La reapertura de PCP implicaría una inversión de $12 millones

Mañana arriban a Posadas los dirigentes papeleros para solicitar audiencia al Gobierno. Los trabajadores quieren recuperar la fábrica por sus propios medios
POSADAS Y PUERTO PIRAY. La crisis desatada en la fábrica Pasta Celulósica de Piray (PCP) parece no tener fin. Los propios trabajadores entienden que la reactivación de la industria implicaría una inversión oficial cercana a los 12 millones de pesos.

Desde el sindicato de papeleros, el secretario general Mario Ezcurra, destacó que todos los “caminos finalizan ahora en el gobierno provincial, porque en este momento, para mantener nuestras fuentes laborales, dependemos de la ayuda que nos pueda proveer”.

Los trabajadores recordaron que durante el 2007 la provincia gestionó un préstamo a Benfide por 5 millones de pesos para mantener abierta PCP. “Pero no sabemos a dónde fueron a parar esos recursos económicos, porque ni la situación de los empleados ni la de la fábrica mejoró”, alertó Ezcurra.

Ahora los trabajadores reclaman que desde el gobierno provincial se concrete un préstamo de 12 millones de pesos.

Ese monto económico se destinaría a pagar los haberes atrasados, los servicios y para la impostergable adquisición de insumos con la intención de reanudar la producción celulósica.

De su parte, el líder sindical papelero manifestó que “todas las vías de negociación con los empresarios están agotadas, el acuerdo que teníamos firmado no lo respetaron los empresarios”. Por lo anterior, los empleados exigieron “al gobierno de la provincia que intervenga contra Benfide, ya que ellos se declararon insolventes para pagarnos los sueldos adeudados”.

Según las afirmaciones del sindicalista, “con todos los caminos cerrados, no nos quedaba otra alternativa que tomar las instalaciones de la fábrica”.

Al decir de los obreros papeleros, “los empresarios dicen ahora que son insolventes y que no pueden pagarnos nuestros salarios atrasados, pero en su momento recibieron mucho dinero para que este emprendimiento siga en pie”.

De acuerdo a Ezcurra, “ahora la Justicia deberá determinar cuál va a ser nuestro futuro”.

Una de las propuestas enarboladas por los propios trabajadores para solucionar la situación es el proceso de recuperación de la empresa por parte de los propios empleados. Pero ese camino requeriría una sentencia judicial previa y un largo trayecto administrativo.

Uno de los pasos a concretar mañana será solicitar una audiencia con el gobernador Maurice Closs, con la finalidad de exponer las vicisitudes de los empleados. Como así también que la provincia tome medidas de carácter urgente en la problemática de PCP.

El aguante

Por otra parte, las mujeres autoconvocadas de Puerto Piray decidieron continuar con la protesta de ayuno en las puertas de la empresa.

Allí, los trabajadores instalaron maquinarias con la finalidad de impedir el acceso de cualquier persona a la empresa.

También se encuentran en el lugar las modestas carpas en las cuales pernoctan los manifestantes, junto a las cuales se divisan los fogones para los infaltables mates que intentan mitigar las interminables noche de guardia.

“Estamos decididas a ir hasta las últimas consecuencias, porque todas nuestras familias dependen del ingreso mensual de PCP. Y casi la totalidad de Puerto Piray también, y los sueldos no aparecen”, manifestó una de las movilizadas, Ramona Bóveda.

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