INV: Se reavivó la polémica por el error en la cosecha.

Ayer, el presidente del INV salió a decir que habrá revisión interna para mejorar el cálculo. A 4 meses se desató otro revuelo y hay sectores que lo ponen en duda.
Tras los ecos del discurso del presidente de los Viñateros y Bodegueros del Este, Javier Palau; quien el sábado disparó duramente contra los errores en el pronóstico de la cosecha pasada del INV, se reavivó una fuerte polémica en la región por la conveniencia o no de divulgar esos números.

El gobernador mendocino Celso Jaque comparó el pronóstico de cosecha del INV con las encuestas políticas, dijo que es dato orientativo, pero que si fuera por él ni lo daría a conocer públicamente. "Es un elemento dañino para el negocio del vino, ya que, como las encuestas electorales, alimentan la especulación", afirmó.

Las entidades no se quedaron atrás y ayer en San Juan, los sectores viñateros y mosteros dijeron que el error les afectó el bolsillo y distorsionó el mercado interno y externo, responsabilizando exclusivamente al INV por la desinteligencia, de igual forma que hizo Palau el sábado pasado.

En medio de ese revuelo, el presidente del INV, Guillermo García salió ayer a enfrentar los cuestionamientos. El directivo admitió ayer "una revisión interna en busca de precisar los métodos y evitar nuevas sorpresas climáticas como las vividas durante la última estimación", pero minimizó lo sucedido: Insistió en que "el pronóstico es un dato más, un aporte orientativo", dijo que "los precios igual iban a cambiar de todas maneras" y que el pronostico "no jugó para distorsionar el mercado". "El pronóstico es una estimación que, este año y luego de toda una historia de aciertos y certezas, soportó un cambio climático y lo desajustó", dijo.

El revuelo se desató porque en 15 años que el INV realiza este calculo de cosecha nunca se había equivocado por tanta diferencia como sucedió este año (ver recuadro).

En esta provincia la polémica reavivó la bronca de los viñateros: Culpan al error de cálculo de los bajos precios que les pagaron por la uva. "Fue cruel el pronóstico porque generó una perjuicio muy grande a los viñateros y a los industriales también. Vimos la merma en los parrales, y sin embargo el INV lo equivocó y mandó señales erróneas a los mercados externos. Todos los precios habrían variado si el pronóstico no hubiera cometido un error tan grueso", dijo Héctor Yanzón, a cargo de la Federación de Viñateros. Pidió además revisar la metodología para no volver a cometer el error.

"El pronóstico hace falta en la medida que sea serio, porque sirve para condicionar el precio y cuando se sabe que no va a haber tanta uva las condiciones del precio cambian", opinó en coincidencia Juan José Ramos, titular de la Asociación de Viñateros. "Este año fue preocupante lo que ocurrió: Todos sabíamos que había una fuerte merma y de haberse hecho el pronóstico correcto, el precio de la uva hubiese sido diferente y no habría hecho falta la intervención estatal", agregó. Ramos culpó al presidente del INV "por no haber tomado la decisión política de hacer un chequeo final previo".

Otro sector que está indignado es el mostero. Una alta fuente dijo que el error del INV les afectó "seriamente la parte económica". "Si hubiésemos sabido de una merma tan alta, hubiéramos retenido mostos y negociado precios en otras condiciones. A nuestro sector lo perjudicó bastante", sostuvo. Ese sector soportó el primer trimestre del año con precios internacionales bajos que empezaron a repuntar sensiblemente cuando se conoció que iba a haber poco mosto. No obstante García no coincide con esas afirmaciones: "Tal cual se dieron las cosas, los precios de la uva igual se iban a modificar como sucedió finalmente: no fue el INV y su pronóstico el gran determinante de los cambios en los precios", aseguró ayer.

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