Reasignan fondos del presupuesto de De Vido por $ 2.475 millones

Restan partidas a inversiones de capital y las destinan a gastos corrientes.
El Gobierno volvió a utilizar los "superpoderes" que tiene por la ley de administración financiera para concretar una nueva "mega redistribución" de las partidas presupuestarias que maneja el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido.

Por medio de la decisión administrativa 168 que lleva la firma del Jefe de Gabinete, Aníbal Fernández; la administración kirchnerista aprobó una reasignación presupuestaria global de $ 2.475 millones que afecta gastos corrientes y de capital de casi todas las áreas, organismos, fondos, entes y concesiones que dependen de la cartera de Planificación.

La medida oficial ¿que cuenta con tres anexos que contienen 570 planillas¿ deja entre los principales beneficiarios de los cambios a los programas de viviendas y obras sociales con un refuerzo presupuestario de casi $ 1.250 millones; a la compañía administradora del mercado eléctrico (Cammesa) con una transferencia de $ 746 millones y la empresa energética estatal, Enarsa, que recibió una ampliación para gastos corrientes de $ 563 millones.

Aerolíneas Argentinas ¿que en el último año se convirtió en una de las principales aspiradoras de recursos públicos¿ también figura entre las receptoras de fondos con una partida extra de $ 347,3 millones. Los ferrocarriles metropolitanos tampoco se quedan atrás y recibirán un refuerzo de casi $ 257 millones para cubrir los subsidios tarifarios.

La modificación presupuestaria que altera por completo el presupuesto que originariamente se había aprobado para el ministerio de Planificación se concretó bajo el paraguas normativo de los denominados "superpoderes" que tiene la Casa Rosada por la vigencia del reformado artículo 37 de la ley de administración financiera.

Con esa herramienta, la Jefatura de Gabinete puede reorientar el destino de las partidas presupuestarias y ampliar los gatos con recursos específicos sin necesidad de pasar por el Congreso.

La nueva redistribución presupuestaria tiene como elemento saliente la desafectación de numerosas partidas de inversión y de gastos de capital que ahora se volcarán a atender gastos operativos, subsidios y pagos de sueldos.

Entre los datos relevantes que figuran en las planillas anexas se destacan los siguientes:

Refuerzo de las partidas destinadas a cuatro programas de obras públicas que involucran transferencias a provincias y municipios. Para el plan "Techo Digno" se asignaron $ 782 millones y para el programa de "Acciones para el mejoramiento habitacional" otros $205 millones adicionales. En tanto, para el "Fortalecimiento Comunitario del Hábitat" se aprobaron $ 141 millones y para el programa de "Urbanización de Villas y Asentamientos Precarios" otra partida de $ 115 millones.

En transporte público aparecen tres cambios salientes. Si bien hay un giro para los concesionarios ferroviarios de $ 257 millones para subsidios, como contrapartida aparece una reducción de inversiones del Estado en el sector por $ 410 millones. En el caso del SUBE ¿el nuevo sistema de boleto electrónico¿ se dispuso una partida de $ 121 millones para los gastos de implementación. Y para los colectivos, se autorizó un refuerzo de $ 110 millones para el fondo fiduciario que atiende el pago de una parte de los subsidios a las líneas urbanas.

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