Se rebelan gobernadores contra cifras del Indec

• Comenzarán a publicar datos propios de inflación
La rebelión de los gobernadores justicialistas contra la política económica del Ejecutivo nacional y la exigencia de avanzar en una desmorenización ya comenzó, y avanzará sobre uno de los temas más polémicos del Gobierno de Cristina de Kirchner: varias provincias volverán a difundir sus propias cifras de inflación desde el próximo mes, con las que mostrarán las amplias diferencias que existen entre la medición del Instituto Nacional de Estadística y Censos -INDEC- y la situación regional.

En la mayoría de los casos, el cálculo se eleva a más del doble, con lo que se duplicaría este año el IPC estimado por la intervención de Guillermo Moreno, que no superaría el 8%.

Fue el gobernador de Chubut, Mario Das Neves, quien trajo ayer la novedad, de gira por Buenos Aires para promocionarse como presidenciable y reunirse con el nuevo titular del justicialismo, Daniel Scioli, y mostrar abiertamente las distancias que lo separan ahora del matrimonio Kirchner. Además de pedir cambios en la comunicación del Gobierno con la sociedad y del pedido a la Presidente y su esposo de «escuchar a la gente», el chubutense fue más allá y anunció en varios envíos periodísticos y audiencias privadas que comenzará a criticar abiertamente las políticas públicas nacionales con las que no coincida, comenzando por las mediciones inflacionarias. Dijo, además, que su actitud será seguida por algunos gobernadores, que tienen vedada por el INDEC la difusión de los aumentos de precios en sus territorios.

Varios de los gobernadores justicialistas venían criticando desde hace un tiempo al Gobierno nacional por la medición del IPC nacional, al asegurar que no podían hablar, y mucho menos defender, de la situación del alza de precios en sus territorios. En el listado se ubicaban, además de Das Neves, Celso Jaque (Mendoza), José Alperovich (Tucumán), Juan Schiaretti (Córdoba) y Juan Manuel Urtubey (Salta).

Prohibición

En todos estos casos, existe una prohibición explícita de parte del INDEC para medir los IPC provinciales desde el 13 de mayo de 2008, cuando un misiva firmada por la directora y embajadora oficial morenista en el organismo, Ana María Edwin, dispuso que las oficinas regionales ya no publicaran el indicador. La orden incluía, además, dejar de colaborar con las mediciones locales (que incluían productos estacionales en algunas localidades específicas del interior) y prohibir hablar públicamente del tema. Hacia adelante, la inflación nacional sólo tendría como referencia el IPC morenista publicado por el INDEC de Edwin.

El motivo de la medida del Gobierno nacional fue evitar que todos los meses las provincias mostraran crecimientos de Pprecios con indicadores hasta tres veces superiores a los medidos por Moreno desde enero de 2007. Como se trataba de las únicas cifras oficiales que refutaban los diseños de inflación nacional, el secretario de Comercio cortó por lo sano y decidió prohibir el indicador de las provincias. La explicación morenista hablaba de distorsiones en la metodología de cálculo, lo que justificaba teóricamente las diferencias entre la Nación y las ciudades del interior.

Sólo quedó en rebeldía San Luis. El Gobierno de Adolfo Rodríguez Saá, opositor directo de los Kirchner, aportó los fondos para que esa provincia continuara publicando la medición del IPC local, mostrando la distancia entre el INDEC y los puntanos.

Ese IPC nacional había sido también creación kirchnerista y comenzó a distribuirse en noviembre de 2005. La idea original había sido del propio Néstor Kirchner, al enterarse a mediados de 2004 que los cálculos provinciales arrojaban porcentajes menores que los de la Capital Federal y el Gran Buenos Aires. Se nombró entonces una coordinación para medir el IPC nacional, y desde el anteúltimo mes de 2005 fue publicado ininterrumpidamente hasta abril de 2007, cuando se lo defenestró. En el medio quedaron también los proyectos de calcular la inflación en un total de 17 provincias de todo el país, con la intención de federalizar el índice y aplacar el alza de los precios porteños.

Se recuerda, además, que la diferencia entre la medición del INDEC y la de la provincia de Mendoza fue la primera polémica entre la administración Kirchner y el ahora vicepresidente, Julio Cobos. En plena campaña electoral para la elección presidencial de la fórmula «Cristina, Cobos y vos», desde Mendoza se publicaban cifras de alzas de precios en el segundo semestre de 2007, donde los incrementos triplicaban a los diseños morenistas. Cobos había imitado a Rodríguez Saá y decidió aportar los fondos para que la provincia continúe midiendo las alteraciones en los valores de los productos locales. La situación cambió cuando Cobos llegó a Buenos Aires, en diciembre de 2007, Jaque asumió en Mendoza y unas de sus primeras decisiones fue desmantelar el IPC provincial. Desde hace algunos meses, Das Neves también tiene su propia medición, publicada en la página oficial de la gobernación. Ese indicador se hará público y tendrá difusión desde las próximas semanas.

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