La recategorización de los inmuebles regirá desde 2010

Se realizará mediante un cuestionario que se enviará a los contribuyentes. Quienes declaren bajar de categoría serán inspeccionados. Para el resto, controles aleatorios.
La Municipalidad de Córdoba enviará en los próximos meses un formulario a cada contribuyente. En base a las respuestas obtenidas, elaborará una recategorización de los inmuebles que comenzará a regir desde el segundo cuatrimestre de 2010.

Así lo informó el secretario de Economía municipal, Miguel Pozzolo. De esta manera, se busca continuar con el reordenamiento territorial que comenzó con el revalúo impositivo que rige desde principios de este año.

Pozzolo explicó que el mecanismo que se utilizará será el de una declaración jurada que se enviará a los contribuyentes con los cedulones de junio o julio. Allí se realizarán diferentes consultas que permitirán conocer si un inmueble cambió de categoría o se mantiene en la misma.

Cabe recordar que en la ciudad de Córdoba hay cuatro categorías de inmuebles. La primera es la que paga las tasas más altas, mientras que la cuarta es la que corresponde a las viviendas más humildes.

Según datos municipales, en la Capital hay 3.124 viviendas de primera categoría, 79.501 de segunda, 281.987 de tercera y 24.331 viviendas de cuarta categoría.

La Dirección de Catastro municipal realiza la categorización de acuerdo con lo establecido en el Código Tributario. Para establecer en qué categoría se encuentra cada vivienda se realiza una operación matemática en la que se toman en cuenta los materiales de construcción y las terminaciones.

El cambio de categoría implica una suba en las tasas. Por ejemplo, una vivienda de barrio Tejas del Sur paga mensualmente 50 pesos, mientras que una vivienda de tercera categoría tributa 66 pesos.

Declaraciones juradas. Según Pozzolo, las declaraciones juradas que se enviarán a los contribuyentes constan de dos cuerpos. En la primera parte se consultará sobre los metros cuadrados, mientras que en la segunda se indagará sobre los materiales utilizados en la construcción.

Esos documentos deberán ser devueltos a la Municipalidad y, en base a ellos, se establecerán las categorías. En caso de que baje la categoría, el municipio enviará una inspección al inmueble para corroborar los datos. Pero si la categoría se mantiene o sube, esos controles serán aleatorios. "En caso de mentir, puede haber multas o pagos retroactivos", afirmó Pozzolo.

En la Municipalidad esperan que la recategorización esté lista para principios de 2010, y empezaría a regir en el segundo cuatrimestre de ese año.

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