Se recalentó la pelea entre los cables y las telefónicas por la Ley de Medios

Las empresas de televisión paga aseguran que si las de telecomunicaciones entran al negocio, se destruirá a 700 pymes que brindan el servicio en el interior del país y que no tienen el tamaño para competir con los gigantes. Desde las telefónicas se afirma que lo que está en juego son las inversiones para crear una red diez veces más veloz, que no pueden hacer las pequeñas empresas. Especialistas ratifican que su ingreso es inexorable. Pero que el Estado debe determinar cómo se hace para reducir los daños y crear competencia entre las redes de cable y de telecomunicaciones.
El ingreso de las telefónicas al mercado de radiodifusión se convirtió en el principal caballo de la batalla de parte de la oposición para rechazar el proyecto oficial de Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. Su entrada en el negocio amenaza la sobrevivencia de 700 pymes de televisión por cable. Pero algunos especialistas aseguran que además de inexorable, el desembarco de las empresas de telecomunicaciones provocará el ambiente competitivo necesario para que se desarrollen redes de nueva generación que multiplican por diez o más la velocidad de acceso a Internet y otros contenidos.

El socialismo y la Coalición Cívica insistieron ayer en rechazar el proyecto oficial y proponer que se limite el ingreso de las telefónicas. El diputado y economista de la CTA, Claudio Lozano, organiza para el martes una marcha "en contra de las telefónicas y a favor de la nueva ley".

Sus argumentos los expresa la industria del cable. Walter Burzaco, presidente de la Asociación Argentina de Televisión por Cable (ATVC) y gerente de Cablevisión (Grupo Clarín), aseguró que como las telefónicas cuentan con una red desarrollada por la ex ENTEL, que llega a 8 millones de usuarios y a un nivel de facturación varias veces más grande que los de las principales empresas de cable, "es claro que se desmantelará a las pymes del sector".

Especialistas, como el ex titular de la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia, Diego Petrecolla, estimaron en mayo que son unos 700 los operadores amenazados, de concretarse el ingreso de las telefónicas al negocio.

"Nunca en 45 años estuvimos tan en riesgo como hoy", afirmó José Toledo, titular de la Asocación Bonaerense de Televisión. "Las telefónicas no pueden entrar porque se autoexcluyeron. Cuando compraron ENTEL, el pliego decía que no pueden dar radiodifusión", recordó.

Burzaco hizo otras críticas: "El proyecto dice que ninguna empresa de TV paga podrá tener más de 35% del mercado. Las telefónicas pueden escaparse de este límite al dar el servicio por Internet".

Es por dudas como ésta que el especialista en medios Martín Becerra asegura que "prohibir el ingreso de las telefónicas es no entender el mundo de la convergencia". Para el especialista, lo que le queda a los Estados es determinar con qué reglas se produce esa convergencia entre medios y telecomunicaciones.

Becerra está de acuerdo con las limitaciones que el proyecto oficial impone en su artículo 25 a las telefónicas: les pide que abran sus redes a la competencia. Pero está a favor de agregar otras, como que las telefónicas ingresen al mundo de la TV cuando muestren que perdieron mercado en manos de competidores.

Hernán Colombo, de la dirección Marco Regulatorio de Telecom, expuso ayer en la audiencia pública del Congreso la postura de las telefónicas. Aseguró que el proyecto debe alentar modelos de negocios sustentables que incentiven la inversión en las redes de nueva generación.

Esas redes se están desarrollando en Europa, los EE.UU. y Asia, y otorgan velocidades de conexión al menos diez veces superiores a la que tiene la mayoría de los usuarios de la Argentina. Pero la inversión de las empresas es alta: entre US$ 850 y US$ 1.700 por usuario.

"Las pymes del cable no pueden hacer esas inversiones", aseguran desde las telefónicas.

Los cableros dicen lo contrario. Burzaco recordó que en más de 500 localidades desembolsaron $ 400 millones en los últimos años. Expertos regulatorios dicen que si las telefónica no compiten, los cableros no harán las inversiones y viceversa.

Defensa de la Competencia desembarcó en Cablevisión

El jueves, mientras un ejército de inspectores de la AFIP intentaba entrar en la redacción de Clarín, cuatro economistas y abogados de la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia (CNDC) desembarcaron en Cablevisión en busca de información sobre el cumplimiento de las metas que la empresa acordó para que ese organismo aprobara la fusión con Multicanal en 2007.

Eugenia Ferreira, Jorge Pereda, César Pombo y José Fererira fueron bien recibidos en la empresa de cable con más abonados en América latina. No fue el mismo trato que recibieron sus colegas de la AFIP por parte del Grupo Clarín. Al fin y al cabo, la CNDC aprobó la fusión con el voto unánime de sus vocales. José Sbattella, en ese entonces presidente de la CNDC, planteó algunos reparos en su dictamen, pero su voto también fue favorable.

Parte de los dictámenes de la CNDC serán utilizados por Clarín para rechazar judicialmente la negativa a la fusión que dio a conocer el Comfer, que conduce Gabriel Mariotto, la semana pasada.

La CNDC auditará ahora si señales como C5N tuvieron problemas para ser incorporadas en la grilla, si la empresa no aumentó el precio del abono en las localidades donde no tiene competencia y si despliega el anillo de fibra óptica que se comprometió a desarrollar y que unirá a las principales ciudades del país, entre otros temas.

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