Reapareció Moreno con topes para frenar la suba de la carne

Presionó sobre los consignatarios de Liniers por el aumento fuerte de la hacienda.
El secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, volvió a poner sus ojos sobre el Mercado de Liniers. Allí se notó ayer la escasez de ganado vacuno que los especialistas pronostican desde hace rato, y los precios se elevaron más de 5%. Frente al probable escenario de que esa suba llegue a los mostradores, Moreno sacó a relucir sus famosos listados de precios máximos.

Muy temprano los operadores del mercado ganadero tuvieron noticias de este nuevo avance oficial. Cuando los primeros remates daban cuenta cierta de una fuerte suba de los precios, el teléfono de varios consignatarios comenzó a sonar. Quien hablaba en nombre de Moreno era su principal operador en el negocio de la carne, Jorge "El Negro" Martínez, dueño del frigorífico Panamericano y de otras cuatro plantas de faena dedicadas al consumo. La orden era precisa: no pagar más de 4,50 pesos por kilo vivo de ternero. En ese momento, los valores rondaban los 5 pesos. Ese y otros precios de referencia para las diferentes categorías de hacienda llegaron acompañados por una retirada de los compradores de las subastas, que duró apenas un par de horas. La evidente escasez de hacienda en momentos en que hay un pico de consumo de carne por las fiestas, hizo que los frigoríficos desistieran rápidamente de su estrategia. Volvieron a comprar y finalmente el Indice Novillo del Mercado de Liniers reflejó esa situación: cerró a 3,897 pesos por kilo vivo, un 5% por encima de los valores del viernes pasado.

Desde principios de 2009, los valores del ganado han registrado una fuerte recuperación luego de tres años de permanecer prácticamente congelados. Subieron nada menos que 31%.

Por la tarde, Martínez convocó a una reunión de urgencia para transmitir a sus pares de la industria frigorífica las instrucciones impartidas desde Comercio Interior. Los faenadores acordaron respetar los precios sugeridos como manera de poner freno a esta nueva escalada, aunque muchos de ellos solo lo harían de palabra. Es decir, declararán los valores oficiales pero pagarán a los productores un sobreprecio en negro.

Poco le importa eso a Moreno, como siempre más preocupado por contar con valores que atenúen la marcha de la inflación que por la tan mentada "mesa de los argentinos".

La suba de la hacienda antes de las fiestas navideñas ocurre todos los años. Pero en esta ocasión hay condiciones que hablan de un movimiento de precios estructural, del cual será muy difícil retroceder en estos meses. La sequía provocó una merma significativa en la producción de terneros, que será todavía más visible en 2010 y 2011. Diversos especialistas estiman que la caída en el índice de preñez de las vacas por falta de alimentación adecuada determinará que la oferta de terneros caiga en casi 4 millones de cabezas, sobre una oferta que habitualmente ronda los 12 millones.

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