Reapareció el Banco Central y frenó al dólar en $ 3,70

En la city hablan de ventas de entre u$s 70 y u$s 100 millones. A su vez, hay malestar en las mesas porque denuncian que el BCRA presiona a los bancos para desalentar la compra de divisas de sus clientes. Afirman que los intima a informar por operaciones que superen los u$s 100.000
El Banco Central (BCRA) demostró una vez más que el precio del tipo de cambio está bajo su órbita. Ayer, como había vaticinado, salió a intervenir en el mercado con más fuerza que la jornada anterior. La plaza sigue sin registrar oferentes y la demanda continúa sostenida. Bajo este contexto, y con elecciones mediante, a la entidad dirigida por Martín Redrado no le queda casi alternativa que salir a gastar sus cartuchos –reservas–. En las mesas hablan de ventas del organismo oficial de entre u$s 70 y u$s 100 millones que lograron sostener el valor del dólar sin cambios. En el Central dicen que la cifra no superó los u$s 20 millones. Como sea, en el circuito mayorista la divisa estadounidense bajó 2 milésimas para terminar cotizando a $ 3,6880 para la venta. En las pizarras, el billete al público se mantuvo en $ 3,70 vendedor. Sin embargo, el volumen de negocios resultó marginal: se operaron apenas por encima de u$s 300 millones entre los dos mercados ( MAE y MEC).

En esta línea, en la city advierten que también existen otros métodos por los que el Central intenta contener el valor cambiario. Según dicen, apunta a controlar también la demanda de los inversores. En las mesas revelaron que desde el viernes pasado hay llamados del ente oficial que los intima a desalentar las compras de sus clientes por montos significativos –en algunos casos se habló de cifras que superen los u$s 100.000 millones–. Vale recordar que por ley el límite de compra de dólares tanto para individuos como para empresas es de u$s 2 millones mensuales. "El BCRA pretende que las entidades financieras desalienten las compras de las empresas para atesoramiento o para girar dividendos a su país de origen. No así para las operaciones genuinas de importación. Lo hace intimando a los bancos a que lo llamemos para comunicarles cada pedido de compra de clientes superiores a u$s 1 millón", comentaron en un banco de primera línea. "Es como pedirle permiso, cuando el margen de compra es muy superior", cuestionaron. "Hay menos demanda de empresas porque el Central le pido a los bancos que informe cada compra que supere los u$s 100.000", relató un cambista.

Sin negar el dato, desde la autoridad monetaria justificaron, sin embargo, que "bajo ningún modo se trata de un permiso o pedido de autorización de ninguna clase. Sólo tiene fines informativos: se le solicita al mercado que informe grandes operaciones con el fin de manejar mejor información".

Como sea, lo cierto es que todas estas estrategias revelan una sola noticia: la economía argentina tambalea. El punto es que la balanza comercial está en peligro y los negocios son muy acotados. Casi todo el ingreso de divisas al país está concentrado en la exportación. En este marco los volúmenes de negocios son marginales, sumado a que el sector exportador del agro (el que más abastece al mercado de dólares) está enfrentado con el Gobierno, en una lucha que no encuentra tregua. Bajo este contexto muchos evalúan que hay dos caminos de salida: o se ajustan las cuentas fiscales y se reduce el gasto público o se devalúa. El mercado opta por la segunda. "Es poco probable que el gasto se reduzca en un año electoral", decían. Por otra parte afirman que "ya se está devaluando aunque de a poco porque tampoco es conveniente en medio de campaña electoral devaluar fuerte". En rigor, el dólar se apreció desde enero 23 centavos o lo que es igual un 8%. En marzo, el aumentó resultó ser 3,5%. Mientras tanto, las tasas de interés en pesos no superan el 12%. Y por lo pronto, muchos inversores ven al dólar como la inversión del año.

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