Rebelión en el shopping: piden rebaja en alquileres

Es por la caída de ventas de los últimos cuatro meses. Las marcas más golpeadas son las de ropa, zapatos y carteras.
El derrumbe del consumo de indumentaria durante el primer mes y medio del año motivó a representantes de la industria a reclamar rebajas de hasta el 40% en alquileres de los shoppings. Los empresarios del sector planean reunirse con directivos de la Cámara de Centros Comerciales (CASC) y con funcionarios de la secretaría de Comercio. Los dueños de los shoppings no quieren ceder.

En los centros comerciales el alquiler se paga con un monto fijo de llave al inicio del contrato y luego un pago mensual en relación a la facturación de cada marca. Habitualmente es un porcentaje variable de lo vendido, que oscila entre 7 y 8% Ahora los comerciantes piden bajarlo a 5%, lo mismo que hace cinco años, por la caída en sus ventas.

La renovación de los contratos, que se firman por tres años, está generando preocupación en el sector. De 20 empresarios consultados por este diario, 15 admitieron que de no conseguir “reducciones” no sólo van a cerrar sucursales sino que además despedirán empleados.

Por temor a recibir llamados del polémico secretario de Comercio o “represalias impositivas”, todos los empresarios y directivos de la industria que opinaron pidieron a cambio reserva de su identidad.

“El cobro de la llave es muy alto. En 2005 lo pagué porque vendía casi el doble que ahora. Si erradicaran ese costo no tendría problemas con el alquiler. No me quiero imaginar lo que me van a cobrar cuando renueve el contrato a mitad de año”, dijo el dueño de una marca de indumentaria femenina que tiene sucursales en centros comerciales de IRSA (de la familia Elsztain) y de Cencosud (chilena propietaria de Unicenter, entre otros negocios).

Los shoppings defienden el valor de la llave (entre $50.000 y $100.000) y de la renta escalonada “atada a la facturación” justificando que en los últimos años no hubo incrementos ni cambios en su esquema de comercialización. Además, sus directivos entienden que sus ganancias son directamente proporcionales a las de sus clientes, de lo contrario, perderían dinero. “No aumentaron los alquileres, lo que no significa que no están por las nubes”, opinó el propietario de una casa de indumentaria masculina.

Los centros comerciales combinan un piso fijo (que varía entre $4.000 y $20.000, según el tamaño del local) y un porcentaje sobre las ventas. Ese monto puede oscilar entre 6% y 11%, según el rubro. En todos los casos, el comerciante termina pagando la cifra más alta. Las tiendas de indumentaria abonan entre 7% y 8%. Eso incluye la limpieza, la seguridad, los cargos por publicidad común e individual y las expensas.

Por ejemplo, si un comercio tiene un contrato por 6% o $4.000 mensuales, cuando factura $100.000 paga $6.000 en concepto de alquiler. Esa cifra corresponde al 6% de su facturación. Pero si sus ventas caen a $50.000 mensuales, ya no para el 6% de sus ingresos ($3.000), sino el piso de $4.000.

Las quejas de comerciantes e industriales sobre el precio de los alquileres no son nuevas. Esos reclamos desaparecen durante los períodos de vacas gordas y vuelven a tomar impulso en tiempos de vacas flacas.

Que pase el que sigue

En los centros comerciales de APSA, propiedad del grupo de la familia Elsztain, sigue vigente la lista de espera para alquilar un local. “Todavía se mantiene la vacancia por rotación, que es del 1% anual”, contó una fuente vinculada con Alto Palermo Shopping. Las quejas de los comerciantes parecerían no tener asidero en este escenario. Un ejemplo es el listado de marcas que esperan por un lugar en el nuevo centro comercial de los Elsztain, Dot Baires Shopping, que abrirá en abril. El año pasado fue un buen año para los centros comerciales. Sus ventas anuales crecieron 21,9% pero con una fuerte desaceleración desde octubre que tiende a profundizarse.

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