La reaparición de Martí convulsionó la interna.

Apoyó a Mestre, pero le alejó a varios intendentes. El resto de los sectores le achaca trabajar para el peronismo.
“Éramos pocos y parió la abuela”. El dicho refleja con precisión el hoy de la interna radical. Cuando parecía que el discurso de los nucleamientos internos se iba amalgamando en torno a la necesidad de unidad partidaria, reapareció Rubén Martí y convulsionó todo.

Asumiendo una suerte de padrinazgo político de Ramón Mestre, el ex intendente de Córdoba le armó una reunión con el vicepresidente Julio Cobos a su nuevo protegido y luego lo acompañó en el acto donde Mestre reiteró que quiere presidir el Comité Central del radicalismo.

Las reacciones no tardaron. La mayoría de los referentes del Foro de Intendentes radicales (Carlos Felpeto, Alberto Giménez, por ejemplo), le dieron la espalda a Mestre. Mario Negri se apuró en sacar del cajón de los recuerdos el apoyo político de Martí al entonces candidato menemista a intendente de Córdoba Germán Kammerath. Y el jefe del bloque de legisladores de la UCR, Hipólito Faustinelli, le tiró con munición gruesa: “Es evidente, claro y notorio que Martí recibe órdenes desde fuera del partido. Tiene a ex funcionarios suyos en todos los gobiernos peronistas o kirchneristas: en el Gobierno provincial, en la Nación y hasta en la Municipalidad de Córdoba”.

A pesar de que los nuevos mestristas lo ponderan como una “leyenda viviente”, Martí parece haber echado por tierra, de antemano, cualquier intento de unidad partidaria de cara a las elecciones internas convocadas para el 26 de abril.

Grupos. En este marco de convulsión, esta semana comenzará la ronda de consultas entre los núcleos internos del partido: la angelocista Línea Federal (por ahora sin candidato a presidir el Comité provincia); la mestrista Confluencia radical (con el propio Mestre como principal postulante); Fuerza renovadora, que propone a Faustinelli al Comité provincia y a Miguel Nicolás para presidir el Comité Capital; el viejo Modeso de Carlos Becerra que ahora se llama Identidad Partidaria (con el legislador Dante Rossi como principal candidato); el sector que lidera Mario Negri (postularía al diputado nacional Heriberto Martínez o al legislador Carlos Giaveno); y el núcleo que responde a Fernando Montoya (sin candidato propio).

A estos sectores, que son los únicos que tienen reconocimiento legal para presentar candidatos, se les suma el Foro de Intendentes Radicales cuyos referentes deberán acordar con alguno de los núcleos arriba mencionados para presentar a sus propio candidatos.

Alianza, objetivos e ideas. Coinciden los referentes de los distintos sectores que hay un objetivo común: fortalecer al partido, unirlo, para después evaluar la conveniencia de una estrategia de alianza con el Frente Cívico.

Excepto los de Identidad partidaria, nadie le cierra definitivamente la puerta a Juez. Angeloz, incluso, dijo que la alianza es rechazada “en un 90 por ciento”, lo que implica que hay un 10 por ciento a favor todavía latente, porque en el Congreso partidario (el organismo que definirá la cuestión después de las internas) puede pasar cualquier cosa.

El sector de Negri (a favor de una posterior alianza con Juez) comenzará a definir esta semana a sus candidatos partidarios, pero impulsa una lista de unidad, posibilidad que al resto de los núcleos les parece cada vez más alejada.

Faustinelli y Oscar Aguad (éste último ahora pegado a Mestre), tratarán esta semana de que se analice la posibilidad de que el 26 de abril sólo se vote por autoridades partidarias y no por candidatos a senador y diputados. Dice Faustinelli que “será muy complicado bajar a un candidato elegido en internas si después el Congreso resuelve aliarse con otra fuerza política”.

Nadie sabe si la idea, que sólo puede aprobar el Congreso partidario, prosperará. Mientras tanto, hay tiempo hasta el 26 de marzo para oficializar las listas de candidatos para todos los cargos.

El gran obstáculo para la concreción de todos los objetivos, en particular, el de la unidad, es que todos los referentes quieren ocupar los pocos cargos partidarios de importancia y los lugares expectables de las listas de candidatos a senador y a diputado nacional. Y nadie resigna sus intereses. A Mestre le reprochan que quiere presidir el Comité Central y pretende la candidatura a senador nacional.

“Mestre y Martí son los representantes del Gobierno provincial en la interna radical”, dijo Faustinelli. Y el mestrista Jorge Font le contestó: “La confluencia Mestre-Martí es un intento de buscar la unidad interna y la autonomía, lo que, precisamente, no se aprecia en el bloque legislativo que conduce Faustinelli”.

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