad económica, también se pueden mostrar números diferentes a los reales. Sólo basta con ser creativos a la hora de informar los datos y tener el suficiente desparpajo como para presentarlos como ciertos.

Se entiende que el matrimonio se esfuerce por vendernos el diario de Yrigoyen, pero, al menos, que no ofendan nuestra inteligencia en forma tan grosera.

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